Crónica: Maika Makovski en el Teatro Circo de Murcia

MAIKA MAKOVSKI – TEATRO CIRCO (MURCIA) – 03/05/2018

Era la segunda vez que tenía la oportunidad de ver a Maika Makovski en directo. La primera vez fue en la gira de presentación de Thank you for the boots en la entonces llamada Sala Stereo de Murcia (ahora Garaje Beat Club). Fue un concierto bastante contundente con la que fue su banda hasta la publicación de Chinook Wind, hace un par de años, donde se lo replanteó todo, banda incluida.

Maika Makovski MurciaLa propuesta que pudimos disfrutar en el Teatro Circo de Murcia fue acústica y personal en su máxima expresión. Y no decepcionó en absoluto, todo lo contrario. Maika no necesita a nadie más para dejarnos a todos embobados.

El concierto fue un recorrido basado principalmente en sus tres últimos discos Chinook Wind (2016) , Thank you for the boots (2012) o Desaparecer (2011), dejando una concesión mínima al imprescindible Maika Makovski (2010). La puesta en escena estuvo cuidada al milímetro, con un sonido e iluminación de matrícula de honor. Ya pude admirar la labor de Isaac Rico a los mandos del sonido de la Sala REM en el concierto que ofreció Havalina hace un año, y del que también hice crónica (Crónica Havalina en la Sala REM). No es casualidad y Maika sabe de la importancia de estos aspectos y no paró de agradecer a sus técnicos la labor durante el desarrollo de la actuación.

Maika comenzó ya poniéndonos los pelos como escarpias con Canadá, telecaster en mano, tema que también abre su último largo. Alternó con otros temas acompañados de su guitarra acústica.

En otros temas se adueñó del piano de cola, dónde se le vio especialmente cómoda. Con cadenas en su pie derecho, para subrayar sus serpenteantes ritmos, aquí es donde Maika es única e irrepetible. Con su mezcla de delicadeza y salvajismo simiesco, acaricia y aporrea que da gusto los instrumentos, con una increíble voz con la que domina tantos registros que a veces te planteas que no puede ser verdad.

Maika Makovski MurciaSe le vio disfrutar de lo lindo del espacio, interactuando con el público para hacernos partícipe de las canciones. Incluso nos hizo decidir sobre si preferíamos a Prince o a Bowie. Bueno, yo esta disyuntiva la tengo bastante clara, al igual que ella al parecer, pues se marcó una personalísima versión del China Girl.

El momento de Bulldog fue de los más intensos de la noche. No sólo por su magnífica interpretación, si no porque nos explicó también a quien va “dedicada”. Una desnuda Language, el único hit que podría atribuírsele (pues ni los busca ni los necesita), sonó convincente. Tuvo tiempo para recordar anécdotas que vivió junto a Juan Echanove  en los conciertos en los que musicaba la obra de teatro que con compartió con él, con las canciones de Desaparecer. Y otro gran momento tuvo lugar cuando tuvo la concesión con Ruled by mars, del disco que lleva su nombre, haciéndonos directamente flotar al ritmo de este primitivo blues, con lamentos y rugidos marca Makovski. Una auténtico regalo sensorial de hora y media.

Maika Makovski es demasiado grande para una escena nacional que espera el triunfo rápido y los productos empaquetados por estilos.  Siempre he pensado que si hubiera nacido en un país anglosajón, en vez de nacer en Palma de Mallorca, sería un referente internacional, a la altura de PJ Harvey o Tori Amos. Creo que no exagero. La próxima vez que actúe cerca de tu ciudad, acércate a comprobarlo.

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