Entre la segunda mitad de los 90 y parte de la primera década de los 2000, el hardcore punk experimentó su enésimo (y más radical) encuentro con el metal. Nada nuevo en teoría. De hallar inspiración en Motörhead, Black Sabbath o Metallica en los 80 (Agnostic Front, Cro-Mags, Leeway…), las bandas de hardcore de principios de los 90 pasaron a absorber la música de Slayer o Entombed. Es lo que se denominaba newschool hardcore, con bandas como All Out War, Earth Crisis, Strife, Snapcase, Overcast, etc.
Sin embargo, un buen puñado de bandas de newschool hardcore no se conformaron solo con los breakdowns o los riffs de Slayer y añadieron a sus influencias más death metal, grindcore, sludge y el noise rock de bandas como Today is the Day o Unsane. El hardcore se les estaba quedando pequeño y para su propuesta no había etiquetas todavía. Público y prensa no se aclaraban: newschool hardcore, noisecore, hardcore metal o, para mayor confusión, post-hardcore (género normalmente atribuido a bandas como Fugazi o Quicksand)… La denominaciones metalcore y mathcore tardarían aún unos cuantos años en establecerse.
Muchas de las bandas precursoras de ambos súbgeneros son de sobra conocidas: Converge, The Dillinger Escape Plan, Candiria, Cave In… Pero con este artículo queremos recordar a otras tantas que no deberían caer en el olvido de los aficionados a los sonidos más dicharacheros.
Deadguy
Se dice que Visión of Disorder son los padres fundacionales del metalcore pero nadie debería ignorar la tremenda influencia que Deadguy tuvieron sobre la nueva ola de bandas newschool hardcore más arriesgadas. Su acercamiento al hardcore/metal era técnico pero emocional al mismo tiempo. Con un solo disco, Fixation on a Coworker, escribieron la guía de estilo que seguirían bandas como The Dillinger Escape Plan, Botch y un largo etcétera.
Coalesce
Irrepetibles. Inimitables. Coalece procedían de la escena hardcore de Kansas, conocida por agrupaciones emo como The Get Up Kids, con los que compartían escenarios, splits de siete pulgadas y componentes. Sin embargo, el sonido de Coalesce no tenía nada que ver con el de sus amigos. Abrasivas hasta límites que rozan el absurdo, las canciones de Coalesce forman un catálogo de excesos y desparrames con sobrada capacidad para desbordar al oyente más desprevenido. Si la catártica intensidad de Give Them Rope se te indigesta, inténtalo con el caos controlado y altamente groovie de 0:12 Revolution in Just Listening.
Botch
Precursores del mathcore, Botch fueron una de las bandas más prestigiosas de la incipiente escena metalcore. Sus composiciones, matemáticas y complejas, están elaboradas con una exquisitez técnica no muy acostumbrada en la escena hardcore. Y el sonido, caótico, intenso e intrincado. Sus dos álbums American Nervoso y We Are the Romans son una muestra inmejorable de cerebral hardcore metálico.
Burnt By The Sun
Burnt by the Sun no se cortan a la hora de cruzar géneros como el death metal, el grindcore o el hardcore. Y lo hacen con una versatilidad pasmosa. Esta potente banda cuenta con el ilustrísimo Dave Witte (Human Remains, Discordance Axis, Municipal Waste…) a la batería. ¿Qué puede fallar?
Breach
Breach es, por desgracia, la típica banda que debería haber sido más reconocida. A lo largo de su carrera evolucionaron de un original estilo de hardcore metálico hacia una especie de noise rock inclasificable y jodidamente oscuro que nunca ha encontrado rival. Dos baterías y múltiples capas de intensidad desgarradora conforman un sonido tan masivo como crudo, no apto para almas joviales. Venom, Godbox y Kollapse son tres obras maestras que nunca envejecerán.
PD + OFFTOPIC
Hará apenas diez años algunos de los miembros de Breach se volvieron reunir para formar Terra Tenebrosa, un maravilloso experimento de black metal de vanguardia que recoge el sonido de Breach y lo expande hacia nuevas formas de pesadilla. No se lo pueden perder.







