Hartmann guitarreras melodías para una íntima noche madrileña

Crónica del concierto de Oliver Hartmann y Aerial Blacked en Madrid

Mezcla de estilos la que vivimos el pasado viernes en Madrid, metal y melódico, una combinación perfecta para disfrutarla en la mejor compañía.

AERIAL BLACKED

Los metaleros barceloneses sacaron todo el partido posible y mucho más de su oportunidad de abrir el concierto de Oliver HartmanPlay It Loud, su segundo disco fue presentado ante la gente que iba entrando a la sala. El estilo no era muy acorde al de la banda protagonista pero las atronadoras guitarras llamaron nuestra atención.

Tuvieron una parte algo más oscura con Ignitio y otra un poco más aguda al estilo balada con You Make My Way.

Volvieron a la fiesta con Joker & Ace y Light Out hasta que un problemilla de sonido hizo acto de presencia empañando un poco la más que decente actuación, aún así Play It Loud hizo honor a su sentido. Buena banda local que debe seguir creciendo por lógica.

OLIVER HARTMANN

Con la buena vibra que presentaba la sala llena, de nuevo los problemas de sonido hicieron que el show se retrasara, inevitable fue ver como Oliver ponía orden y juicio, quien mejor que el productor alemán para acertar con la tecla.

Convencido y sonriente nos preguntó si estábamos de humor para su rock y Can´t Stop The Train arrancaba el concierto. Su guitarra seguía sin brillar a la altura merecida en la parte delantera de la sala, por detrás se escuchaba mejor.

El sonido limpio de la batería me quitó en dos temas la idea de haber preferido un acústico. A la tercera fue cuando llegó la vencida y en What You Give Is What You Get mister Hartmann ya había aprendido a decir arriba, derecha e izquierda en perfecto castellano, que buen rollo. 

Una cándida unión de entrelazados temas de su discografía presentados con su elegancia natural brotaban de su balsámica voz, Walking on a Thin Line, Don´t Want Back Down o The Sun Is Still Raising fluían sin prisa confirmando que nuestra asistencia había sido una buena decisión.

Get Over It, su último trabajo tuvo máxima repercusión, con The Gun e In Another Life, llevaba ya unos años sin venir a dejarnos su mar en calma. Recuerdo para Eric Martin en Simple Man, esta vez fue su bajista el encargado de hacer las voces, que no sonaron como hubiéramos querido. 

Maravilla de teclados en Don´t Give Up Your Dream, al fin los pudimos sentir como se merecía. Fuera de tiempo y alargó el final presentando a la banda y dando las gracias a su bajista por aprenderse los temas en días, gran trabajo de todos.

Agradecer a Kivents su arriesgada apuesta, que no salió nada mal, es complicado jugársela trayendo bandas algo menos llamativas pero muy gratificantes, pero que no congregan tanto público.