Crónica: All Them Witches vuelven a agotar entradas en Madrid

Crónica: All Them Witches en Madrid

Perfectamente puntuales, a las 21h y tras la actuación de Rich Ruth, la banda de Nashville, Tennessee, arrancaba su concierto en la capital con Saturnine & Iron Jaw, tema de su último álbum Nothing as The Ideal. La sala La Paqui (antigua But) lucía absolutamente llena y con un público sorprendentemente eufórico por ver al grupo. Y es que, aun siendo un jueves, All Them Witches consiguió colgar el cartel de Sold Out, al igual que sucedió en Barcelona y en otras ciudades europeas.

En el escenario, se proyectaba una ilustración psicodélica en tonalidades rosas y azules, que se mantuvo fija durante todo el concierto, en consonancia con la estética (y sonido) de «las brujas».

Sin embargo, considerando lo mucho que me gusta el cuarteto y los temazos que integraron su setlist, perfectamente seleccionados y realizando un recorrido repartido con equilibrio a lo largo de sus ya 6 álbumes de estudio, estos iniciaron con un sonido que no fue todo lo increíble que se pudiera esperar, quizás por la propia acústica de la sala. Y es que la suave voz y el potente bajo a cargo de Charles Michael Parks, Jr. parecían eclipsar al resto de instrumentos presentes en los primeros temas (lo cual es una pena, considerando la energía y el sonido que podría habernos regalado Ben Mcleod a la guitarra, si el volumen hubiese sido el adecuado).

All Them Witches
Foto: Víctor Moreno

Tras la canción de apertura, siguieron con los temas del Nothing as The Ideal, incluyendo Enemy of My Enemy, para pasar a uno de los más esperados y míticos temas de la banda, When God Comes Back, que hizo que los asistentes se entregaran completamente a la actuación del que, supongo que para muchos, debía ser uno de sus grupos favoritos.

Tras esta, y después de haber aprovechado para saludar a los asistentes y agradecer el haber vuelto desde la última vez que vinieran en 2019 (en la Sala Caracol y también agotando entradas), continuaron en la línea de uno de sus mejores álbumes, Lightning at the Door, con el temazo Charles William. Tras Dirt Preacher (y un estupendo solo de guitarra a cargo de Mcleod), la sala coreaba la famosa Diamond, de su disco homónimo, que fue muy disfrutable en comparación a la versión de estudio, al haber incluido otro solo de Mcleod para la versión en vivo y otro de batería de Robby Staebler, lo cual se agradece dado que la batería, y de verdad que lo siento porque es una lástima, hasta entonces parecía inexistente.

Al terminar Diamond, la banda decidió hacer un breve descanso (no sabría decir si posiblemente demasiado pronto para llevar apenas 6 temas), regresando con 1×1, y tocando, entre otras, The Children of Coyote Woman y 3-5-7, destacando la adición del violín y teclados por parte de Allan Van Cleave.

All Them Witches
Foto: Víctor Moreno

A partir de Alabaster, a pesar de ser un temazo y donde, de nuevo, Mcleod tuvo otra oportunidad para lucirse en cuanto a su virtuosidad con la guitarra, el concierto quizás se hizo algo pesado, considerando que el grupo llevaba ya tocados 14 temas y que decidieron alargar (quizás demasiado y demasiados minutos) partes de, por ejemplo, Elk Blood Heart sin aportar un dinamismo exacerbado con respecto al resto de concierto.

Por fin, siguieron con Tiger’s Pit, uno de los temas que han ido sacando de forma mensual y que compondrán el que será su próximo álbum Baker’s Dozen. Es bastante curioso que justamente una de las canciones nuevas esté al final, en el “encore”, pero posiblemente, dada la energía que esta podía aportar, decidieran incluirla para evitar que los ánimos pudiesen terminar de decaer. Tampoco creáis que decayeron en momento alguno, porque, repito, el público estaba dando realmente una acogida eufórica en todo momento a la banda. Een este momento sonaron mucho mejor que en el resto de canciones que habían tocado estas casi 2 horas. Seguramente esto consiguió, y eso espero, que muchas otras personas, aparte de mí, se fueran con un muy buen sabor de boca, al ser claramente una forma perfecta de terminar la noche.