¡Hola! Muchas gracias por dedicarnos tu tiempo. Antes de nada, me gustaría que nos contaras ¿Cómo han sido tus inicios en la industria musical? ¿De dónde nació el interés por este sector?
He tenido la gran suerte de crecer en una familia en la que se escuchaba mucha música. Mi padre era un apasionado del jazz, el blues, el rock…y en todos los recuerdos que tengo siempre hay alguna canción de fondo. Además, mi tío, mis primos…tocaban en bandas de rock y para mi eso de “hacer música” era lo natural. Desde muy pequeña me ha apasionado cantar, aunque se rieran de mi cuando decía que de mayor quería ser cantante! Me daba igual que fuera el Freebrid de los Lynyrd, una de Janis, la Houston o Madonna.
Con 11 años me subí a cantar con una orquesta en la boda de un primo por aquello de “deja a la niña que cante” y lo que sentí ahí arriba, en ese momento, fue lo que me hizo no querer bajarme nunca de un escenario. Creo que fue también la primera vez que me tomaban un poco en serio. Ya de adolescente empecé a cantar en un coro, iba a ver ensayos de amigos que tenían sus grupos y de vez en cuando alguna colaboración caía, pero yo necesitaba crear mi propia música…tardó, tendría ya 20 años cuando empecé con mi primera banda.
Cada vez podemos ver más la presencia de mujeres en carteles de festivales y otros eventos, pero aun así sigue predominando la presencia masculina en este ámbito ¿A qué crees que se debe?
Creo que es básicamente un tema cultural y sobre todo educacional. Tiene que ver con los estereotipos que durante décadas ha fomentado una cultura machista en la que las mujeres en el rock solo valían para hacer coros o salir en los videoclips de adorno y, en ambos casos, solo si tu físico te lo permitía (siempre a juicio de los demás). Lo peor es que las propias mujeres lo asumían, en su mayoría, y lo aceptaban… De ese comportamiento machista no se debe culpar exclusivamente a los hombres sino a todo el que lo permite, mujeres incluidas.
Antes, la que se atrevía a tocar, cantar y subirse a un escenario era una rebelde y una revolucionaria (ejemplos, los que quieras…), hoy seguimos manteniendo ese ápice de rebeldía, pero me alegro de que ya no seamos revolucionarias, que lo normal es que estemos ahí…
Es cierto que las cosas han cambiado bastante y se ha roto esa estructura de roles rígida para que cualquiera pueda hacer lo que le hace feliz pero las mujeres vamos con algo de retraso en cuanto a creernos que realmente somos capaces de hacer cosas…mi generación ha necesitado de referentes que nos han mostrado por dónde ir, nosotras hemos seguido avanzando a base de superar obstáculos y confío en que para las nuevas generaciones el camino sea mucho más llano. Eso sí, mientras haya gente que para describir a las mujeres en la música diga eso de “banda con voz femenina” o “grupo de chicas” nos quedará mucho por hacer…
Eliminar todo rastro de discriminación por sexo es vital para un desarrollo igualitario en la sociedad y en la escena musical
¿Qué medidas piensas que deberían tomarse para ayudar a que esta situación cambie?
El pilar más importante para construir una escena diferente es la educación en valores de igualdad, ya sea desde niños o haciendo posible que los adultos conozcan y, sobre todo, entiendan cuál es la situación que hoy en día siguen viviendo muchas mujeres en la industria musical.
En los últimos años se están llevando a cabo muchas acciones/campañas/eventos apoyados por los medios para dar visibilidad a las mujeres en el mundo del rock (“Rockin’ Ladies” es un claro ejemplo) y el resultado ha sido muy positivo porque mucha de la gente que ha participado ni siquiera era consciente de a qué nos enfrentábamos muchas de sus compañeras y han alucinado con algunos testimonios.
No nos engañemos, el cambio es lento y aún quedan muchos muros que tirar abajo pero el cambio generacional también está ayudando. Eliminar todo rastro de discriminación por sexo es vital para un desarrollo igualitario en la sociedad y en la escena musical. Es importante que la palabra “mujer” no sea la que defina a una persona y en, este caso, a un músico.
¿Cuáles son las principales diferencias que encontraste a la hora de introducirte en el mundo musical siendo mujer?
Que para que te tomen en serio tienes que demostrar mucho más que cualquier hombre, que estás ahí porque tienes talento y no por ser una “cara bonita”. Hay muchos músicos hombres mediocres a los que no se les cuestiona nada, a las mujeres se nos sigue pidiendo el doble en todo para ganarnos el respeto de muchos.
¿Ves un crecimiento de presencia de miembros femeninos en esta industria en los últimos años? ¿En que ves qué haya cambiado?
Si, hay muchas más mujeres en todos los ámbitos, encima del escenario, detrás de él, en los medios… Creo que por fin las mujeres hemos perdido ese miedo a ser juzgadas por colocarnos en lugares que algunos siguen pensando que no nos corresponden, que no tenemos capacidad para ello…pero les estamos demostrando lo equivocados que están. Hace años pensabas en una mujer en la música y, salvo excepciones, seguramente solo te venían a la mente imágenes de cantantes, pero hoy ves instrumentistas brutales, mujeres en management, producción, sonido, luces, medios…y cada vez más.
¿Por qué mujeres te sientes inspirada? ¿Hay alguna con la que te haría especial ilusión trabajar?
