Invisibles, el nuevo disco de Whisky Caravan, veía la luz en forma de concierto acústico.

Dichosos los afortunados que estuvimos en esa presentación y ese show case casi privado en su casa, en los locales Rock & Pop. Dada la intimidad del lugar y el evento, intensifiqué mi atención para entender los gestos de los músicos ante nuestras reacciones a la primera escucha en directo de los temas nuevos. Como en casa, se colocaban en el oscuro escenario, por más que insistimos no logramos que accedieran a iluminar más su zona de confort. Novedad, Raul al bajo.

Podíamos haber afinado antes, bromean mientras se ponen en situación, pero estábamos tan a gusto tomando cervezas con vosotros. La rendición para romper la tensión, la voz melancólica y rabiosa. Obvio que las letras no están interiorizadas, bravo por el arrojo de los Caravan de presentarlas en este arriesgado formato. Murciélagos y Golondrinas me atrapa con su letra y con la interpretación honesta. Vamos a meter una de las antiguas para que os animéis, Larga carretera en un bar siempre va a ser tema ganador. Victor comienza a moverse en su banqueta, el calor ya es latente en el espacio.

 

Avenidas viene con la coña de cómo nos la vamos a saber nosotros si ni casi ellos la tienen clara, espero que esta caiga en directo, pide caña.  Cariñosamente nos echan en cara no sabernos ya la letra si habíamos tenido toda la noche para aprenderla, seguro que para la gira, ya están dentro de todos. Ahora no queda nadie es una de las que válida la calidad de este disco, Después de Una y otra vez, el tema con colaboración especial de Kutxi Romero, aseguran que Invisibiles es el mejor disco que han grabado, no seré yo quién les contradiga a pesar de haber ido a ciegas y sordas a escucharlo. 

Esta llevamos mucho sin tocarla, ayudadnos, Días de niebla fue uno de los momentos plenos de conexión entre su gente y ellos, pura honestidad musical era todo. No sé si hay más madurez en las letras o en las guitarras, el tema que da nombre al disco, Invisibles hace que Victor se levante de la banqueta, ya no aguantaba más, qué divertido verle sufrir contenido en el formato acústico. 

 

Posiblemente vaya a ser mi favorita del disco Esa sombra y yo. Ver sus gestos en sombras casi confirma mi sentir, sus fieles estaban ya convencidos de sobra. Aquí y ahora se convierte en un casi final, al menos sirviò para poner a prueba los tonos graves de la gente, el lugar no daba para mucho grito y para que al acabar ellos dieran un trago largo a las cervezas. La más solicitada de la noche llegaba, El Predicador y acabaron con una potente Naufragio, esta va a calar. 

Todo el buen rollo del mundo estaba concentrado en ese local, todas las ganas de los Whisky Caravan están puestas en su inminente gira, todo su espectacular saber hacer, está en Invisibles,

18 de abril, Madrid, Invisibles empieza a hacerse notar.