Crónica: Nikki Lane y Depedro en Noches del Botánico: Viaje a las raices

La noche del domingo quedará grabada en la historia de las Noches del Botánico con la presencia de Nikki Lane y Depedro, música de raíces.

El domingo fue mi tercer asalto a las Noches del Botánico y hay que reconocer que el cartel no podía ser mejor. La música country, blues y rock inundarían el escenario durante horas a manos de Nikki Lane y Depedro.

Nikki Lane

La noche no podía empezar mejor. Nikki Lane, una de las nuevas reinas del country venía desde Nashville, cuna del género a presentar su último trabajo Denim & Diamonds.

Con un básico español la cantante saludaba a su público, menos numeroso del que sería esperable para alguien de esta categoría.

Nikki Lane

En esta ocasión Nikki Lane venía acompañada de una banda de músicos de sesión españoles que aportaron el toque de humor sin perder un ápice de calidad.

Arrancó con mucha energía, con ganas de comerse el escenario con temas como First high, cuya intro de bajo y batería entraba con energía sobre el escenario.

Nikki Lane Baterista

Hubo tiempo para cantar al desamor con canciones Good enough donde predominaba el pedal Steel, en este tema Nikki Lane se animó a cantar el final ella sola a guitarra y voz.

Nikki Lane Pedal Steel

Poco a poco se va notando que comienza el verano, que con la llegada del buen tiempo las Noches del botánico se llenan de familias completas, creando un ambiente mucho más rico. Es de agradecer que haya padres que inculquen el buen gusto por los conciertos a los pequeños de la casa.

La música de Nikki Lane se mueve a caballo entre el country más clásico con canciones más bluseras como es el caso de Right time.

De pronto algo ocurre y Nikki abandona el escenario en medio de un solo de alto voltaje, la banda suena increíble en un momento de improvisación al más puro estilo de Nueva Orleans.

Nikki Lane bajista

Al cabo de un rato, la cantante vuelve al escenario y arranca un característico riff de guitarra de su tema Pass It down, para quien no haya escuchado este disco, es muy recomendable.

A su vuelta al escenario, Nikki toma el control de todo, arranca mas cañera enciendiendo la mecha para hacer arder el escenario al ritmo de Black Widow, un tema que entra demoledor, donde toda la banda va con un ritmo percutido que se apodera de todo el mundo animando a bailar.

Nikki Lane

Las guitarras se afilan aún más con Demin & Diamonds, tema que da nombre al último disco y que resulta ser muy potente y en el que Nikki Lane da muestras de un buen registro vocal roto y desgarrador.

El tiempo apremia y la banda acelera revoluciones al tocar Jackpot tema con el que cierran un show corto, intenso y que deja muy buen sabor de boca.

Depedro

A las 22:15, con una puntualidad precisa arranca Depedro con la sencilla y pegadiza Como el viento, la banda nos introducía en un show que apuntaba iba a ser muy festivalero.

El último trabajo de Depedro y con el que está girando se llama Máquina de Piedad, un disco rico en matices con un tema homónimo de riff pegadizo y animado.

Jairo abandona la acústica para ponernos a bailar con el ritmo latino de Hombre bueno, toda la banda parece estar disfrutando y se nota mucha complicidad entre ellos.

De Pedro batería

Llega entonces el arpegio que nos presenta Nubes de papel, pero que Depdro decide tocar a toda velocidad, de pronto la pista se desata, la gente salta y aplaude como loca, ha comenzado ya el buen ambiente que acompañará el resto del show.

Nada mejor para bajar las revoluciones que acaban de comenzar que Déjalo ir, un tema un poco más tranquilo pero que sigue manteniendo a la gente enganchada.

Depedro

Depedro nos avisa que comienza un viaje al otro lado del océano y nos hace volar hasta los ritmos de chacareras en DF.

Es una lástima que un tema del primer disco tenga una temática que siga aún vigente comenta mientras nos presenta Equivocado.

Para deleite del público de la pista, la banda entera baja a tocar entre el público a la fiestera El pescador a ritmo de cumbia, el público enloquece y Depedro se da un baño de multitudes, todos salimos ganando.

Depedro guitarrista Mientras el resto de la banda vuelve al escenario, Raúl Marqués sube a la grada a tocar con la rompeta la intro de Te sigo soñando, tema romántico donde los haya cuya versión con la gallega Luz Casal es sobresaliente.

La banda decide homenajear al recientemente jubilado Joan Manuel Serrat versionando su canción Fiesta en una versión muy enérgica, cabe destacar la vistosa producción visual que acompaña el show, sin escatimar un ápice de talento, las imágenes enriquecen el espectáculo de manera excelente.

Depedro nos comenta que la siguiente canción está inspirada en ese momento diario de resolver el mundo con caña o café, toca la crítica social de Noche oscura, uno de los mejores temas de la noche.

De pronto se pone emotivo con una preciosa versión de Ella no quiere enamorarse, está claro que la música del otro lado del océano forma parte de la esencia de su música y así lo hace notar al arrancar Antes de que anochezca, el tema va muriendo lentamente ante cientos de personas.

Aprovechando esa cadencia, Jairo comienza suavemente a cantar Diciembre acompañado por Héctor Rojo al bajo, un bajista que sabe aportar sin necesidad de hacerse destacar.

Y hasta aquí la calma, de nuevo la banda vuelve a funcionar a pleno rendimiento con Panamericana, el público se desata y arranca a bailar y saltar, las gradas tiemblan y retumban.

La noche se va terminando y Depedro se arranca a cantar La Llorona, la banda le acompaña con tal sutileza que apenas es perceptible, Depedro demuestra que tiene claro que él sí que es profeta en su tierra.

Poco a poco la banda desaparece del escenario mientras el público corea incesante, las gradas piden más y vuelve Depedro solo, agradeciendo a todo el equipo que lo hace posible y canta a guitarra y voz El puñal, a veces menos es más que suficiente para llenar un escenario como este.

Vuelve la banda a incorporarse para tocar Tu mediodía, Raúl vuelve a sacar a lucir la trompeta con esa elegancia de los clásicos del jazz.

Depedro Raul

Como colofón, la banda interpreta La mañanita, alegre y festiva dejando un buen regusto al acabar el show.

Tras esta noche queda claro una cosa, la música actual, la que verdaderamente merece la pena escuchar y disfrutar es aquella que no se olvida de las raíces, ya vengas de Nashville o te empapes de las tierras que disfrutas, es la esencia lo que le aporta la magia.