The Buzzos – XX
La edad, cuando avanza, nos va dejando algunas costumbres (¿mañas?), que terminan haciendo que, aquellas cartas escritas pero no enviadas, aquellas canciones compuestas pero no acabadas, vuelvan, de tanto en tanto, a mostrar qué quisimos ser y qué somos. Curioso, ¿verdad?
20 años atrás un grupo de muchachos se lanzaba a la carretera con ganas de rock, de mostrar a quien quiera oír que, España, también podía hacer suyo el nuevo hard rock bastardo y casi muerto de ese entonces. Esos muchachos que refiero no son otros que los potentes The Buzzos, que nos regalan un nuevo-viejo disco titulado XX.
Cuando todavía resuena en el aire, como ese aroma a pólvora indisoluble en un cuarto pequeño, los ecos de su trabajo Red, lanzan esta recopilación de canciones que merecían una nueva vestimenta. Y vaya si han conseguido mostrar sus artes más brutas, delicadas, sónicas y «orleanescas». Una cortés y brillante muestra de una banda que ha sabido reunir esencia de rock primario y clásico, con un empuje más sónico y sucio, influenciado por esos 90’s que eran descontrolados y confusos para muchos, pero que cambiaron la historia de la música.

Pero más allá de etiquetas quiénes mejores testigos que bandas como The Buzzos, que además nos dan un documental acerca de su esencia, traducida hoy en la contundencia a la hora de tocar y hacer llegar su impresionante manejo de la velocidad armónica. Canciones como Sweet Daze o Deep and dry son oscuras y poderosas, con excelentes riff’s y tramos de un tándem batería/bajo que dan la entrada casi ceremonial a las voces, ratificando que provienen de esas eras donde el metal era incitado a formar parte del hard, y que tan buenos resultados han dado. Brutal.
Luego la historia se ocupa, como el tiempo, de permitir que pequeños sonidos nos ayuden a reconocer una carrera que ha sabido acomodarse y hacer propias experiencias personales y no tanto. All day down es una muestra de cómo encastrar elementos capaces de hacer resaltar la calidad de cada uno en particular, con una gran acompañante vocal que suma.
Gimme the rock and roll y el primer adelanto My desease son de una estructura básica, pero con modificaciones que les dan una peligrosa vuelta de rosca. ¿NewWave? ¿PostIndie? ¿Indie? No lo sé. Es solo rock and roll… y muy bien producido, dejando de lado viejos vicios que demuestran la madurez del grupo.
Luego, el tramo final, y el que me pareció más original en su ADN, con aroma a más whisky y 5 guitarras juntas haciendo himnos impresionantes como The last time i fall y Wasted time. Consiguen llevarme a esos Black Crowes o Primal Scream de finales de siglo pasado que siguen en el inconsciente colectivo y haciendo del rock algo mucho más grande que una campaña de marketing.
B.I.T.T.E.R merece un párrafo aparte, con su ritmo acústico y los tempos tan gancheros… hacen que parezca fácil, pero la agilidad del grupo para hacer un rnr tan pegadizo se tiene como don o regalo, pero 20 años de rutas te consiguen el placer de crear esta joya.
Simple… como un escopetazo en el pecho.
Brillante la capacidad de Buzzos para celebrar 20 años con las chaquetas bien puestas y curtidas, con colaboraciones que le dan más cuerpo a su sonido. Celebrar, repito, una fecha, un evento o una efemérides requiere cierto valor para no caer en clichés ni añoranzas de quienes ya no están o, mucho peor, quienes ya no somos. The Buzzos se mira al espejo, sonríe y, tras esas gafas, seguro guiña un ojo aseverando que, lo que vendrá, tiene una pinta excelente.
¿Tienes dudas? Sigue este enlace a su documental y disfruta de cómo llegaron a este excelente trabajo llamado XX.
Felicidades desde Rock Culture por mantener sucio el espectro del Rock.






