Crónica y fotos de Andrés Calamaro en Noches del Botánico

En Rock Culture inauguramos nuestra temporada 2019 de Noches del Botánico, y lo hacemos a lo grande, con Andrés Calamaro. Andrés es un artista tan experimentado como polémico en sus declaraciones así que fuimos preparados porque cualquier cosa era posible.

Nada más entrar en el recinto agradecimos el fresquito que suele hacer en botánico, sobre todo en plena ola de calor. Y es que el recinto es otro de los principales alicientes de este veterano festival, junto a su excelente cartel que trae a artistas de altísimo nivel durante más de un mes. La primera impresión tras cruzar la zona de taquillas es excelente: Todo limpio, ordenado, barras con bebidas donde puedes pagar en Noches del Maleconefectivo o con tarjeta sin necesidad de andar con tickets ni pulseras de pago. Tumbonas y sillones donde descansar por todas partes, olor a las flores del botánico, zona Alhambra con mesas con vistas al escenario… todo cuidado al más mínimo detalle y todo muy VIP, pero a precios razonables. Sólo podemos darle un 10 a la organización un año más por superar lo que ya era muy bueno.

Noches del Malecon

El concierto de Andrés comenzaba con Alta Suciedad y el público incondicional lo recibía con ovación. Andrés lo tiene fácil, parece que juega en casa y ha empezado el partido con 3 goles de ventaja, se le ve disfrutar y está en plena forma.

Andrés Calamaro

Con la noche ya sobre el jardín botánico, llegamos a los temas para la prensa que son A los ojos y Tránsito Lento, cuarta y quinta del set list respectivamente, una de Los Rodriguez y la otra de su último disco de 2018 Cargar la Suerte, de la que recomendamos el maravilloso videoclip rodado por el cineasta argentino Luis Ortega y que podéis ver pinchando aquí. Andrés sale tímidamente del refugio que le ofrecen sus teclados para regalar unas sonrisas, se le ve bien… feliz… cercano y cómodo. Quizá con un estado de ánimo más melancólico que otras veces, lo cual, unido a la magia del recinto, crea una atmósfera perfecta.  En la banda le acompañan Julián Kanevsky a la guitarra, Mariano Domínguez al bajo y Sergio Verdinelli a la batería, presentados por Andrés como “mis toreros buenos”. 

Andrés Calamaro

Andrés Calamaro

Andrés Calamaro

Entre canción y canción suenan samplers con mensajes marca de la casa, hasta se escapa algún fragmento de AC/DC… Andrés es de esos músicos que les gusta tocar conciencias con sus letras, pero también con sus actos. Saca a los oyentes de la zona de confort de las radiofórmulas, tarea difícil cuando también has sido participe de ellas, aunque no sé si aquello fue intencionado… El caso es que este señor, amante del fútbol y de los toros, es uno de esos músicos irrepetibles donde su legado empieza a ser religión entre sus seguidores. Siendo tan distintos, me vienen a la cabeza ciertas similitudes con el bueno de Rosendo, ya retirado, quizá ese espíritu indomable con el que se nace y que, seas fan o no, cuando le escuchas sobre un escenario, sabes que estás antes algo extraordinario y con sello de autenticidad. 

Andrés Calamaro

Tras un respiro en el que recita un poema de su puño y letra a la ciudad de Madrid, presenta a su amigo Coque Malla, que sale al escenario a cantar Tuyo Siempre. Ambas voces empastan a la perfección, tanto que Coque vuelve a salir con Crímenes imperfectos. Antes de seguir con el concierto, a Andrés le parece buena idea contarnos que le han hecho una endodoncia hace 2 días… ¿Perdón? Si si… ¡Una endodoncia! Y, según el argentino, “la mesa del dentista era un videoclip de Marilyn Manson” y “el proceso fue como una canción de Rammstein”, jamás pensé que Calamaro nombrase a esos dos grupos, mucho menos en directo, fue divertido, aunque seguramente la endodoncia no lo fuera tanto…  tampoco pensé que yo acabaría escribiendo sobre endodoncias en una crónica de un concierto… esto no hace más que confirmar la fama de impredecible e incorregible del Señor Calamaro, al que no debe gustarle demasiado el Metal Industrial… Mi única endodoncia me recordó más a esos horribles villancicos que ponen en los grandes almacenes y que los cantan una mezcla entre niños y pitufos que parecen haber inhalado helio… 

Andrés Calamaro

El concierto avanza con la facilidad con la que un experimentado futbolista conduce la pelota por la cancha. Antes de los bises la banda decide arrancar con un “popurrí” (me encanta esa palabra) que incluye: Somebody put something in my drink  de  Ramones y Can’t stand losing you de The Police . Finalmente, y como no podría ser de otra forma, los temas de Los Rodriguez revolucionan al respetable: Mi enfermedad y La milonga del Marinero y el Capitán son de las más celebradas de todo el concierto, pese que a son síntoma de que el concierto está llegando a su fin. Andrés vuelve a llamar a Coque para rematar la faena y despiden el concierto juntos con Flaca y Me estás atrapando otra vezMe quede con la ilusión de haber escuchado aquella canción que hizo a Maradona, pero seguramente no entraba en los planes. 

Andrés Calamaro

Entre aplausos se cierra otra de las grandes Noches del Botánico, no será la última, pues este año tiene un cartel de lujo: George Benson, Madness, Ben Harper, Billy Gibbons y muchos más nos esperan durante todo el mes de julio. 

noches del botanico

 

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