Que sorpresa nos hemos llevado todos los que hemos visto el paso de Imperial Triumphant en sus dos fechas españolas. De una forma bastante íntima y modesta esta vez, presentando su última joya Spirit Of Ecstasy, postulando por lejos a ser uno de los mejores discos de este año. A pesar del calor que nos persigue en Barcelona estos días, la gente se agolpo desde temprano para entrar a Razzmatazz3.

Una gira sin casi descanso, con 27 fechas incluyendo los festivales europeos en casi un mes. Suena una locura a viva voz pero no imposible para Imperial Triumphant, quienes salieron al escenario en un lleno total –quizás muy pocas entradas para hacer el sold out como en Madrid-.

La bizarrearía es atrayente de por sí pero lo que estos tres enmascarados nos presentan se supera cada vez más. Y la experiencia en vivo no se queda corta. A parte del delirio musical que se va creando a medida que los temas pasan y muy a nuestro pesar el sonido de la sala a momentos no estuvo acorde a tal acontecimiento. Pero aún así la energía de todos impacta a cualquier espectador.
Maximalist Scream y Merkurius Gilded fueron los encargados de darnos la cuota de su atrayente nuevo trabajo. Igualmente no dejaron atrás los clásicos como Swarming Opulence, puro oro. La interacción con el público es algo muy importante para los Triumphant. Entre la champaña que repartieron con los que se aposentaban en la primeras filas para después utilizar la botella para el show o el bajista recorriendo la casa. Cercanía por donde se le mire.
Más que sonidos extraños e adictivos, el misterio que provoca su música es prácticamente incalculable. Cuando lo vanguardista cae cada vez más en el cliché estos chicos son capaces de demostrar todo lo contrario. Rebozando creatividad recrean un templo ácido, donde el metal extremo convive con la mezcla de jazz, black y el death metal. Menos de una hora en escena para dejarnos con la boca abierta, tomando nuestro dinero y esperando volverlos a ver nuevamente como sea.










