Entrevista a Ketekalles: «A día de hoy las chicas, las niñas, tienen un montón de recursos que nosotras no teníamos»

Con un disco nuevo recién publicado y una gira casi acabada, hablamos con Cami, a la percusión y batería en este atractivo e interesante proyecto que son Ketekalles.

Gracias por atendernos, ¿Qué tal todo, cómo ha ido la gira?

La gira, hermosa, estamos ya un poco cansadas porque no paramos, pero está siendo muy bonito, increíble desde el primer concierto la gente cantaba todo, es como si ya hubieran hecho suyo el disco, sentir eso es muy bonito.

Ketekalles, el nombre ya impacta, ¿Lo habéis elegido para eso?

Al principio era una broma entre las creadoras de la banda, Sombra y Tole, usaban eso entre ellas y al final creó un sentido dentro del mundo en el que vivimos y la cantidad de mansplaining que hay, decirnos cómo hacer las cosas porque nuestra forma no les vale, tiene esa doble lectura.

¿Por qué ya nos toca a nosotras hacer callar?

Si, bueno, no es la intención, pero sucede a veces sin querer. Como cuando las mujeres tomamos la palabra con otros tipos de identidades o discursos que no han sido los dominantes de siempre, pues la gente tiene que “callar” y escuchar y sino, ke se kallen (risas).

Vuestro último disco publicado en octubre, Antiheroína, es un poco anti todo, pero también con ese punto reivindicando que no somos perfectas, ni tenemos que serlo.

Correcto, más que anti todo, es más pro heroína, es un título que nace de un concepto que nosotras entendemos como heroína de tu propia vida, tiene que ver con la persona que se conoce a sí misma, que comete errores. que falla, que se cae, se hunde en su herida, pero aprende de esta y en ese dolor encuentra los elementos desde los que cambiar y crear y sigue su camino adelante creciendo y aprendiendo.

Viendo vuestras letras, las verdades joden, ¿Habéis notado que sois incómodas?

Sí y tanto, claro que si, nos pasa mucho. Llegamos ante esta industria musical que como el resto, están dominadas por un sistema patriarcal dirigido por hombres cis y al ver cuatro tías es un escenario y al resto del equipo que llevamos, que también son mujeres, desarrollar su arte y no poder decirnos qué hacer ni cómo hacerlo proque no les damos ese espacio, tenemos nuestras formas, mejores o peores, pero son nuestras, claro que incomodamos.

Cuando le echas cara a la vida, vas de frente y dices algunas verdades, más que verdades, das otro punto de vista ante ciertas situaciones, incomodas, pero eso está muy bien.

¿El hecho de ser todo mujeres, ha surgido así de forma circunstancial o ha sido algo estudiado?

Hay un punto en el que nos lo proponemos, porque nos gusta más estar en un espacio no mixto, creemos en eso, pero no sólo mujeres, disidentes, y crear un entorno seguro donde trabajar con otras normas de juego, no repetir, crear algo diferente.

Pero algo que nos da mucha alegría es que cada vez vemos más hombres entre el público, pero a modo de trabajo el equipo es todo mujeres de identidad disidente y pretendemos que así siga siendo.

Respecto al tema de las identidades disidentes, queremos dar ese punto, personas que no se identifican con el género normativo, creeme que hay mucho que decir, han estado marginados siempre y está bien darles su lugar. 

Ya ha salido el tema de que en el mundo de la música, bueno y todos, siguen siendo bastante patriarcales, los festivales no se quedan fuera ¿Cuándo vamos a ver paridad en este tipo de eventos?

No sé cuándo vamos a verlo, pero espero vivirlo, incluso fuera del escenario, en la música en general se empiezan a abrir estos espacios cada vez más. Hay un punto en el que si veo un cambio, en los cinco años que lleva Ketekalles hemos notado esa diferencia desde el principio hasta ahora. Está surgiendo un cambio de momento incipiente y no del todo claro, pero vamos en la línea. 

