Crónica y fotos: Avalanch y Oker en el Garaje Beat Club de Murcia

El pasado 10 de enero la mítica banda de metal español Avalanch anunciaban formación y gira mundial con motivo del XV aniversario de su mitiquísimo disco El Ángel Caído. La superbanda compuesta por Isra Ramos (Alquimia, Amadeüs) a la voz, Mike Terrana (Rage, Masterplan, Vision Divine, Tarja Turunen…) a la batería, Jorge Salán (Joe Lynn Turner, Jeff Scott Soto, Miguel Rios, Mago de Oz…) a la guitarra, Magnus Rosén (Hammerfall, Revolution Renaissance…) al bajo y Manuel Ramil (Warcry, Sauze) a los teclados y el ya conocidísimo Alberto Rionda (guitarrista y miembro original de la banda) descargaron sobre Murcia el pasado domingo 29 de octubre toda su energía sobre las tablas. Acompañados por la también mítica banda Oker, fuimos testigos de una noche de heavy metal en la que ambas bandas demostraron confianza y buen hacer con un público que, en ocasiones, se mostraba frío y distante pero que acabó sucumbiendo ante tal descarga de música y emociones.

avalanch murcia

Abrían la noche los ya mencionados Oker celebrando el X aniversario del nacimiento de la banda. Si bien servidor no es especialmente fan de Oker Murciala banda, sentí que los de Madrid volvían mostrando una madurez y sobriedad que no pude apreciar unos cuantos años antes, cuando los vi y descubrí en la primera edición del Rock Arena, allá por el 2013. La puesta en escena y la forma de moverse de los artistas invitaba a quedarse, quizá no les terminó de acompañar el sonido (micros que petan, guitarras que suenan más alto de lo normal y se comen el resto del sonido…) así como ciertas imprecisiones técnicas que te sacaban de la música por momentos, factores que no estuvieron ni cerca de dinamitar una actuación más bien sobria y buena (aquí es donde entra el factor actitud y no dejarse llevar por problemas ajenos a la actuación). Siguiendo la onda de lo subjetivo, decir que su música no me termina de entrar debido a su linealidad y poca dinámica a la hora de manejar ciertas partes de tensión (sobre todo en momentos acústicos). La voz me pareció, de lejos, lo mejor de los madrileños. A eso le sumas el momento emotivo del concierto en el cual los padres de Carmen Xina se acercaron a la sala Garage Beat Club para ser testigos de la actuación de su hija y obtienes un cóctel de sensaciones nostálgicas muy bonito, mezcladas con un heavy metal que pretende sonar ochentero pero al cual traiciona (e, insisto, es una opinión meramente subjetiva) un sonido más bien moderno. Sentimientos encontrados pero, a fin de cuentas, una sensación muy buena, mucho mejor de la esperada.

Oker Murcia

Poco antes de medianoche comenzaba el plato fuerte.  Quizá la espera se hizo un tanto tediosa, pero la banda formada en Asturias por Alberto Rionda sacudía Murcia interpretando por completo el ya mencionado El Ángel Caído, sonando perfectos en todo momento y con Avalanch Murciauna intensidad de la que muy pocos grupos pueden presumir. Si bien la entrada fue buena, fue una pena no ver la sala abarrotada dado que la ocasión realmente lo merecía. La puesta en escena fue, sencillamente, brutal. Vimos a Alberto Rionda salir solo al escenario, marcándose unos punteos muy característicos para dar pie al resto de integrantes y empezar la actuación. El elenco de músicos, como ya he descrito al principio, era acojonante. Músicos entregadísimos y a los que se vio disfrutar de su hacer constantemente, ni un momento de caída o pereza. El sonido, como no podía ser de otra forma, rozó la perfección. El público se mostró entregadísimo y conocedor de todo el repertorio de la banda. Realmente el ambiente acompañó muchísimo para hacer de aquello una experiencia única. Los solos y entrepartes eran ejecutados de manera magistral, con una clase y elegacia dignos del grupazo al que estábamos viendo. Quizá la única nota negativa la dio un público que levantaba continuamente el móvil para grabar, tapando el campo de visión básico y sacándote del rollo en el que te sumergía el ámbito musical. La presencia por parte de todos los artistas también es algo digno de mención, y más en un escenario no excesivamente grande como es el de la Garaje; se les notó del todo cómodos, cosa que solo se gana con tablas, tablas y más tablas, algo de lo que todos iban sobradísimos.

Avalanch Murcia

La noche tuvo varios momentos cumbre, tanto por el solo de batería de Mike Terrana que, a parte de ser un virtuoso en su instrumento, demostró unas dotes serias de malabarista del Circo del Sol; así como un pequeño problema de sonido antes del momento acústico del concierto que supieron solventar con mucho arte y gracia (la sobriedad ante problemas tan inevitables y fuera de tu alcance también pueden llenar mucho y hacerte comprender el calibre de los músicos frente a los que te encuentras). El final del concierto fue lo siguiente a espectacular: invitaron a subir a gente del público para tocar Walking by Myself de Gary Moore, interpretada por Jorge Salán y el mismísimo Alberto Rionda cantando alguna estrofa. Ya con muchísima gente sobre el escenario, de nuevo Salán cantó el Rockin’ All Over the World.

 

Avalanch Murcia

La experiencia global de la noche fue colosal. Vimos a dos grupazos de los cuales, como músico, considero que demuestran la cantidad de cosas que nos faltan por aprender a los nobeles. Una lección de humildad sumada a una elegancia y saber hacer dignos de admiración. Ojalá unos Avalanch eternos de los que poder disfrutar una cantidad ingente de veces. Todas las que hagan falta y más.

 

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