Michael Schenker nos visitaba con su última gira My years with UFO, estuvimos en Madrid y os contamos.
Nada tiene que ver lo que voy a escribir con lo que había en mi cabeza dos días antes de este concierto. Michael Schenker, uno de mis guitar heroes traía en esta gira de cantante a Erik Grönwall, ya me conocéis, nada más que añadir.
Se encargó el destino de hacer que todo se fuera al traste. Es público, el vocalista sueco, el sábado, durante el concierto en Pamplona, recibió una llamada que le hizo volver a casa de inmediato. Erik, todas las fuerzas del mundo para que ese padrazo se recupere cuanto antes, health first.
El sustituto fue R.D. Liapakis, está crónica es para hablar de música y por suerte, el pasado domingo en La Riviera tuvimos mucha.
Lo primero y como siempre, gracias a la gente de la sala, que da gusto ir a cubrir conciertos con ellos, seguridad, sois los mejores.
Dos bandas abriendo Gut ‘s y Human Zoo.
Los suizos Gut ‘s trajeron rock sencillo sin aditivos y atemporal. Su sonido muy AC/DC y muy crudo, su guitarrista, todo un imitador de Angus. Su vocalista, eh, ese hombre sabe bailar y lo hace muy bien. Los temas del comprimido setlist, bien, destacó Danger Stripper, en la que lo dieron todo, el solo de Drink 2 Drink y con la que cerraron un gran concierto, Dirty Squeeze. Gut´s cumplieron con creces su cometido, bien por ellos.
![]()
Cambio rápido de escenario y todo seguía en hora para cuando los alemanes Human Zoo subieron a las tablas. Pusieron la nota melódica con teclados y saxofón adornando su setlist.
Imagen un tanto más power metal que hard rockera la de su vocalista y sonido casi perfecto, no se pudo reprochar nada, actitud, buenos temas que convencieron a la gente y conexión.
![]()
Abrir con Hello! Hello! ya es un punto a favor. To the Ground se me quedó dentro, despertando esas ganas de prestar más atención a la discografía de esta gente. Crowd´s Of Fire me parece perfecta para un festival y la arrolladora Love Train, perfecta para acabar una sobresaliente actuación.
Llegaba el artista principal. A pesar del cambio de vocalista, el setlist no sufrió demasiado. Ole el valor de Liapakis de subirse a ese escenario en esas condiciones. Nada fue como esperabamos, salvo Schenker.
![]()
Evidentemente Michael fue el protagonista y sigue siendo magia ver las vibraciones a raudales que emitía esa Flying V mítica desde el primer tema. Cuesta escribir todo sin obviar las circunstancias y no percibir, intuir o interpretar cosas, innegable que Michael estuvo a lo suyo, sacar notas de su guitarra, esa que lleva las cuerdas casi tapando su cara por encima del mástil, a personalidad no le gana nadie.
![]()
La gira tiene un nombre y los temas lo confirman, desde el foso me puse de puntillas para ver si esa hoja que marcaba el recorrido del concierto era tal cual el resto de la gira, si. Tocaba dejarse llevar y disfrutar de un concierto más de Schenker, fue como si mi mente se hubiera vaciado de recuerdos de UFO y solo pudiera contener estos nuevos.
Michael tira esta vez de Bodo Schopf a las baquetas, Barend Courbois a las cuatro cuerdas y Steve Mann a las otras seis cuerdas, para completar el elenco de esta gira. Schenker acaparaba el cien por cien de los focos y atenciones, desde Natural Thing, la super coreada Only You Can Rock Me y la archiconocida Doctor Doctor. El sonido fue sublime, como un tiro cada baquetazo de esa batería.
Cayendo en barrena iba esa Riviera casi llena ante las seis cuerdas del maestro, que iba desplegando solos que parecían contar historias, llenos de matices y virtuosismo. Piel erizada en el de This Kid ‘s, corazón encogido en Love To Love con Schenker casi escondido al fondo del escenario.
![]()
El cierre de la noche llegaba con una explosiva versión de Rock Bottom alargada entre notas y virguerías de los que saben y pueden hacerlas. Michael nos da las gracias y nos presenta a la banda con todo su arte e incluso nos hace unas fotos con su cámara, capaz de quitarnos hasta el puesto. Quedaban los dos temas finales para que la gente lo diera todo, Shoot Shoot y Too Hard To Handle.
La despedida fue un reconocimiento a una actuación que combinó técnica, pasión y respeto por la historia del rock. Michael Schenker sigue siendo el Michael Schenker de siempre.
![]()
El resumen, pues jodido de hacer no nos vamos a engañar. Relativicemos y llamemos a esta actuación de Michael Schenker una celebración de la historia del rock, un homenaje a los clásicos y una muestra de que la música en vivo sigue siendo una experiencia de la que no debemos nunca prescindir.


