30 años de Pink Bubbles Go Ape de HELLOWEEN

1991 fue un año en el que se publicaron discos muy especiales en casi todos los estilos musicales y particularmente en los que engloba el Rock. Algunos de ellos marcaron una época, otros comenzaron una trayectoria y también los hubo que supusieron el fin de otra. “30 años de…” es nuestra manera de rendir homenaje a esas obras musicales compartiendo con nuestros lectores y lectoras la huella que han dejado en nuestro equipo de redacción. Y ya de paso, recordar tiempos en los que la música que nos mueve a formar parte de esto ocupaba el lugar que se merece. 

Un ejercicio de nostalgia, reconocimiento y celebración. Y para ti que nos lees, ¿qué supuso ese disco en tu vida?

Hoy se cumplen 30 años del lanzamiento de Pink Bubbles Go Ape de HELLOWEEN, quinto disco de la banda alemana y el primero con Roland Grapow como guitarrista tras la salida de Kai Hansen. También es el primero con el sello EMI después de romper contrato con Noise Records, con quienes habían lanzado todos sus trabajos anteriores, tras bastantes problemas para desvincularse. Bajo la batuta del afamado Chris Tsangarides – a quien tuvieron que esperar que terminase el Painkiller de Judas Priest – lanzaron un disco que supuso un giro hacia un producto más comercial que empezó a alejarse de la épica Power que les dio a conocer. Varios redactores de esta casa nos hablan sobre el disco contestando a las siguientes cuestiones:

¿Cuándo escuchaste el disco por primera vez?

Alfonso Rock Culture: Debería tener unos 14 años, me hice con un cd en mp3 con varios discos de power metal. En este cd, entre otros, estaban los dos Keepers, el Master Of The Rings y el The Time Of The Oath. Aquello abrió un nuevo mundo para mí, sonidos que nunca había escuchado hasta esa fecha y, sin lugar a dudas, cambió mi vida por completo.

Manu Hernández: El mismo año que fue publicado. Por aquellos tiempos era megafan de Helloween y el mono de nuevo disco era inmenso tras los ya lejanos en el tiempo Keeper II (1988) y Live in the UK. Encima la ansiedad por la salida de Kai Hansen, sustituido por Roland Grapow. Cuando eres adolescente un par de años es una eternidad…

Melanie Silva: Los descubrí bastante tarde la verdad, me los enseñó un amigo cuando tenía 18 años y comencé a escuchar la banda con este disco.

Virginia del Real: No lo recuerdo con exactitud, pero seguro que fue en la radio pirata de mi barrio a la cual bajaba a grabarme todo en cuanto me dejaban.

¿Qué te aportó o qué te inspiró el disco? 

Alfonso Rock Culture: La verdad es que bastante poco, al descubrirlo a la vez que otros discos del grupo, éste se quedó bastante relegado y no llegué a escucharlo en condiciones hasta que me lo compré en vinilo hace uno 6 o 7 años.

Manu Hernández: Pues por un lado deseaba un nuevo disco de Helloween tras quedarme enganchadísimo con los Keeper Of The Seven Keys. La banda estaba en mi Top 5, y Michael Kiske era uno de mis 3 vocalistas favoritos, casi nada. Por otro lado, había cierto poso de decepción en mí porque Kai Hansen era un pilar fundamental del sonido y la imagen de la banda. Esta sensación agridulce que a priori Roland Grapow no había conseguido paliar, se vio confirmada con la primera escucha del disco, que me dejó bastante frío. No cambió nada mi impresión tras las siguientes. Me siguió pareciendo un disco sin la fuerza y el gancho que habían demostrado en los Keeper. Y a pesar de que Kiske y el resto de la banda intentaron hacer algunas cosas muy fieles a aquel estilo que prácticamente inventaron ellos (incluso en The Chance, compuesta por Grapow), ese acercamiento hacia un Heavy más comercial o rockero no me convenció. Así que este disco fue el principio del fin de mi interés por Helloween…. y por el Power Metal en general hasta el día de hoy. Es curioso que aun sabiendo que Kai Hansen había formado Gamma Ray y que Andi Deris, vocalista de una banda que me encantaba como Pink Cream 69, fuera el sustituto de Kiske, me acabé desenganchando de unos y de otros.

Melanie Silva: Descubrir un nuevo género en el que hasta el momento no había profundizado, abriéndome nuevos intereses.

Virginia del Real: Velocidad y frescura, yo tenía una edad en la que casi todo me influenciaba para bien.

¿Fue tu primer disco del artista?

Alfonso Rock Culture: Si y no, como he comentado, descubrí a la vez varios discos del grupo.

Manu Hernández: Que va. El primero fue el Keeper Of The Seven Keys Part I, y a raíz de eso, escuché el Walls Of Jericho, que me pareció una auténtica rareza con tanta tralla y Kai Hansen a las voces.

Melanie Silva: Si, me sorprendió la versatilidad de la banda ya que de un tema a otro ha mucha diferencia, pasando de canciones rápidos a baladas, con gran variedad en los riffs y una gran demostración del manejo vocal.

