Este era un concierto marcado en rojo en mi agenda desde que vi el adelanto de la programación de la Sala REM para esta temporada, y es que Albert Pla es uno de esos artistas a los que no dejo pasar cuando se dejan caer por Murcia. Quizás sea un cliché catalogar al cantautor de polémico y provocador, pero no cabe duda de que son términos que le vienen como anillo al dedo, sólo hay que echar un vistazo a las redes sociales de la prensa local para ver los comentarios que incita su visita a la ciudad, caldo de cultivo perfecto para su ironía en ocasiones no entendida.

albert pla

Rozando la media noche Albert salía a un escenario con la única compañía de su guitarra para saludarnos con un «muy buenas noches, mis queridos ciudadanos de Madrid» como inicio de Están cayendo bombas en Madrid, tema que interpretaría en el proyecto Suena Guernica. A partir de aquí, lo que cayeron en Murcia fueron clásicos de la discografía del artista que quiso hacernos partícipes del espectáculo y tiró de canciones conocidas por todos los presentes, todas ellas en castellano. Tanto en sala como en teatro, el artista consigue aquella máxima de «me llamo Albert y vengo a contar historias» y es que eso es lo que nos encontramos en sus conciertos, historias más que canciones, historias que en directo cobran vida gracias a la interpretación que Albert hace de ellas. Buen ejemplo de ello lo encontramos en temas como Corazón, Marcelino Arroyo del Charco o La Colilla.

diego cortesTras un inicio del concierto con Albert solo en el escenario, sale a escena Diego Cortés, el guitarrista cuya sobriedad contrasta con la locura del cantautor. Juntos consiguen arrancar los primeros coros por parte del público en temas como Marcelino o Tu novia es una terrorista. Tras Sufre como yo, Albert abandona el escenario para dejar el protagonismo al guitarrista que nos introduce en otro concierto, un concierto que de buena gana podría haberse extendido durante hora y media. El sonido de la guitarra flamenca inundó la sala a base de rumba con pequeños guiños a composiciones como Entre dos aguas de Paco de Lucía. El protagonismo del guitarrista continúa incluso con Albert ya escena, animándose a cantar las primeras estrofas de Lola.

Nos vamos introduciendo en la recta final del concierto con Albert paseándose entre el público con su casco con luces, haciéndonos bailar a ritmo de rumba con La dama de la guadaña o poniéndonos cara al sol con sus Veintegenarios. No faltaron algunos momentos de interacción  con el público, aunque siempre manteniéndose bastante distante, así como momentos en los que demostrar esa mala leche que lo hace tan especial apartando con su mástil a un fotógrafo que invadía su espacio o pisoteando unos bolsos que estaban sobre el escenario dejando claro que quizás ese no era el lugar más adecuado para ellos. Concierto y clase de educación básica, una pena que no llamara la atención al público que estaba fumando en la sala, eso ya hubiera sido para hacerle un monumento.

Los bises fueron para Carta al Rey Melchor, Joaquín el Necio y un Sol del verano no apto para todos los públicos. Eché de menos varios temas, sobre todo El bar de la esquina, que me gusta especialmente; aunque en general me pareció un setlist bastante acertado, así como una interpretación sobresaliente por parte de ambos músicos.

 

Setlist

  • Están cayendo bombas en Madrid
  • Corazón
  • Diferencia
  • Marcelino Arroyo del Charco
  • Tu novia es una terrorista
  • Soy rebelde
  • Sufre como yo
  • Sólo Diego Cortés
  • Lola
  • La Colilla
  • Ciego
  • El Lado más bestia de la vida
  • La dama de la guadaña
  • Veintegenarios
  • Carta al Rey Melchor
  • Joaquín el Necio
  • El sol del verano