Crónica de Tahúres Zurdos en Madrid

La banda navarra volvía a los escenarios madrileños casi 20 años después

Magnifica noche la que pudimos vivir en Madrid el pasado 5 de Marzo. Por fin, tras casi 20 años desde su última actuación y con varios aplazamientos a consecuencia de la pandemia, Tahúres Zurdos se reencontraban con su público en la sala Mon y con el cartel de no hay entradas.


Una noche donde la popular banda de los 90 demostró que el tiempo puede haber hecho efecto en apariencia, pero la calidad y el talento de los navarros sigue plenamente intacto.
Abría la noche Lujuria donde se ponía de manifiesto la buena sincronía entre los hermanos Beltran a las guitarras, uno de sus temas más emblemáticos y que consiguió calentar el ambiente.

lolo y aurora beltran
A partir de entonces fueron pasando canciones como Mis hijos me espían, La Puta, como el humo, Invisible, una de esas canciones que Aurora Beltrán tuvo que componer bajo la presión de las discográficas y que es una delicia, Lo peligroso, una emotiva Nieve negra, compuesta hace 30 años y que tristemente sigue vigente con la situación del conflicto en Ucrania. Junto a estos temas se acompañaron de Lo peligroso, el manual, y llegó el momento de Azul, donde toda la sala cantamos a unísono.

Fue entonces cuando la banda dejó el escenario para que Aurora Beltrán se quedase únicamente con su guitarra acústica frente al público, como nos tenía acostumbrados en estos años, momento en el que cantó Clases de baile, tema de su primer disco en solitario, para después dar paso a una colaboración muy especial, su referente en el rock femenino en España, amiga y compañera Mercedes Ferrer, al subir al escenario se fundieron en un emotivo abrazo en el que ambas damas del rock rompieron a llorar.

mercedes ferrer
Juntas, hicieron mas bella aún la versión de Afiladas palabras, sus voces se entremezclaron en perfecta armonía en una versión pura, sin más acompañamiento que la guitarra de Aurora.

mercedes y aurora
Tras Mercedes Ferrer, llegó la segunda colaboración de la noche, todo un referente en el rock madrileño, José Bulevar, quien dijo cumplir su sueño de poder actuar junto Aurora Beltrán y juntos cantaron una reivindicativa Horas, perteneciente al disco Usiana, todo un himno contra las guerras y que se reivindicó para pedir la paz.

aurora y jose

Con el sentimiento a flor de piel volvieron los Tahúres al escenario, Aurora retomó la Fender Stratocaster y arrancaron con temas como No dispares para dar paso a una de las versiones más famosas de la banda La noche es… una traducción de la preciosa canción de Patty Smith, tema con el que el público se encendió y arrancó gran ovación.
Tras él, llegó uno de los temas mas cañeros de la banda Amor Tóxico y un alegato feminista de la mano de Chicas fuertes.

aurora

Poco a poco fueron pasando temas emblemáticos como El Naufragio y sorprendió ver la energía y vitalidad con la que interpretaron Planeta Ruido, una canción menos conocida con aires de punk rock reivindicativo.

javierlizarazu

Con un breve solo de batería, Javier Lizarazu nos introdujo en La Caza, Aurora contuvo las lágrimas mientras arrancaba con el riff, las emociones estaban a flor de piel, de hecho, Lolo, guitarrista y hermano de Aurora nos decía que no la hiciéramos llorar, que tiene que cantar.

Iban terminando el concierto y como bises llegaron tres de los grandes himnos de Tahúres Zurdos. Primero fue El chico de la mirada asustadiza, tema ya veterano pero que, por desgracia aún tiene vigencia, tras él, llegó el turno de una noche de amor, una canción que ya viene de tiempos de Belladona y que sin duda hizo emocionarse a una sala entregada y la emblemática tocaré, donde Aurora Beltrán agradeció a todas aquellas personas que hicieron posible esta mágica noche, la banda, técnicos de sonido, luces, a Luis Cadenas que hizo posible el retorno de la banda, al personal de la sala, demostrando la humildad que le caracteriza.

Terminaron con Fiesta, una versión animada con la que dieron punto y final a mas de 2 horas de actuación sentida y emocionada.

Para algunos como yo, fue la primera vez que pudimos ver en acción a Tahúres Zurdos, sorprendió que, aunque hubieran pasado tantos años, parece que la energía y el buen feeling estaba latente, por lo que esperemos que este concierto en Madrid sea solo la toma de contacto para volver pronto.
Larga nueva vida a los Tahúres Zurdos.