Crónica: Ayra + Ankhara en Madrid

Ankhara y Ayra en la Sala Caracol  de Madrid

El pasado sábado la Sala Caracol acogió uno de los primeros conciertos sin ningún tipo de restricción por la pandemia. La normalidad se sintió pero sobre todo, sentimos el puro metal, que protagonizó una noche de contundentes descargas.

Los canarios Ayra aparecieron puntuales para presentarnos su disco Silent Veil, abriendo con Only Agony y un sonido algo mejorable que luego en general no fue malo, desde la zona delantera y con una sala aún a medio gas, la batería iba algo alta. Su tiempo dio de sí, hasta para que se pusieran melosos con Starry Sky. Sin etiquetas que coarten su estilo, se mueven entre los sonidos clásicos, power actual y destellos sinfónicos, todo trabajado con calidad y estilo.

La habitual presentación de los miembros de la banda dio pie a que cantáramos un improvisado cumpleaños feliz a Yeray Lòpez, guitarra de la formación. Anunciando su tema más divertido para tocar en directo, Kino Nielsa presentaba World from Dust.

De repente me vi tarareando una canción que no me cuadraba en el contexto, versionearon de manera original Slepping in my car, de los suecos Roxette. Bordando la hora, cerraban agradeciendo con su dulzura insular a todos con Last Desire. Buena presencia escénica y clase en los temas, sin duda los veremos por festivales este verano.

El ruido ambiental pronosticaba un show cubierto de entrega por las sobradas ganas de los fieles seguidores tanto del grupo principal, como de la música en vivo.

Ankhara, la mítica banda de heavy metal estatal, presentaba al fin en casa, su nuevo disco Premonición. Daba gusto ver como a la hora programada, la sala llena esperaba puntual que el ruido comenzara, ellos, salieron sin demora, entregados y dispuestos a divertir. Desde Lentamente a Acordes Mágicos todo fluyó en perfecta conjunción entre los protagonistas y los asistentes animando sin parar. Alberto ejerció como maestro de ceremonias con el micro, alentando al personal entre tema y tema, algo que no fue muy necesario, la mecha estaba más que encendida.

Demoledora fue su descarga de power metal melódico, con esa hacha de Alberto Marín que desprende thrash en cada golpe de púa, la aparente calma sobrada de técnica de Cecilio Sánchez-Robles al otro lado del escenario contrarrestaba la tralla, con las otras seis cuerdas. Pacho Brea agudizó todo el escenario nada más salir, dejando claro su nivel vocal.

Matt de Vallejo y su solo dieron un respiro al resto de los músicos, poniendo sus tambores al ritmo de nuestros corazones detonando habilidad y arte por igual. Dani Criado se encargó en esta ocasión, de las cuatro cuerdas sin contemplaciones. 

Reseña Premonición, el nuevo disco de Ankhara

Intercalando clásicos como No mires atrás, con todas las almas cantando a pelo, Un paso más, 3:40 y Hasta el fin, con temas nuevos como Lentamente, Huida o Esperando la eternidad, el bolo transcurrió en un pestañeo. Llamaba la atención que la respuesta de los presentes no variaba entre unos temas y otros, la entrega fue absoluta.

Pese a quien pese siempre estaremos en pie aseguraban desatando la locura bajo el escenario, con esa contagiosa emoción de quien está a gusto disfrutando.

Para los bises y sonando Hasta el fin, Pacho pide a los chicos de Ayra que suban al escenario, en el cual se monta una divertida fiesta con todos los artistas echando el resto. Acordes mágicos puso la guinda a eso, un concierto mágico, en el que nadie se dejó nada dentro, de hecho, la guitarra de Alberto acabó en el suelo.

Hablamos con Pacho Brea, vocalista de Ankhara sobre su nuevo trabajo

En definitiva, reconforta la impresionante respuesta general a la vuelta a la nueva normalidad en forma de conciertos. Que esto no pare ya nunca más, que necesario es disfrutar de noches como esta.