Crónica: Biznaga demostró que Madrid les pertenece

Los nuevos reyes de la escena del punk madrileño volvieron a demostrar que nadie les puede destronar. El pasado 11 de noviembre Biznaga llenó la Sala Paqui de fans y melómanos listos para poguear y cantar sus canciones a pleno pulmón.

La primera parte de la noche corrió a cargo de la banda de punk catalana Sandré. Pese a la escayola que adornaba el brazo de su cantante el grupo hizo saltar a los asistentes canción tras canción. Arrancando con canciones llenas de energía como Casa, No o Dioxid de carboni. El concierto no duro ni una hora, pero fue un sin parar de canciones tras canciones sin dar tregua alguna. Con letras llenas de verdad, reivindicación y quejas a este planeta del cual no se suelen identificar. Con Miedo a la vida, Mucho Mejor o Mes rapids e mort subieron la temperatura de la sala bajo la atenta mirada de los espectadores y con muchos pogos incluidos.

A estas alturas de la noche la sala ya olía a sudor y la energía se desprendía por todas las paredes. Con un Paqui llena a rebozar sin que pudiera caber un alfiler en sus dos plantas Biznaga entró en escena listos para comerse el escenario. Ellos que suelen decir que Madrid les pertenece lo demostraron con creces canciones tras canciones.

Los pogos iban aumentando, sobre el escenario se derrochaba un dinamismo casi igualable al de la pista. Arrancando con temas como Una Historia de Fantasmas, 2K20 o Domingos especialmente triste la sala se convirtió en una fiesta punk digna de los mejores suburbios londinenses, en versión española.

Obviamente no pudieron faltar a esta cita musical tan especial temas tan míticos como Contra Mi generación, Espíritu del 92 o su Madrid nos pertenece y obviamente les perteneció una vez más.