Barsine, Dalí y el concepto del genio en el arte.

A lo largo de la historia del arte hemos encontrado la figura del genio en multitud de ocasiones pero una revisión crítica nos permitiría filtrar mejor sobre esta cuestión.

¿Qué entendemos por Genio?

De acuerdo con la definición que da la RAE, genio es: capacidad mental extraordinaria para crear o inventar cosas nuevas y admirables.

A lo largo de la historia del arte, nos hemos podido encontrar con multitud de figuras a las que se ha reconocido bajo el título de genio. Podemos poner algunos ejemplos como Leonardo Da Vinci, quien no pudo acceder a una formación académica fácilmente y llegó a ser pintor, ingeniero, músico, investigador, escritor…; Goya, quien fue capaz de abandonar la representación fidedigna de la realidad por un unas representaciones cada vez más expresionistas, oscuras y personales, adelantándose en décadas a las primeras vanguardias o incluso Picasso, quien junto a Braque, fue capaz de descomponer la realidad en múltiples planos simultáneos dando pie a la llegada del cubismo y la ruptura de la perspectiva monofocal.

Sin embargo, muchas veces hemos abusado del término genio o  genialidad de una persona para realzar su técnica, su talento artístico…llegando a colmar el arte de genialidades.

Las “genios” olvidadas

Es necesario hacer hincapié en una idea importante. Bajo el término genio, solemos asociar siempre figuras masculinas, todos ellos grandes pintores, escultores o arquitectos, desprestigiando así y olvidando a grandes mujeres artistas cuyas obras son verdaderas genialidades.

Es el caso de Hildegarda de Bingen, monja medieval que se dedicó a la escritura con obras alegóricas, científicas, literatura y música, siendo perseguida por la iglesia para después ser beatificada y nombrada santa.

También tenemos el caso de Hilma Af Klint, cuyas obras abstractas se adelantaron en años a la abstracción de Kandinsky y cuya obra no fue descubierta hasta, al menos, veinte años después de su muerte, ya que consideró que su obra no sería entendida por la gente de su época.

Hilma Af Klint

Dalí, ¿el genio?

Salvador Dalí ha sido considerado un gran artista, un personaje excéntrico que se convirtió en emblema del surrealismo, aunque fuera rechazado por los propios surrealistas quienes le consideraron una persona más interesada en el negocio que un artista, llegando a denominarle de forma despectiva Ávida Dollars.

Salvador Dali

Bien es cierto, que la historia del arte lo ha tratado y estudiado como una figura clave del arte del siglo XX, llegando a denominarle un genio, pero ¿realmente se puede considerar un genio?

Volviendo a recuperar la definición de la RAE, dentro del surrealismo nos encontramos con multitud de artistas como Max Ernst o Man Ray cuyas obras, realizadas dentro del automatismo surrealista, eran algo original que no se había hecho anteriormente.

Si bien es cierto que fue el único artista surrealista admirado por Freud, Dalí destacó como pintor y dibujante de talento académico, pero con ideas y recursos más limitados que otros artistas como René Magritte.

Aún así, su actuación mediática con constantes apariciones en prensa y sus contactos con otros artistas como Alice Cooper, hicieron de la figura de Dalí un legado mucho más reconocible que otros artistas de la época.

Dalí, Alice Cooper y la excentricidad del arte.

Barsinë: Carne y Hueso

Ese continuo aparecer de Dalí en los medios hizo que su figura se destacase hasta mitificarlo como un genio; de hecho artistas como Mecano le dedicaron un tema destacando su genialidad.

No es de extrañar que Barsinë le dedique el estribillo de su tema Carne y Hueso publicado este pasado 2023.

La banda del que fuera vocalista de Skunk, D F Germán González lleva un par de años presentando temas con colaboraciones como Morti.

Morti German Gonzalez

Con el lanzamiento Carne y Hueso, nos encontramos con un tema que habla sobre la inspiración y la creatividad, contando en el estribillo que «Soy solo carne y hueso pero a través de mi fluye el genio como el mejor Dalí».

Es perfectamente entendible que se interprete a Dalí como un genio, más aún cuando la cultura popular y la historia del arte muchas veces lo han motivado. Sin embrago, la revisión crítica de la historia del arte permite desmitificar y revalorizar.