De la melancolía al shoegaze atmosférico: la reinvención de un álbum que se resiste a envejecer.
Dar el paso de reseñar el disco regrabado de una de tus bandas favoritas da verdadero miedo. Hay demasiado valor histórico en juego y pesa la enorme responsabilidad de juzgar canciones que nos han acompañado toda una vida —tanto a la banda como a sus seguidores y, por qué no decirlo, también a los no tan adeptos—. Con Placebo RE:CREATED, Brian Molko y Stefan Olsdal asumen ese riesgo al rescatar su debut de 1996 tres décadas después.
A primera escucha, resulta muy difícil captar esos pequeños matices que marcan la diferencia; me imagino perfectamente a un oyente casual o no tan acérrimo intentando reseñar esta adaptación sin entender del todo qué está pasando. Sin embargo, al profundizar, se descubre que volver al origen no siempre es un mero ejercicio de nostalgia comercial.
En sus treinta años de trayectoria, Placebo nunca había tocado un álbum de principio a fin ni se había limitado a una época concreta en sus repertorios, hasta la gira en la que repasan sus dos primeros trabajos para celebrar sus tres décadas juntos. Como preludio a esta gira llega Placebo RE:CREATED, un verdadero «corte del director» donde los miembros fundadores regresan a las cintas maestras originales para reconfigurar el sonido y adaptarlo a la ferocidad punzante que las canciones han ido ganando con los años sobre los escenarios. Este enfoque de reimaginación creativa se aleja del camino estándar de la típica gira de aniversario.
El mayor acierto de esta revisión es su volumen e intensidad. Temas como Bruise Pristine o la cara B Drowning by Numbers ganan un peso y una contundencia notables, acercándose al sonido agresivo de la conocida versión «Sex Mix» de Nancy Boy. La inicial Come Home suena más expansiva y afilada, mientras que Bionic logra sentirse más orgánica y espontánea a pesar de la producción añadida.
Sin embargo, las mejores sorpresas están en las dinámicas de las pistas más pausadas. Hang On To Your IQ gana en matices con cambios de tono de guitarra mucho más dramáticos, y Lady of the Flowers asume una atmósfera más oscura gracias a un bajo mejor definido. Mi mayor asombro fue para I Know: ha perdido esa capa exuberante de tristeza para darle espacio a lo atmosférico, casi haciéndome pensar que estoy en una etapa feliz de Alcest, algo progresivo con toques de shoegaze. Hasta me atrevería a decir que unos guturales la posicionarían a la perfección en la catarsis de la letra que la acompaña. Por su parte, la pista oculta, H.K. Farewell, se convierte en otra de las grandes joyas del disco, evolucionando desde un piano sutil hacia una densa capa shoegaze que aprovecha magistralmente el espacio sonoro.
El proyecto, desde luego, no es impecable. Teenage Angst cae en una mezcla saturada donde la voz de Molko queda enterrada bajo un muro de instrumentos, haciendo que algunos cambios se sientan irregulares.
A pesar de todo, y aunque muchos de estos matices solo serán apreciados por los fans acérrimos, RE:CREATED no es un simple capricho para desbancarnos a ediciones Deluxe o buscar excusas para salir de gira: es una revisión madura que devuelve el filo y la ferocidad a un clásico que el tiempo había desgastado en su mezcla original.
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