Reseña | Lovecraft: El oscuro retorno de Legado de una tragedia
Joaquín Padilla lo ha vuelto a hacer. El talentoso músico y compositor ha vuelto apenas un año después de Aquelarre de sombras para traernos un nuevo Legado de una tragedia, esta vez inspirado por los oscuros relatos del maestro del terror cósmico H.P. Lovecraft.
Fiel heredero de su predecesor, este nuevo trabajo mantiene mucho la oscuridad, los guturales y las ambientaciones, aunque para este disco Joaquín ha apostado más por su esencia más heavy y power metal, con temas más cortos y directos.
Entrevista: Legado de una tragedia «estoy viviendo ahora mismo un buen momento»
Abre a modo de introducción la instrumental En la Noche de los tiempos antes de llevarnos a la potente En las Montañas de La Locura, donde el dúo de voces que hacen José Pardial de Avalanch y Diego Royo, ex vocalista de Salduie encajan a la perfección mientras que The Growlist nos atrapa con sus guturales voces interpretando a Yog-Sothoth.
El primer single del disco fue el tema La llamada de Cthulhu, un corte muy heavy y acelerado, con pegadizos estribillos donde nos volvemos a encontrar las vóces melódicas de Andy Martinez de Headon y Iñaki Lazcano de Coffeine mientras que Ssagittar de Killus da el toque de ultratumba.
Quizás uno de los temas que más sorprenden del disco es Herbert West: Reanimator, el relato de Lovecraft se reinterpreta aquí de forma oscura de la mano de las voces de José Broseta e Isra Ramos con el breve cameo del propio Joaquín Padilla. Los arreglos sinfónicos le dan al tema la majestuosidad marca de la casa.
Seguimos con La sombra sobre Insmouth, una potente descarga de rápida pegada en la que el cuarteto de José Garrido, Erik Cruz, Israel Gadea y Raúl Martinez, procedentes de bandas como Arwen, Adamantia o Vhaldemar se alternan a la perfección con las potentes guitarras de José Rojo y Javier Mula.
A modo de interludio, llegamos al tema A pesar de ti, el único tema del disco que no está inspirado en un relato, si no que Joaquín nos presenta un Lovecraft reivindicándose con su éxito a pesar de la falta de su padre y el escaso afecto y atención por parte de su madre. Esta historia se recoge entre una mágica instrumentación de la mano de Víctor Mateos de Ruffos al piano y las cuerdas de Kosta de Boikot al violonchelo y Jezabel Martinez de Kinnia al violín.
Poco dura la calma cuando llega El Morador de las tinieblas, un potente tema en el que nos encontramos un trío de ases a las voces, como son Miguel Franco de Saurom, Pablo Solano de Dragonfly o Alfonso Arnaiz, ex vocalista de Sylvania, todos envueltos en una oscura y lóbrega ambientación llena de contundencia en las guitarras.
Joaquín vuelve a cantar una vez más en El Monstruo en el Umbral, acompañado por la potente vocalista Chus Herranz junto a las oscuras voces de Alex Bace de Morphium y Andros Maloik de Mythril, dando como resultado uno de los cortes más siniestros del disco.
De pronto aparece como una exhalación El Horror de Dunwich, otro tema increíble donde las operísticas voces de Elisabeth Amoedo de Against Myself se contraponen con los guturales más extremos de Hynphernia de Death and Legacy, mientras que las voces de Ángel Ortiz de Daeria o Kike Fuentes de Nurcry se contraponen con la bestial voz de Javi Gianno de Cyan Bloodbane, un perfecto equilibrio y dualidad entre luces y la mas terrible oscuridad.
La oscura llegada de Dagón nos pone ante un aterrorizado Joaquín Padilla y una magistral Diva Satánica que te atrapa con su papel del dios Dagón.
Y cierra el disco Desde el Más allá, un épico final conformado por Jorge Berceo de Zenobia, el propio Joaquin Padilla y Marc Storm de Drakum consiguiendo así dar una enérgica visión por la obra del gran maestro de la literatura.
En conclusión, Lovecraft es un disco que deleita a los amantes de la literatura, a los seguidores del metal y que es de recomendada escucha, Joaquín Padilla sigue en plena forma y lo demuestra una vez más.







