Gatoperro vuelve a sus raíces más folk y rock clásicas en Al Norte del norte, su sexto trabajo discográfico.

Tras el impasse que supuso Instrucciones para cortarse un brazo del año 2024,un disco visceral y crudo de difícil digestión que mostraba el lado mas cruento del artista, en este nuevo trabajo nos encontramos con 10 cortes más sencillos.

El disco abre con Fantasmas de la primavera, un tema que ronza el sonido del folk americano, lleno de guitarras con slide y un transitar fluido y orgánico.

las baterías preceden a la hermosa Gracias, un canto a la vida al mas puro estilo de los clásicos como Bob Dylan, donde los pianos de Miguel Herrero se van labrando el paso entre acompañamiento y melodía, uno de estos temas que entran solos y buscan hacerse hueco en tu playlist.

El folk inunda de nuevo en La hora más oscura, un tema que evoca un pasado y un presente oscuros donde la esperanza se asoma como una luz en la lejanía.

Con Tranqui, Chaval Gatoperro nos evoca a la reflexión sobre el pasado sobre la vida descarriada y compleja y los patrones que se repiten cíclicos.

Quizás el tema mas rockabilly se nos presenta con Las manos del diablo, un tema que desde el inicio nos lleva al baile desenfrenado, con una letra llena de sátira hacia lo establecido.

Bajan un poco las revoluciones cuando arranca Galope y Estampida, un tema más sencillo pero cuya letra nos muestra a un hombre que no termina de comprender su vida después del paso del tiempo.

Una de estas canciones críticas y dura con la crisis de Fe es Yo soy el negro que escribió la Biblia, un tema con alma de rock y folk lleno de rechazo y firmeza en el discurso.

Quizás uno de los temas más emotivos en cuanto a composición y letra sea Nuestras medallas, donde la guitarra, la  armónica y el hammond cabalgan juntos desnudos de más acompañamiento, a veces menos es más y eso Gatoperro lo ha sabido captar a la perfección.

Con Mi ballena el sonido de banda vuelve al completo, una canción con metáforas que evocan la novela de Herman Melville ante un músico que trata de alcanzar lo inalcanzable con la música.

Sorprende el cierre del disco con un corte acelerado pero a la vez introspectivo como es Vulgar, un tema reflexivo con tintes de funk en las guitarras, de jazz en los pianos y de nostalgia en la letra.

En definitiva, Al norte del norte es mucho más que un nuevo trabajo de Gatoperro, significa un paso más en la consolidación de su sonido, con cortes que suenan atemporales y letras más profundas, donde el mimo que se ha puesto se aprecia en cada detalle, con una producción cuidada con Paco Loco en las mezclas y Denis Blackham en la masterización.