Los griegos Septicflesh nos presentan, 31 años después de su debut, el decimoprimer disco de su carrera: Modern Primitive.

Desde que los tres miembros fundadores Seth, Christos y Sotiris crearan la banda hace más de 3 décadas, su sonido ha ido evolucionando hasta ser prácticamente inconfundible y único. Clasificados como “dark metal”, en realidad sería muy complicado encasillarles en un único género, puesto que a pesar de que la base es el death metal, coquetean constantemente con el black metal, el metal sinfónico, incluso con el metal gótico. Precisamente es lo que los hace tan únicos: ese estilo propio que los distingue por completo del resto de bandas y los hace prácticamente imposibles de clasificar.

En este Modern Primitive, los helenos continúan en su línea; en este caso, dando mucha más fuerza si cabe al mensaje transmitido, que se puede apreciar también en la propia portada del disco (realizada magistralmente por el cantante y bajista Seth Siro Anton que también ha creado portadas para bandas como Paradise Lost o Moonspell). En dicho mensaje se aprecia una decadencia del ser humano, siendo el miedo y el desinterés en la búsqueda de sabiduría lo que desgasta y deforma a la humanidad.

En palabras de Sotiris a cerca de la humanidad en los tiempos actuales: «Estamos en constante evolución, pero en lugar de dar un paso adelante, nuestra evolución es regresiva. Todavía tenemos préstamos primitivos y rasgos profundamente arraigados en nuestros genes. Esto puede ser bueno, pero no siempre lo es. La historia sigue repitiéndose, con una nueva portada y nuevas imágenes».

El disco da comienzo con The Collector, un corte que parece hacer alusión al mito de Osiris y que nos da la bienvenida de forma épica y grandiosa a este Modern Primitive.

La formación musical de Christos Antoniou (tiene un Máster en Música de Orquesta), quien es responsable del elemento sinfónico, queda patente en las increíbles y grandilocuentes composiciones. En este disco, como en anteriores ocasiones, colaboran nuevamente con la Orquesta Sinfónica de Praga para conseguir esa complejidad y esa cohesión perfectas entre música orquestal y metal extremo.

Hierophant, parece centrarse en el rechazo hacia promesas religiosas y la búsqueda de lo sagrado mediante el conocimiento (el fuego) bajo la simbología del Hierofante (el sumo sacerdote en la antigua religión griega). Con este tema nos demuestran que continúan siendo fieles a la atmósfera Septicflesh, recordándonos levemente a aquélla Anubis de su disco Communion.

No need for heaven

Feed the fire

Fire awakens you

En Self-Eater, melodía y melancolía se ponen al servicio de la brutalidad y la velocidad inusitadas. Muy remarcable la técnica en los instrumentos en este disco: Extraordinario trabajo de batería (Kerim “Krimh” Lechner ) y bajo (Seth Siro Anton) formando una base rítmica atronadora. Como en otras ocasiones, los coros hacen acto de presencia otorgando sofisticación y una solemnidad casi ceremonial.  De nuevo hacen referencia al miedo humano a la muerte y a la superación de dicho miedo a través de la transformación y elevación mediante la sabiduría. Una de mis grandes favoritas.

Confront your fear

(Your fear) Your fear of lurking death

The great despair

Fight and prevail

Embrace the path within

Con sonidos propios del folclore tradicional griego, Neuromancer hace acto de presencia, recordándonos ligeramente al tema Prometheus de su disco Titan, con dosis extra de caña y agresividad. El tema parece inspirado en la novela de ciencia ficción cyberpunk, con el mismo nombre (Neuromante en español) escrita por el canadiense-estadounidense William Gibson y publicada en 1984.

Destacar aquí el notable protagonismo de instrumentos de cuerda como la mandolina. Al parecer este tema fue configurado entorno a la guitarra de 12 cuerdas a cargo de Sotiris Anunnaki V.

«Neuromancer», la canción ciberpunk de SEPTICFLESH

Coming Storm, nos presenta un death metal crudísimo sin menospreciar los interludios sinfónicos. Ostentoso y complejo, este tema, parece reflejar a la perfección los tiempos actuales de miedo y desesperanza colectivos.

A Desert Throne se abre paso. La parte melódica podría perfectamente encajar en una gran superproducción cinematográfica de Hollywood. Una amarga letra pone en tela de juicio la naturaleza de la humanidad en los tiempos que corren.

I’ve seen the end of humans

I’ve seen the end of lies

I’ve seen a wrath inhuman

I’ve seen the end of times

https://www.youtube.com/watch?v=6bgIwKLS7ro

Coros, orquestas y grandilocuencia continúan al servicio del metal más crudo y agresivo en el siguiente track: Modern Primitives.  En este caso, de nuevo sale a la luz el comportamiento humano egoísta y egocéntrico. Guiado por una pegadiza melodía aderezada con buen death metal, demuestran en este corte un extraordinario trabajo compositivo e instrumental que no dejará a nadie impasible. El combo vocal entre la potentísima voz gutural de Seth Siron Anton con las voces limpias de Sotiris Anunnaki V, sigue formando parte de su sello de identidad y así nos lo demuestran en este corte.

En la épica Psychohistory,  los instrumentos de viento nos dan la bienvenida y junto a dramáticos violines, amenazantes guitarras y una percusión pesadísima nos envuelven en una vorágine sinfónica de metal extremo sin fisuras. Desgranan aquí el tema de la psicología humana y cómo ha influído a lo largo de la historia, generando guerras y destrucción como si estuviera escrito en nuestro ADN. El combo guitarrero de Christos – Psychon – Sotiris, con esos riffs demoníacos, no decepciona; ofreciéndonos en este disco un recrudecimiento si cabe de su sonido, que parece empaparse del death más pesado, casando perfectamente con los instrumentos orquestales.

A Dreadful Muse parece tratar de un familiar y reciente enclaustramiento de la humanidad y del mundo enfermo que hemos dejado a nuestro paso. Cambios de ritmo y variaciones en la línea melódica configuran uno de los temas más complejos, extravagantes y diferentes de todo el álbum.

And we forget how to touch, how to move

We were banned from life

So now we’ll sink into the night

Con altísimas dosis de brutalidad que no decepcionarán a sus seguidores y demostrando un trabajo compositivo extraordinario ejecutado de forma impecable; con este nuevo disco, que nos transmite un poderoso mensaje, harán las delicias de sus fans y seguramente conseguirán nuevos adeptos al sonido Septicflesh.

Es posible que estemos ante uno de los discos más brutales de toda su carrera.