Reseña | Video, tercer disco de Fans Of The Dark

Tan extraño el nombre del nuevo disco de Fans OF The Dark, Video, como su velocidad para lanzar música.

 

Video es el tercer capítulo del grupo sueco Fans Of The Dark, una nueva y emocionante banda formada en 2020 por Freddie Allen, baterista y compositor principal, y el vocalista Alex Falk, se reencontraron unos años después de la escuela secundaria, con una visión. crear una banda que mezclara las melodías y el enfoque del rock clásico y melódico.

Con la agradable perturbación que refleja su inimitable imagen, escucho los primeros acordes de Meet Me On The Corner. Y si esto va a ser todo igual, este trabajo me va a hacer bien. Resumen claro, hard melódico de la añada buena con un estribillo absoluto.

En la dificultosa frontera entre lo chabacano y lo extremadamente glamoroso despliegan velas de encanto y hacen mención a la razón del disco en Let´s Go Rent A Video. Freddie Allen batería y compositor del grupo nos cuenta la idea del tema.

 

“El álbum “Video” y en particular la canción “Let’s Go Rent A Video” trata sobre crecer en los años 80 y 90 y lo maravilloso que fue tener acceso a una tienda de videos local. La idea de ir allí en grupo o solo y decidir qué ibas a ver. Era algo en lo que podías pasar una noche entera, un pasatiempo, algo en lo que ocupar tus pensamientos durante bastante tiempo. Hoy en día luchamos con nuestra capacidad de atención durante sólo unos segundos. La era del vídeo fue todo lo contrario, todo tomó tiempo”. 

¿Cómo se visualiza un fantasma de neón? Esto es una detonación no controlada de glam del tierno y tentador. Si como hace años, cuando nada estaba tan al alcance, y la música era difícil, me la hubiera tenido que jugar a comprar el disco por este tema, hubiera sido un sí a The Neon Phantom.
Si existiera un whisky color púrpura se llamaría Fans Of The Dark y lo fabricaría la mismísima Christine desde el sótano de su casa. Qué sexy atrevimiento el suyo con esos sintes revoleros que pugnan por convertirse en single. Un single con tanto golpe de cuerda baja sí, por qué no.
Es un privilegio como adoradora del género, el escuchar estas cosas que se crean sin prejuicios. The Wall está compuesta para atravesar esas críticas en ataque o para frenarlas en seco en defensa. Que un tema ambicione tanto de forma tan poco indolente, que siga que siga.
El tenue ronroneo de su apología a la era añorada por ellos nos empuja, Find Your Love obnubila y me deja las pulsaciones al ritmo perfecto, todo bien mezclado y masterizado por Michael Palace por supuesto, de esto de sacar brillo sabe un rato.
La estructura es tan blandita como su sonido. El fructífero rock melódico sueco convertido en teclados americanos ochenteros, y la queda voz de Alex abre mi hipersensibilidad al AOR en In The Bay Of Blood.

Abusan de teclados y en la balada Tomorrow Is Another Day categóricamente lo acaparan todo, casi no hay ni voces, la atmósfera lo cobija todo. Ni una grieta de melodías en los cimientos del tema.

Para no cansarnos meten esas guitarras que no acaban de desgarrarse para que The Dagger Of Tunis te apuñale suave, es el solo el que hace la herida profunda, la culpa es de Oskar Bronwall.

Vamos finalizando esta visualización con Savage Streets, Richard Gramfors  y su bajo dejan constancia de su participación en el disco y la aguda distracción rompe la rutina del riff en Vídeo.

Freddie acaba describiendo el álbum así:

 

“En cierto modo, escuchar el álbum en su conjunto también se trata de eso. Te lleva en un viaje a través de una era perdida, pero es una era que puedes redescubrir y revivir a través de buena música y películas. Este álbum es nuestra forma de saludar esa gran época. El sonido es un poco más rosado y esponjoso que los dos últimos álbumes, que esperamos sea del agrado de todos los amantes del AOR”.

No pongo una coma más, dadle al play, sin miedos ni complejos.