Segunda visita del gigante canadiense a la capital del Segura tras su exitoso concierto celebrado en el mismo recinto en 2019.Un cartel de entradas agotadas y un Palacio de los Deportes abarrotado de enfervorizados fans de todas las edades aunque en su mayoría sobrepasaban la cuarentena.

Bryan Adams está viviendo una tercera o cuarta juventud pese a haber ya cumplido los 65 años de edad y mantener un estado de forma envidiable.
Una gira de cinco fechas por todo el territorio nacional que tuvo de nuevo parada en Murcia donde nos ofreció un repertorio repleto de grandes éxitos y la presentación de su album de estudio número 15 llamado So Happy It Hurts.

Rodeado de una banda de músicos soberbios con un excelso Keith Scott a la guitarra (este tipo ya veterano en mil batallas acaricia la guitarra como pocos), Pat Steward a la batería y Gary Breit a los teclados dieron rienda suelta a un set list de más de dos horas de duración que se pasó practicamente en un suspiro.

Para calentar el ambiente y dar visibilidad al espectáculo un dron en forma de coche sobrevoló el interior del Palacio con la frase que titula su nuevo album (el ya anteriormente citado So Happy It Hurts) unos minutos antes de que el artista saliese al escenario a darlo todo. Vestido como un verdadero teenager completamente de blanco luciendo vaqueros y camiseta arrancó las primeras notas de Kick Ass precedida del speech que nos habla de salvar el Rock.

Un total de 28 canciones donde no faltaron en una primera parte del show 18 Til I Die, Please Forgive Me, Shine a Light, Kids Wanna Rock o la sempiterna Heaven (que suena algo menos contundente que en estudio).

Un punto muy reseñable es el sentido homenaje que rinde siempre a su amiga la tristemente desaparecida Tina Turner que tan importante fue en un momento crucial de su carrera interpretando It’s Only Love que grabaron juntos y donde introdujo un pequeño medley final con The Best y What’s Love Got to Do With It.
Con You Belong To Me llegó el momento en que el artista invitó a todo el público a quitarse la camiseta mientras eran enfocados y reflejados en la gigantesca pantalla que presidia el escenario.

Rock’n Roll Hell que Bryan compuso para los norteamericanos Kiss puso la nota más sorprendente en el repertorio para dar paso a la parte donde arrancó con la acústica y en solitario en el escenario con canciones como When You’re Gone o la archiconocida (Everything I Do ) I Do It For You corerada al unísono por todo el público.

Para la parte final del show dejó la artillería más pesada haciendo sonar So Happy It Hurts (proyectando el clip en la pantalla donde aparece con su madre subida en el coche) para arrancar posteriormente con dos himnos inmortales que son Run To You y Summer Of´69.

Foto: Emilio Pastor

Comentó brevemente lo que es su pasión por la guitarra flamenca y la relación que tuvo con el gran Paco de Lucía. Para la ocasión invitó a una guitarrista del género (que por look podrá haber pasado por pertenecer a una banda de Rock Gótico) y que hizo las delicias mientras acariciaba su instrumento en la interpretación de Have You Ever Really Loved a Woman.

No faltó tampoco el momento de la improvisación para atacar con el clásico Blue Suede Shoes de Carl Perkins y una parte final de show sin la banda en escena donde el canadiense con su acústica cerró entre vítores un concierto pleno de energía. Straight from the Heart y la conocidísima All for One pusieron el colofón a una noche donde pudimos ver sonreír a todos los presentes.

Agradecer a las Noches del Malecón por su interés en que Rock Culture estuviésemos como medio acreditado y que en la próxima ocasión el Tour Manager del artista dé un trato mejorable a los fotógrafos que solo fueron a hacer su trabajo y se les cedió un espacio de tiempo demencial para realizarlo.

Foto: Emilio Pastor