Shiraz Lane con su gira In Vertigo dejan la Revi de Madrid en total desequilibrio.

Siempre es un gusto ver en escena a los finlandeses, esta vez con su propio show y con nuevo disco a presentar. La Revi es casa y Strangers, los teloneros adecuados para la noche del jueves en Madrid

Para mi siempre serán aquellos casi críos simpáticos y ambiciosos que teloneaban a bandas nórdicas hace años. Pero han crecido, evolucionado y madurado, saben dónde quieren ir y van en el camino adecuado. Eso si, no me dejéis vuestros temas fiesteros fuera porqué por ahí tampoco paso, los necesito

Strangers los encargados de encender las luces de esta noche de Hard rock. Celia y sus chicos parecían cómodos en escena.

La Revi suele ser el lugar adecuado para disfrutar de buen sonido de bases rítmicas y así fue, lástima la voz, falta de fuerza en algunos momentos, pero la frontwoman se ganó a la gente que ya iba entrando a la sala a base de presencia escénica, es que se tiene o no se tiene.

Worth a Shot y My Dream sirvieron para pillar el estilo de la banda. El punto picante de la noche lo puso Language Of Love. Tras Stranger than Before y su letra de superación llega el momento de todo lo triste con la balada Freedom.

Miguel se lleva un buen aplauso en la cañera Still the One que nos devuelve al rock y With You sirve para poner a prueba esos agudos. En Into the Night la primera fila se lleva la sorpresa de tener a Miguel y su seis cuerdas paseando acordes por el foso. Acabamos con Flames en el que aprovechan para mover esas melenas y ese casi himno Enemy. 

A Strangers los veremos mucho por festivales y abriendo para este tipo de bandas porque van perfectos.

Los finlandeses llegaban con ganas, su musical viraje hacia sonidos más pop, algo completamente innecesario para mi gusto, me tenía un poco en vilo. Ver el setlist fue un poco bajona, me faltaban cosas, es lo que tiene sacar discos, menos mal que los cinco fineses lo bordaron.
Salieron con todo Plastic y Stone Cold Lover, hace años ya que los descubrimos, son los mismos, pero con aún más tablas y arte y técnica, verlos es cargar baterías por encima del tope. Broken Into Pieces tan pronto, ya nos pone a pleno rendimiento, es que no iba a ser de otra forma, sonaban incluso un poco altos, pero daba igual, son Shiraz Lane.

Hannes nos animaba a bailar y calentar voces com Brand New Star daba ese pequeño respirito para darlo todo, Keep It Alive y Carnival Days, energía y eso que hace especiales a Shiraz Lane, ya sabéis.

Hannes lleva un discurso alentador pero realista y Bullshit era el tema que tocaba, Come Alive es la elegida por mister Laine para venirse muy arriba con su guitarra. Better believe it fue una de las frases que más altas sonaron en la Revi, Tidal Wave no podía faltar.

Ellos solos se retroalimentaban para ofrecer puro rock, Joel estaba on fire, Hannes sudaba sin parar de bailar, explayarse como showman y divertir divirtiendose. Otro momento protestón Money Talks. Hannes negaba con la cabeza de ver la entrega de los suficientes que estábamos disfrutando de un conciertazo. El estribillo de Babylon es tan de directo, que todo fluye natural.

Llegaba lo más parecido a una balada que sonó el jueves, Beat of Your Heart, Hannes nos pide llenar la sala de luces sacadas de nuestros móviles para simular un cielo estrellado.

Do You crea otra micro locura en una sala que no estaba muy llena, pero en la que había más sincero ambiente que en muchos estadios a reventar, Ana no puede evitar acercarse a saludar cuando Hannes presenta a la banda. La energía no decaía pero Dangerous y la banda dejando solo en el escenario a Jani nos hacía pensar en que aquello no duraría mucho más.

Harder to Breathe, es el corcho de champán saltando por los aires, la bordaron. Finalmente, por suerte, no me he llevado sustos, se han mostrado tan fiesteros, gamberros y frescos como siempre.

To the Moon and Back es lo que les queremos, llevo desde que sonó el primer estribillo con ella en la cabeza, es adictiva. La despedida, emotiva, Joel haciendo un corazón con sus manos, Ana no podía sonreír más grande y yo molida después de un bolazo de rock de no parar de vivir.

De vértigo ha sido lo de Shiraz Lane en Madrid, deseando repetir, ya veremos donde.