En general por cualquiera que luche, trabaje y se haga valer como merece. En lo musical, además de las grandes del jazz y del blues, siempre me han alucinado mujeres como Grace Slick o Stevie Nicks, porque, además de por su talento, han sido referentes por su personalidad y su carrera. Sin embargo, la mujer que cambió mi forma de entender muchas cosas fue Aurora Beltrán, su voz y su manera de componer me dejaron K.O. la primera vez que escuché el disco Nieve Negra de Tahúres Zurdos allá por el 91. He tenido la suerte de conocerla personalmente y espero que esa colaboración llegue en algún momento.
¿Cuáles son las artistas que ves dentro del sector que sirven como referencia para nuevas generaciones?
Como músico, cualquiera de las mujeres que se suben hoy en día a un escenario pueden ser un referente perfecto…dependerá de la conexión que puedas sentir con esa persona por estilo musical, personalidad… A nivel nacional, por ejemplo, gente como BALA me alucinan, un claro ejemplo de referente por su fuerza y honestidad. Si nos vamos fuera hay mujeres de nuestra generación que están dejando ya una huella importante como Cecilia Boström (The Baboom Show), Lzzy Hale (Halestorm), Tatiana Shmailyuk (Jinjer), Nita Strauss, Floor Jansen…
Todo lo que vivimos en pandemia hizo que volviera a escribir la letra de algunos temas del disco así que también nos cambió como banda.
Siendo mujer siempre se juzga más la apariencia, algo que en los hombres parece no ser tan relevante ¿Ha influido tu aspecto físico en algún sentido a la hora de trabajar en este sector?
La verdad es que no…entiendo la importancia de la imagen en la industria pero es algo a lo que le doy la importancia justa. Por mí saldría a tocar con el pijama de Batman y alguna vez he estado cerca…jajajaja Gente cercana me ha dicho más de una vez “tienes que destacarte más” “aprovecha tus recursos” pero la verdad es que me gusta sentirme parte de la banda y no atraer más miradas que nadie.
¿Hay alguna situación que hayas vivido en esta industria por ser mujer que te haya marcado?
Personalmente no, nunca me he sentido discriminada por ser mujer ni he vivido episodios desagradables en carne propia pero si me han contado experiencias de compañeras que ponen los pelos de punta.
¿Piensas que en este sector prevalece la sororidad ante la envidia o al contrario?
He visto de todo, hay gente muy transparente y honesta dispuesta a colaborar en lo que sea, te toque lo que te toque y otra gente que solo se apunta al carro si siguen siendo protagonistas y tratan de meter mierda si algo no va como quieren que vaya…el drama no va conmigo, huyo de esas situaciones. Afortunadamente me he cruzado con más compañeras de las primeras
Ha pasado ya bastante tiempo desde que comenzó la pandemia del Covid-19 y que tanto ha afectado a la cultura, especialmente a la música en directo. Poco a poco se van dando pasos hacia una vuelta a la normalidad, pero aún sigue habiendo riesgo. ¿Cómo lo has llevado todo? ¿De qué manera ha afectado a tu actividad y cómo has conseguido seguir adelante con tus proyectos?
A nivel personal ha sido muy duro, como para todos. La sensación de estar en stand-by constantemente, la incertidumbre en el trabajo, el miedo a que amigos y familia pudieran enfermar…a mi me ha dejado huella, ha cambiado mis prioridades y mi manera de percibir las cosas.
Para mi hacer música es también una vía de escape a la rutina del día a día, mi momento de libertad, de respiro, de risas con la banda… y durante todo ese tiempo me faltó. Estuvimos meses sin poder ensayar, con un disco que ya habíamos empezado a grabar (The Fog) y que de repente tuvo que pararse…toda la ilusión de repente desaparece y solo te queda resignarte. Todo lo que vivimos en pandemia hizo que volviera a escribir la letra de algunos temas del disco así que también nos cambió como banda.
Cuéntanos con más detalle, ¿en qué andas inmersa actualmente? ¿La situación actual influye de alguna manera en cómo lo estás enfocando a corto y medio plazo?
Mi bebé se llama Mamvth y de momento es mi único hijo…jajaja, no tengo tiempo para mucho más. La situación actual hace más complicado el poder salir a tocar por ahí, no sabes si cerrar fechas, si vas a poder mantener las que tienes, si la gente irá a los conciertos…5 meses ha tardado la fábrica en entregarnos los vinilos por la situación que hay en el mercado así que tuvimos que retrasar el lanzamiento de The Fog.. Ahora estamos centrados en una cosa, tocar todo lo que podamos.
¿Qué opinas sobre esta sección de mujeres en la industria? ¿Piensas que ayuda a destacar la presencia de la mujer y sus circunstancias en el rock y el metal; ¿o, por el contrario, crees que puede transmitir algún mensaje negativo?
Todo aquello que de visibilidad a cualquiera con un mensaje de igualdad es positivo. He leído algunas de las entrevistas a compañeras a las que aprecio mucho y es un regalo poder contar con la experiencia de todas ellas para que no se sigan cometiendo los mismos errores.
Para ir finalizando, ¿Te gustaría dejar algún mensaje a los lectores de Rock Culture?
Primero agradeceros a Rock Culture este espacio para poder compartir experiencias, puntos de vista y dar visibilidad a las mujeres del rock.
A los lectores daros también las gracias por habernos dado voz al leernos. No dejéis de apoyar a las bandas, para nosotros es muy importante saber que estáis ahí!