Vamos ofreciendo referentes, bandas de mujeres había muy poquitas y de repente nos damos cuenta que tenemos que inventarnos nuestras normas y crear nuestro juego, me siento parte de esa revolución, es muy bonito vivirlo.

Vuestra música está repleta de fusión, de ritmos diferentes, todo en tono de fiesta, ¿Mejor ese estilo para que el mensaje entre?

Nuestro estilo nace de la pura curiosidad que llega desde nuestras raíces, somos dos nacidas en Cataluña, una en Argentina y una en Chile, mezclamos todo lo que traemos y lo que nos nace y eso es Ketekalles.

Yo no conocía el flamenco antes de llegar aquí, Tole a la guitarra es muy flamenca, lo lleva en la sangre y sale siempre fusionada con otra cosa. Una canción mezcla baterías, rumba, cumbia y todo, luego siempre tenemos ese punto rock porque nuestros referentes son Joan Jett y las Vulpes.

Tole y Sombra son las letristas, tienen mucho arte al retratar lo que pasa, porque tampoco esto va desde un sentido panfletario, sino desde experiencias personales que al final vivimos todas las personas. Las canciones apelan a ese sentimiento, eso cotidiano que le pasa a todo el mundo y cómo se da una nueva visión, otra perspectiva. 

Nos mencionas a mujeres luchadoras desde hace años, cuando todo era aún más cómplicado ¿Cómo ves las futuras generaciones de niñas que al fin parece que tienen referentes en los que proyectarse?

Las veo muy empoderadas, a día de hoy las chicas, las niñas, tienen un montón de recursos que nosotras no teníamos, desde esos main streams como una serie Sex Education donde se plantean diferentes tipos de orientaciones sexiales y poder jugar con la identidad sin tener que seguir las normas normas que marca esta sociedad. 

Luego como más underground, existe cierta vanguardia que hace que la pregunta casi tenga que ir al revés, cómo lo vamos a hacer nosotras de mayores viendo crecer y encajar a estas nuevas generaciones que van muy rápido. 

Pero si, lo que le da completamente el sentido a este proyecto es eso, servir de ejemplo, ver cómo de forma natural y orgánica se da en nuestros conciertos, las primeras filas están ocupadas por mujeres de identidad disidente, los hombres ocupan las parte de atrás, no es que haya una guerra, simplemente un respeto, así sucede.

Es bonito ver como esas filas de atrás cada vez son más grandes y como amablemente se empiezan a mezclar para que podamos todos cohabitar en el mismo espacio, donde ser todos iguales.

Si que hay momentos Ketekalles, hay mucha dinámica aprendida pero esto no es una guerra, al final hablamos de un sistema de violencia donde alguien necesita bajar a la otra persona para validarse, eso es patriarcal más allá del género, la mujer lo sufre principalmente, pero va mucho más allá, tiene que ver con el capitalismo y muchas más movidas en las que no vamos a entrar ahora.

Flotando, uno de vuestros temas,  lo colgasteis hace seis meses, lleva más de cien mil visualizaciones, no va mal la cosa, os ven mucho desde Latinoamérica, ¿cuál puede ser la clave?

Hay de todo, es el poder de las redes. Hay varias hipótesis, por un lado está el tema de que en Iberoamérica, hablamos el mismo idioma. 

Luego la pandemia influyó bastante, conforme íbamos ganando más libertades de expresión y salud en España, en latinoamérica aún seguían bastante encerrados, conforme nosotras grabábamos El amor, Manuela, Cabaret o Hierro les llegaban y al estar aún encerrados, lo único que tenían era internet y eso hizo que se dispararan las visualizaciones un montón. La gente veía sentido a las letras se las empezó a aprender y el boom fue muy bestia. 

Cuando fuimos el año pasado, el primer concierto en Chile, escuchar a 300 personas que parecían el triple, como cuando tocamos en el Apolo en Barcelona, cantando todo, nos dimos cuenta el tiempo que llevaban esperando ese momento. Cuanto dolor ha pasado y como se ha reformulado todo, para ahora poder gozarse desde la libertad de expresión, fue bastante bestia.

