Reseña: Syberia – Statement on Death, el disco más intenso de la banda hasta la fecha

Syberia – Statement on Death

El abrazo calentito de una despedida, un comienzo que te atrapa y te deja caer tras el primer golpe de batería. El aura de post-rock de alma pura, el sonido se mueve más en un post-metal que rellena oídos y corazón. Un principio de disco de evolución caótica y concreta a la vez, donde pasamos por varias etapas en las que la música se va contrayendo y expandiendo como si del propio ritmo de la respiración estuviésemos hablando. Cuando nos centramos estamos en un ritmo a doble pedal que acompañan unas guitarras maravillosas. No hemos salido de la estepa más profunda de Syberia desde Seeds of Change, cuando se crea esa continuidad con el ritmo de doble pedal es difícil escapar y todo lo que propone la banda a partir de ahí parece estar mágicamente cohesionado.

Seeds of Change de Syberia – Parece estar todo dicho hasta que se alinean las estrellas y salen discos como este

Esta banda sigue entendiendo muy bien su estilo y qué quieren transmitir. Varias fases plagadas de un sonido frío y gustoso que terminan en un riff super poderoso donde el caos se muestra a través de componentes de electrónica y noise, enlazando con el siguiente corte del disco, en el que apreciamos un principio abierto que desemboca en un mar, en este caso riff, tan cristalino como una copa de agua.

Statement on Death

Adoro Ain’t.Care.About.Bullets. un ritmo constante que te hace contonear el cuerpo, aunque no quieras. Vuelvo a recalcar la calidad y naturalidad que tienen los cambios entre transiciones. Se me hace muy fácil escuchar un disco cuya calidad no sólo se muestra a la hora de escoger notas y ritmos, sino la inteligencia con que los aplican y lo elevado que te pueden llevar. También adoro que dentro de esa densidad que proponen los catalanes, se pueda vislumbrar tan maravillosamente cada pedacito de caos moviéndose ahí dentro. Me hizo recordar a The Storm Before The Calm de los míticos Anathema, donde tengo una sensación parecida a ésta que describo.

Jordi y Óscar, encargados de las 6 cuerdas de la banda, son la punta de lanza de este Statement on Death. Riffs uber eclécticos (aun moviéndose dentro del post) conforman el que, para mí, es el disco más intenso de la banda hasta la fecha. La incorporación a la batería de Manel Woodcvtter y el bajo de Quim Torres ponen la columna vertebral de tan intrincado disco. Y es que es tras unas escuchas cuando puedes sacar verdadero provecho de ésta, más allá de dejarte llevar por ese océano infinito donde deseamos estar sumergidos. Si Seeds of Change me transmitió el frío puro de una estepa, este Statement on Death me lleva a un frío parecido, esta vez kilómetros debajo de un océano, donde ni somos bien recibidos por las criaturas que allí habitan ni tenemos condiciones para soportarlo. Allí nos transporta Syberia.

Breathe no podría haber estado mejor escogida, tanto como título como por momento en el que ocurre. Venimos de una intensidad caótica para regresar a casa, a esos paisajes abiertos y coloridos que aportan a la experiencia un descanso relativo, en el que no dejaremos de tener ritmos a doble pedal y riffs intensos a lo largo de la escucha, pero de alguna forma interpreto que la forma de dejarme llevar aquí es mucho más serena que la de los dos primeros temas.

Nothing Inside es una palmada de realidad. Un inicio muy potente basado en una sucesión de riffs que te harán mover hasta el último ápice del alma. Vuelvo a sentir inmensidad en la música, una inmensidad que viene en forma de notas, pero también en estructura y apuesta. La canción son unos 7 minutos debajo del agua antártica donde se suceden partes duras con otras más duras, variando entre riffs más pesados y otros donde las melodías típicas del post-rock toman todo el protagonismo. Seguimos de subidas y bajadas realmente bien encajadas. Un fragmento donde cambia el sonido, un hi-hat en la batería que hace el 80% del momento para volver a muchos kilómetros debajo del océano, blast beats y líneas típicas del hardcore nos atrapan en un vendaval que termina en un punteo precioso, el cual termina de dar color a algo con miles de gamas de gris.

Terminamos con No Frames to Remember Them. Un comienzo totalmente abierto se va transformando de a poquito, pillando elementos característicos del black metal y post metal. Toda una delicia si buscas un paisaje oscuro en el que perderte. Volvemos a un mínimo momento de calma en el cual podamos volver a enganchar uno de esos riffs que nos han ido moviendo a lo largo del disco y en los cuales nos movemos como pez del precámbrico en aguas congeladas.

Diría que lo mejor de este disco es su capacidad de hacerte subir y bajar a su antojo. Se nota cariño en la elaboración de las partes, como si una banda lo suficientemente trabajada siguiera con el esfuerzo y amor por hacer las cosas bien del primer día. Y eso es notorio en los poquito más de 40 minutos que dura el plástico. Nos encontramos, como he dicho anteriormente, frente a una gama infinita de grises en los cuales no echamos en falta ningún otro color. La crudeza, la tristeza, la soledad, la desesperación… conforman un cúmulo de emociones transformadas en 5 cortes que representan lo más repudiable de nuestra especie, como si aquello que merece la pena conservar no entrase aquí. A cada trabajo que pasa de esta banda me convenzo más y más de que estamos frente a personas que, no solo entienden el género, sino que se entienden entre ellos y saben perfectamente qué necesitan las canciones a cada momento. Una montaña rusa en la Siberia más cruel convertida en la mejor y más disfrutable de las atracciones.