Quizás para muchos sea una sorpresa encontrarse la crónica de un concierto de un grupo como Mártires del Compás en una web dedicada al rock y el metal como es Rock Culture; pero es que los sevillanos tienen una actitud rockera que más de un grupo quisiera. La banda se encuentra en su gira 20 aniversario titulada «Hola y Adiós» un nombre que nos da una pista sobre el futuro del grupo (aunque ya sabemos como funcionan estas cosas), por lo que acercarse al Garaje Beat Club de Murcia era una obligación para cualquier fan del grupo, algo que se hizo notable al ver la cantidad de personas que esperaban en la puerta de la sala.
La Espartera fueron los encargados de abrir la noche con su rumba flamenca. Nos dio tiempo sólo a ver el final de su concierto, con una magnífica versión del Mala Vida de Mano Negra. Algo pasada la medianoche se escucharon los primeros acordes de Por compás, tras la cual se levantó la pantalla del Garaje para dejar ver a Mártires del Compás sobre el escenario. Un cajón y una guitarra española nos recuerdan que estamos en un grupo que hace, en gran parte, flamenco; pero la inclusión de una guitarra eléctrica y un bajo, como haría Camarón en su mítica Leyenda del Tiempo, nos muestra que van más allá. Si a ello añadimos un cantante que lo mismo te rapea flamenco, que se marca un tango, un reggae o canta una sevillana recordándonos que la Duquesa de Alba está muerta, nos encontramos con un grupo cuanto menos curioso. Buena prueba de ello lo vemos en los primeros temas de la noche como Tangao o Tiriti Rap.
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La salida a escena de Rocío Vazquez completa el grupo y mejora lo vivido hasta ese momento. Negrapata fue la primera canción de la noche que dedicarían a los refugiados. El grupo se veía cómodo, aunque la voz de Chico Ocaña falló alguna que otra vez teniendo que ser salvado en más de una ocasión por la corista. Aún así el concierto avanzaba con buen ritmo, mientras caían un buen puñado de clásicos del grupo: ¡Oh! Galicia Calidade, Cara a Cara, Chu Lailo La Leilo.
Enfilamos la recta final del concierto con Vente, vente o Colores. El carácter jocoso del grupo queda explícito en frases cantandas al unísono con el público como ese «ahora que está dentro, dale movimiento», en la crítica al Rocío con recado incluido a la Duquesa de Alba o en comentarios sobre nuestra triste actualidad política («España, capital de Panamá»).
Tras el lucimiento de Rocío, bailando y cantando por fandangos, el grupo nos deja una suerte de medley con temas de Rocío Jurado o Raphael, pero con letras adaptada a su peculiar estilo. Y en este momento volvemos a lo comentado ya en varias ocasiones, la gente que va a un concierto para contarse su vida; llegando a hacer imposible escuchar la presentación de los temas e incluso la ejecución de los mismos; sigo sin entender por qué hay gente que paga 20 € por un concierto para dedicarse a hablar con quien tiene al lado; lo veo una falta de respeto a los demás asistentes y al propio grupo.
Tras Jorge y su desenfrenado final, los músicos abandonaban el escenario para regresar al poco tiempo con la, ahora sí, traca final. La Espartera se unió a la fiesta y junto a ellos interpretaron La Pera y, de nuevo, Oremus ya que al parecer, era el único tema que se sabían los invitados al escenario.
Buen concierto en general aunque con un setlist, desde mi punto de vista, algo mejorable echando de menos temas como Escombros, Juana Peña o Mi Bosque; pero también es verdad que es muy complicado condensar 20 años de historia en poco menos de dos horas. En el apartado más técnico noté a Chico Ocaña algo cansado, con fallos en la voz, pero muy bien escudado por una gran base musical y una corista de lujo.
Ahora sólo falta saber si será posible volver a verlos mientras andan diciendo Hola y Adiós.
Setlist
Por compás
Tangao
Tiriti Rap
Negrapata
Dulce
¡Oh! Galicia Calidade
Oremus
Cara a cara
Estoy tieso
Chu Lailo La Leilo
Vente, vente
Colores
Por el centro
Sevillanas billy
Rigui Martir
Versiones
Jorge
Bis
Quiere y no puede
La Pera (con La Espartera)
Oremus (con La Espartera)