Virginia del Real: No fue lo primero que escuché de ellos, el I want out fue anterior y mucho más pomposo.

¿Crees que es el mejor disco de su carrera?

Alfonso Rock Culture: Ni mucho menos, de hecho, me parece un disco menor del grupo. Si tuviera que quedarme con algún trabajo del grupo, probablemente sería el Keeper Pt II; además de grandes clásicos como Eagle Fly Free, I Want Out o Dr. Stein, contiene la épica Keeper of the seven keys, que en su momento me voló la cabeza.

Manu Hernández: Evidentemente no, como ya he comentado. Para mí los dos Keeper son uno sólo, tal como la banda quería inicialmente, pero si tengo que elegir uno, me decanto en un 51% por el Part I, por haberlo escuchado tan en bucle y conseguir hasta día de hoy que me erice al empezar a escuchar Initiation y I’m Alive.

Melanie Silva: No, para mí los mejores fueron Keepers. En conjunto son los más memorables de la banda y los que más muestran su sonido, aunque he de decir que The Dark Ride también tiene su encanto.

Virginia del Real: Según los entendidos este disco pasó bastante desapercibido, cierto es que, anteriormente, los Keepers tocaron fuerte.

¿Cuál es tu canción favorita del disco?

Alfonso Rock Culture: Me quedaría con Kids Of The Century.

Manu Hernández: Mankind o Kids Of The Century. La primera por tener un sonido más orquestral y contundente , y la segunda por las líneas vocales de Kiske, aparte de ser el primer single y se te acaba quedando como referente. En ambos casos un sonido más reconocible de los Helloween que me solían gustar que en el resto del disco.

Melanie Silva: Siempre me ha llamado la atención Heavy Metal Hamsters, por su ritmo pegadizo y el humor de su letra, me parece un tema que crea muy buen feeling.

Virginia del Real: Kids of the Century, supongo que por ser la que más escuché o la primera.

¿Qué importancia crees que tiene tanto en su contexto generacional como en la influencia que tuvo después?

Alfonso Rock Culture: Claramente supuso un cambio en el sonido del grupo y comenzó a marcar la salida de Kiske de la banda. No creo que generacionalmente marcara a mucha gente ya que, más que nada, es un disco de transición entre dos grandes épocas del grupo.

Manu Hernández: Pues realmente poca o ninguna, de eso ya se encargaron los discos que le precedieron. Quizás el haber sido el primer paso para un cambio de ciclo en la propia historia de la banda, pues supuso el primer disco tras la salida de un miembro fundador tan importante como Kai Hansen de una banda con más fisuras internas de lo que parecía en la época. El hecho de que Kiske asumiera un mayor peso compositivo acabó llevando a la banda a un rumbo alejado del Power Metal inicial que acabaría desembocando en los Helloween de la etapa de Andi Deris, que tampoco ha estado exenta de crisis y problemas, pero que para muchos ha sido tan exitosa como la anterior.

Melanie Silva: Sinceramente, creo que no ha sido un disco muy relevante ni para la banda ni para su contexto histórico. Su papel más importante fue el haber conducido a la banda hacia otro tipo de sonido que les ha llevado a donde están hoy en día.

Virginia del Real: Creo que no fue tan importante como para influir generacionalmente, pero el título me sigue haciendo gracia.

¿Crees que en el siglo XXI se ha publicado algún disco con alguna similitud o relación?

Alfonso Rock Culture: Quizás similitud en el hecho de ser un trabajo de transición, algo bastante típico en grupos antes de hacer algún cambio importante en su formación o sonido.

Manu Hernández: Ejemplos de discos que suponen un bajón en la carrera de un artista, que son casi intrascendentes y reflejan la salida de un miembro importante hay muchos. En este sentido el primero que me viene a la cabeza es el Results May Vary de Limp Bizkit tras la salida de Wes Borland, reemplazado por un Mike Smith que pasó sin pena ni gloria tanto por la formación como por la composición y grabación del disco. Siendo también muy fan de Limp Bizkit hasta el presente, no me parece un disco tan decepcionante como el de Helloween, aunque a efectos de crítica y ventas lo fuese. Fred Durst y los suyos intentaron hacer cosas diferentes a su sonido habitual y algunas simplemente no me hicieron saltar de la emoción, pero no es un mal disco.

Melanie Silva: Está claro que sé han sido una clara referencia dentro del power metal, por ejemplo es algo que se puede apreciar en bandas como Kamelot o Sabaton entre otros.

Virginia del Real: Tanta relevancia no creo que haya tenido, el power actual va por otro camino creo. 

 

Manu Hernandez
Metalomaníaco admirador de aquellos que se comunican mediante notas y acordes musicales. Siempre tienen algo que decir, aunque pocos les entiendan. Intento responderles con imágenes, pero también hablo inglés, portugués, y murciano. Ah, y a veces escribo, en castellano.... XD

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