No todos los días tienes a Topo tocando al lado de tu casa. El pasado jueves 30 de junio los vecinos de San Fernando de Henares tuvimos el placer de disfrutar de la legendaria banda madrileña en un ambiente de barrio y urbano, como su rock de toda la vida.

Pasadas las diez de la noche, con la noche cayendo y en una plaza con una variopinta mezcla generacional los cuatro músicos subían al escenario entre tímidos aplausos de los que a recordar viejos tiempos, nos habíamos acercado a verlos.

El dicho minimalista de menos es más nunca me ha dado miedo, si los músicos son buenos, no hace falta mucha parafernalia para hacer pasar un buen rato de canciones. Parece que les costó un poco entrar en situación y las primeras canciones sirvieron como toma de contacto.

Arrancaron a hablar para presentarnos un nuevo tema de su último disco lanzado en 2021, La bruja del rock, cantado por un Lele con el micro bajo en exceso durante todo el concierto. El tema Guerra fría dio para un momento irónico actual muy presente esta semana precisamente, el gran José Luis Jiménez estuvo impoluto al bajo, el cual se escuchaba a la perfección. Con Días de cine hubo un momento de juego al despiste, tan pronto su himno no podía caer. 

La integración total con los presentes llegaba con Blues del dandy, resaltar a un gran Luis Cruz a la guitarra, técnico y activo dejando muestra de su buen hacer, recordemos que aparte de su carrera en solitario, ha colaborado con un buen puñado de artistas nacionales y no podemos olvidar su participación en el musical de Queen, We Will Rock You.

Ser urbano fue una apropiada elección dada la situación, como se iba notando que el ambiente subía y la gente cada vez participaba más en los temas clásicos que la banda nos iba presentando. Vallecas 1996 vino precedida por la pequeña historia que la acompaña, Pepe la compuso a raíz de leer el libro 1984 de George Orwell

Su nuevo disco Duros y dulces años volvió de nuevo a protagonizar un momento con Lele a la voz, presentando Pequeño y sucio río, cierto es que los temas nuevos no eran acogidos con tanta pasión. Sabedores de ello, porque si algo les sobra son tablas, y Colores, inundó la plaza de eso mismo, colores en forma de notas musicales. 

Llegaba uno de los momentazos de la noche, la emotiva y profunda Rocinante con todo su significado hacía la delicia de todos los allí congregados. Ciudad de músicos mantuvo el nivel de atención y sin prisas pero sin pausas llegaba el momento esperado por todos.

Días de escuela acariciaba los corazones de todos los nostálgicos sin medida, el solo de bajo acaparó todas las atenciones, José Luis presenta al resto de la banda, momento aprovechado por Jesús, discreto pero seguro a la batería, para marcarse un pequeño solo.

A pesar del abandono de escenario y el apagón de luces, nadie se movió de su sitio esperando los bises, sin hacerse esperar regresaron bromeando sobre su edad para regalarnos dos temas más, la blusera Trae contigo tu amor y Mis amigos donde estarán con un guiño a Get Back de The Beatles incluido.

Una hora larga para una agradable velada de rock urbano del siempre, como en familia, no se puede pedir más, salvo como bien dijeron al marcharse, que seamos felices a través de la música.