En Europa ha sido otro el proceso, la gente traduce nuestras letras como cuando nosotros cantamos mal en inglés, pero se las saben porque las han interpretado a su manera. Hemos tocado en Alemania, Austria, Suiza, Francia y Reino Unido, hace nada tocamos en Innsbruck, llenando una sala de 500 personas, una burrada. 

Es una burrada, la gente que va por curiosidad, por ser una banda de mujeres, y por el nombre, el feedback que te dan luego después del concierto cobra todo el sentido de estar en este mundo, que también requiere mucho esfuerzo dedicarte a la música de forma profesional es duro.

Vamos madurando con los años y los discos, ¿Os vais a centrar en algún estilo, las letras seguirán siendo aguerridas y directas, cómo lleváis el tema de componer?

Un poco de todo, que nos escuche quien nos quiera escuchar, quien quiera ser tocado por nuestras letras y nuestros ritmos, bienvenidos. Respecto al estilo, pues seguiremos abiertas a lo que la curiosidad nos siga llamando porque así va la cosa, no hay ni miedo ni vergüenza.

Creo que influye bastante que nuestra formación musical ha sido bastante libre, ninguna éramos profesionales de esto, va desde un sistema más libre el conocer la música y eso nos da cierto desparpajo para crecer, no hay que demostrar nada a nadie.

Siempre bromeamos con esto, Ketekalles es nuestro hijo y somos como un matrimonio, sabemos como nos gusta el café, compartimos economía, cuando el proyecto no rentaba económicamente nos dió igual, las cuatro entramos a por todas, a hacer por y para vivir de esto y seguimos en este camino, no lo tenemos aún del todo, pero seguimos luchando para que funcione.

Las canciones, pues algunas salen sobre la marcha, suceden en momentos muertos de repente una agarra la guitarra y va saliendo algo. Temas vinculados a momentos vitales de los que sale una canción y la letra es fundamental, si las chicas se inspiran, siempre sale algo. A veces las sacamos desde una letra, a veces de una melodía o un ritmo, es un proceso muy libre. 

Vamos a disfrutar de Antiheroína que ha salido hace nada y estamos super felices. 

Tu personalmente tienes un proyecto paralelo un poco alrededor de todo esto, cuentanos.

Escandalera, es una escuela de percusión para mujeres de identidad disidente, todas tenemos proyectos alternativos en la banda para hacer ruido, hemos tocado el 25n en un contexto en el que sigue dominando fuerzas de poder bastante fascista. acaba de salir Milei presidente de Argentina, es muy duro lo que está pasando, nos quieren eliminar y hay que apoyar este tipo de proyectos. 

Contadnos que tenéis a la vista, conciertos, gira y demás planes.

Tenemos fechas publicadas hasta mayo, quedan pocas por España, nos vamos a tomar un descanso en navidad, pero luego va a ser sin parar, porque nos vamos para latinoamérica cerca de dos meses, de momento hemos confirmado, Chile, Argentina, Uruguay y Colombia, pero puede que caiga alguna otra cosa. Luego volvemos a casa al Apolo, tocar en casa es algo muy importante para nosotras y ya llegan los festivales que de momento no podemos contar nada pero pronto saldrán las fechas.

Ha sido un placer charlar con vosotras, mandad un mensajito a nuestros lectores y seguro nos vemos en algún concierto. 

A todas las personas que siguen a Ketekalles desde el principio y a los que empiezan ahora a conocernos les decimos que gocen este momento, pero que viene mucho más por delante, que lo damos todo en el escenario, que no duden en venir a vernos porque lo van a pasar bien.

Daros las gracias por estar ahí, porque sois los que hacéis que este proyecto tenga sentido, que todas las penas, los dolores, los malos ratos y las noches sin dormir, cobran forma en algo mucho más grande que nosotras, eso nos llena de amor.