Raphael, el extraterrestre vestido de crooner, conquista Murcia con un concierto impecable.

El reloj marcaba las 21:30 y la Plaza de Toros de Murcia estaba rebosante, como viene siendo costumbre en los conciertos de Murcia On. Entre el público se podían ver cuatro o cinco generaciones de personas, lo que confirma que hay artistas atemporales, irrepetibles, únicos, como es el caso de Raphael.

Foto: Pedro Hernández – PicFromThePit

pronto me di cuenta de que Raphael está por encima de estilos y sesgos, pues es un artista total, de esos que «da igual la música que escuches porque lo vas a disfrutar.

Era mi primer concierto de Raphael, yo tampoco soy un jovenzuelo, ya le he dado «la vuelta al jamón» en esta vida y mi mayor temor en este concierto era que mis gustos, más cercanos a la música rock y metal, sesgasen mis sensaciones, por aquello de que «la cabra tira al monte» y siempre resulta más fácil escribir una crónica  de estilos musicales que has mamado desde pequeño. Pero pronto me di cuenta de que Raphael está por encima de estilos y sesgos, pues es un artista total, de esos que «da igual la música que escuches porque lo vas a disfrutar».

Foto: Pedro Hernández – PicFromThePit

Al apagarse las luces entró la banda al unísono, pero un unísono como no recordaba yo en años, tanto que parte del público se sobresaltó por la sorpresa de un «chan» tan repentino que bien pudiera recordar a cualquiera de las grandes orquestas sinfónicas del mundo. Una banda compuesta por sección de vientos completa, tres coristas, dos guitarristas, bajista, piano de cola, teclados, percusionista y baterista que sonaba a gloria. Mientras, el artista Raphael, caminaba hacia el centro del escenario con una sonrisa y elegancia digna de los más grandes crooners.

Raphael, vestido de riguroso negro como manda la tradición, emocionado, agradecido y con miradas de complicidad hacia el respetable, dominaba el escenario de una forma difícil de explicar.

Cuatro compases fueron los necesarios para tener la certeza de que estaba ante algo grande, muy grande. El sonido era perfecto, podría decir sin equivocarme que es el mejor sonido que he escuchado en la Plaza de Toros y seguramente en España, y eso que por este recinto han pasado artistas como Sting, Tom Jones, Dream Theater o Rod Stewart todos ellos conocidos por el excelente sonido de sus conciertos.

Foto: Pedro Hernández – PicFromThePit

 

Raphael, vestido de riguroso negro como manda la tradición, emocionado, agradecido y con miradas de complicidad hacia el respetable, dominaba el escenario de una forma difícil de explicar. «Es que lleva ya muchos conciertos encima» pensaréis… Sí pero no, no es eso, es otra cosa, es «esa magia» que se tiene o no se tiene, y que además hay que trabajarla duro, pero son pocos los elegidos. Un porte que recordaba a Sinatra, o Tony Bennett por momentos, una magia de otra época.

 

 

Raphael no camina sobre el escenario, Raphael flota con la elegancia de un cisne y es imposible mirar a otro sitio, es hipnótico desde el primer minuto al último del concierto.

Hacía ya unos años de la última visita de Raphael a Murcia. No me gustaría entrar en los tópicos de la edad durante toda la crónica pero permítanme la licencia de hacerlo brevemente al principio de la estas lineas, pues es necesario, o puede que no, para poner en contexto lo que ocurrió ayer en la Plaza de Toros de Murcia durante las más de dos horas que duró el concierto. Este señor tiene 81 años, ha sobrevivido a problemas de salud que cualquier otra persona estaría en casa hecho polvo.

Además, a partir de cierta edad, dos o tres años se notan y mucho. Ya me pasó con los Stones la última vez, que se notaba el bajón general, o con unos AC/DC que preferí no ver en su última gira y quedarme con el recuerdo. Pero Raphael es un extraterrestre y está más joven que nunca.

no tardó en sonar «Digan lo que Digan» para los que les gusta «decir más de la cuenta» seguida de «Mi Gran Noche» para levantar de sus asientos al respetable y ponerles a bailar. Sería la primera vez de muchas.

Apenas una canción le duró puesta la americana, lo justo para el primer tema «Ahora» para dejar claro quien es él. No es una reivindicación sobre la figura del artista, no lo necesita, es simplemente porque quiere, y porque puede, y porque nos gusta que así sea. «De Tanta Gente» y «Yo Sigo Siendo Aquel» pudieron dar la sensación de estar ante un concierto más íntimo y pausado, pero no tardó en sonar «Digan lo que Digan» para los que les gusta «decir más de la cuenta» .

«Mi Gran Noche»  sonaba pronto en el repertorio y sirvió para levantar de sus asientos al respetable y ponerles a cantar y bailar. Sería la primera vez de muchas. A Raphael se le veía «disfrutón», despojado de la americana, bailando y sonriendo y viendo como el tema caminaba solo, llevado en volandas por un público entregadísimo.

Foto: Pedro Hernández – PicFromThePit

El concierto nos trasladó a todos a otra época, por momento parecía la banda sonora de una película de James Bond, pero de las buenas, de las de Sean Connery, y por otros nos llevaba a un guateque de los 60 con una «vibra» (que dicen ahora) y una autenticidad, que solo los que vivieron esa época conocen.

