Tras Wings Of Change y Tigress, la progresión era lógica, Roots And Shoots así lo atestigua.
Parece una reunión de amigos que llevaban tiempo sin verse y después de unos tragos cogen las olvidadas guitarras que hay en un rincón. Esto sería normal si no fuera porque los amigos de Jim Peterik son tan icónicos como este álbum. Peligros aparte, Dangerous Combination perfila el resto de fuera hacia dentro.
Para este tema parece que han bajado el tono de la fiesta por no despertar a los vecinos y que la policía nos interrumpa esta sesión. La batería suena despacito, como sin querer y las voces susurran Before Anyone Knows We’re Gone. Adiós amigos nos dice, no me queda claro de qué parte de la frontera con México lo dice. Colín Peterik es la colaboraciòn de este corte.
Don Barnes aparece en la fiesta para poner el punto sureño, pero templado a este evento que se va convirtiendo en algo muy entrañable, Last Dream Home nos deja una agradable sensación de unión, seguramente los efectos de fondo de la percusión tienen bastante culpa.
Sonando casi a los cincuenta, ritmo y blues rebosando alma desde dentro, es el toque de Paul Childers. ¿Cómo habrán compuesto esto, sobre la marcha al grabar? Este tema pop, casi antes de que el pop existiera parece haber sido compuesto, tan Nashville, Forever ‘s The Last Place You Look, que yo prefiero no mirar atrás.
Mend Fences la escuchó como desde la habitaciòn de al lado, más ecos de ese sur árido removidos por la voz Kelly Keagy, esperaba algo especial de brillo rítmico o un toque hard rock, pero el tema encarna la conciencia del disco.
Al fin llega una dama a la fiesta, Ashton Brooke Gill aporta alma, desgarro sentimental y sensualidad que no parece propia de su generación, visceral y lírica, como es ella, As I Am.
Esta reunión iba de amigos, Jim Peterik y Mark Farner lo ratifican en otro tema que suena al Chicago cincuentero, Friends Forever, soul de arraigo, acústica añeja, algo de funk hubiera estado bien, pero el ambiente pide este estilo y lo han respetado.
Segunda dama en el evento, Leslie Hunt trae ritmo y piano a la agradable velada. Delicado su rock íntimo, al fin se atreven con un gran solo, brillante, Suddenly, perfecto para esta idea transformada en álbum, volátil y tangible a la par.
Mark Mackay quedaba por tomar la palabra, esto se descontrola y el volumen rock sube unos tonos a las seis cuerdas. El estilo se me va a mucho antes de los 80 a saber cuándo y cómo I Found Me se encontró con sus raíces.
Fire And Water ha tenido sus dos versiones, una retenida de rock con Lisa McClowry y Mike Mikulskis, un maravilloso dueto para poner punto y final a este agradable festejo de amigos. La otra, el regalo bonus track para los privilegiados de siempre, los japoneses.
Jim Peterik sigue forjando un legado excelente con estas propuestas cautivadoras y sorprendentes. Arraigado en la idea de colaboraciones musicales y espirituales entre artistas y amigos, su legado y su carrera, dicen el resto.