Otra cosa que me llamó mucho la atención fue la ausencia de móviles grabando, y no estaban prohibidos al estilo «Dylan«, no, aquí simplemente había un respeto y una mayoría de público de otra generación más auténtica.

Hablamos de gente que ha vivido mucho y que sabe que lo importante de la vida es disfrutar el momento. Que estar grabando con el móvil impide vivir el momento, y que el mejor video de un concierto es aquel que grabas en tu memoria y que luego recuerdas con los amigos en la barra de un bar. Una sensación que me transportó a mis años de juventud donde no había móviles y tocaba disfrutar del concierto sí o sí. Sin postureos, sin hacerse selfies dando la espalda al artista (qué feo me ha parecido eso siempre), simplemente disfrutando del momento y las sensaciones que te transmite tu artista favorito. Pura magia que se ha perdido.

Foto: Pedro Hernández – PicFromThePit

«Estuve Enamorado» suena mezclada con «Day Tripper» de The Beatles en la entrada y salida y es capaz de reconciliar a los más rockeros con Raphael . Por su lado «A Que No Te Vas» nos regala la parte más íntima del artista, acompañado exclusivamente por el piano de cola y rematando el tema a capela, quitándose el micrófono de la boca y dejando asombrado al respetable, que escucha perfectamente la voz de Raphael sin amplificar. Algo realmente prodigioso y que deja claro que la voz del linarense sigue siendo un portento.

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«Sobre Mis Zapatos» momento mágico en un concierto perfecto

El concierto enlaza un tema con otro, sin apenas descansos por parte del artista, que solo se retira en un par de ocasiones durante unos pocos segundos. Pero es más para dejar su espacio a la banda que por necesidad.

Uno de los momentos más emotivos de la noche vino en el ecuador del concierto y fue de las pocas presentaciones que hizo Raphael: «De mi disco Victoria hay dos temas especiales, pero uno de ellos tiene una historia tan especial, tan bonita de cantar, tan dura… ¡Pero tan total!» Y sentado en una silla (la única vez en las casi dos horas y media de concierto), acompañado del piano de cola, arranca una emotiva «Lo Saben Mis Zapatos» de Pablo López, pero con ese toque de garra y esa pausa que sólo Raphael sabe poner. Maravillosa.

«Que nadie sepa mi sufrir» y «La llorona» sacan todo el sabor del continente americano y sirven de descanso a parte de la banda, pues Raphael las interpreta acompañado exclusivamente de la sección de cuerdas en clara alegoría a los mariachis mexicanos.

Foto: Pedro Hernández – PicFromThePit

También hubo recuerdo para «La Más Grande» Rocio Jurado, «Como Yo Te Amo» que es ya un himno compartido y patrimonio del cancionero patrio. O la preciosa «Gracias a la Vida» de Violeta Parra, cantada en tono de agradecimiento por un Raphael que repasa mentalmente toda su vida y se muestra feliz y afortunado por como la ha vivido.

el CONCIERTAZO  DE RAPHAEL ha sido un auténtico «ESCÁNDALO» de principio a fin

Foto: Pedro Hernández – PicFromThePit

También hay tiempo para los hits más reconocidos al final del concierto, temas como «Estar Enamorado» o «Escándalo» que canta de principio a fin el público, en especial el último, con toda la plaza de toros puesta en pie y bailando al ritmo de «Es-cán-da-lo, es un escándalo». Y ya lo creo que lo es, os puedo asegurar que el CONCIERTAZO  DE RAPHAEL (permítanme el coloquialismo y las mayúsculas, que lo merecen) ha sido un auténtico ESCÁNDALO de principio a fin.

Qué manera de medir los tiempos, qué manera de confeccionar un repertorio, qué voz y qué manera de cantar, qué auténtico y qué elegante, qué banda más maravillosa y qué técnicos de sonido más sensacionales (esos grandes olvidados habitualmente y que sólo recordados cuando no suenan bien las cosas, hoy rompo una y mil lanzas por ellos y por el excepcional trabajo realizado).

Foto: Pedro Hernández – PicFromThePit

 

Yo me voy con el sentimiento de haber recibido una lección de absolutamente todo por parte del señor Raphael. Agradecido por lo vivido y apenado por no haber asistido antes a un concierto de Raphael. Nunca es tarde… (Se suele decir) pero ahora me voy con las ganas de verle veinte veces más. No sé si será posible, por parte de Raphael parece convencido de que sí, y así se despide de Murcia, pidiendo disculpas por haber tardado tanto en regresar y prometiendo volver muy pronto.

Como me hubiese gustado que tocase al día siguiente Sir Tom Jones (que actuará este verano también dentro del Festival Murcia On) y cantasen juntos aquella maravillosa versión que hicieron a duo de «Ghost Riders in the Sky«. Señor Raphael ¿Se apunta usted a subirse al escenario con Tom Jones el próximo 25 de julio en Murcia? Nada nos gustaría más. Hasta la próxima Señor Raphael. Allí estaremos.

Foto: Pedro Hernández – PicFromThePit
Artista: Raphael
Fecha: Viernes 7 de junio de 2024. 
Hora: 21:30h. 
Recinto: Plaza de Toros de Murcia / Festival Murcia On. 
Organiza: Ibolele Producciones.