¡Hola! Muchas gracias por dedicarnos tu tiempo. Antes de nada, me gustaría que nos contaras ¿Cómo han sido tus inicios en la industria musical? ¿De dónde nació el interés por este sector?

Para mí es un placer poder participar en este proyecto, así que gracias a vosotros. Comencé a estudiar música a los 7 años inspirada por mi abuelo, que también tuvo un grupo de joven, pero mi primer instrumento fue el clarinete. A cantar empecé con 12 o 13 años, de manera autodidacta y a escondidas, como un método de expresión íntimo. No fue hasta los 17 que me uní a Not Anymore y di mis primeros conciertos.

Que mujeres comunes y corrientes también puedan contar con oportunidades para enseñar sus creaciones sería un gran paso hacia delante.

Cada vez podemos ver más la presencia de mujeres en carteles de festivales y otros eventos, pero aun así sigue predominando la presencia masculina en este ámbito ¿A qué crees que se debe?

Es evidente que los músicos hombres cuentan con muchas más oportunidades. Sin embargo, esto no es debido a la directiva de los festivales unilateralmente, el propio público también está implicado. Me explico: algo creado por un hombre contará generalmente con más público objetivo, al igual que en casi cualquier otro campo artístico (que no esté feminizado). Las mujeres tienen que destacar notablemente para igualar o superar este éxito. Los festivales simplemente buscan rentabilidad, artistas variados que puedan atraer masas, por lo que imagino que es más fácil conformar carteles con mayoría masculina.

¿Qué medidas piensas que deberían tomarse para ayudar a que esta situación cambie?

Una gran piedra en el camino para las músicos (especialmente las cantantes) es que se les exigen proezas, técnica casi erudita o estética llamativa. Que mujeres comunes y corrientes también puedan contar con oportunidades para enseñar sus creaciones sería un gran paso hacia delante. Creo que conseguir esto debe ser trabajo de todos, pudiendo los medios añadir representación femenina más diversa y el público consumir de forma más consciente.

¿Cuáles son las principales diferencias que encontraste a la hora de introducirte en el mundo musical siendo mujer?

Me repito; la más llamativa es sin duda la presencia. A muy pocas mujeres he conocido que se dediquen a la música. En ambiente profesional estoy generalmente siempre rodeada de hombres. Además, hay muy pocas chicas visibles que toquen instrumentos, solo en situaciones excepcionales. Tampoco he conocido nunca a ninguna productora. Al final del día y a pesar de que los chicos con los que trabajo son buenos tanto profesional como personalmente, esta situación acaba intimidando un poco. Te sientes un poco sola.

Ellas, sin pretenderlo, están abriéndole las puertas a más chicas e inspirando a otras tantas.

¿Ves un crecimiento de presencia de miembros femeninos en esta industria en los últimos años? ¿En que ves qué haya cambiado?

¿Sinceramente? Puede que en ciertos géneros haya habido un ligero aumento, pero la situación se me hace bastante similar a la de hace 10 o 20 años. No he visto cambios significativos.

¿Por qué mujeres te sientes inspirada? ¿Hay alguna con la que te haría especial ilusión trabajar?

Me inspira cualquier mujer que haya podido abrirse camino, independientemente del género musical que haga. Alguien que me inspiró desde muy pequeña fue Amy Lee, pero creo que ella queda muy lejos. Por dar más nombres, diría que la cantante y la guitarrista de Destroy Boys, aunque son una banda más queer que femenina. En el ámbito hispano últimamente me fascina Tanxugueiras, un grupo gallego formado por tres mujeres que combinan la música folclórica gallega y la electrónica. Otro grupo español con una frontwoman que me gusta es Furious Monkey House, la cuál también es bastante joven. Recuerdo escucharlos con 13 o 14 años y sentir gran admiración por su voz y presencia, ya que era una chica de mi edad. En cuanto a mujeres con las que me gustaría trabajar, no siento que pueda nombrar a ninguna ahora mismo porque no tengo estatus suficiente, pero me encantaría hacerlo con cualquiera de las artistas alternativas españolas que escucho.

¿Cuáles son las artistas que ves dentro del sector que sirven como referencia para nuevas generaciones?

Supongo que las mujeres que hacen música mainstream son las que llegan a más público al fin y al cabo. No creo que haga falta decir nombres, estoy segura de que a todos se nos vienen a la cabeza unos cuantos. Ellas, sin pretenderlo, están abriéndole las puertas a más chicas e inspirando a otras tantas.

Siendo mujer siempre se juzga más la apariencia, algo que en los hombres parece no ser tan relevante ¿Ha influido tu aspecto físico en algún sentido a la hora de trabajar en este sector?

Esto es algo que de momento no he sufrido explícitamente, pero sí me acecha. Es una presión real que, al igual que en otros ámbitos, también se da en la música. Con frecuencia se juzga a las artistas por su estética, tanto positiva como negativamente, y ver esto acaba condicionándote. Sientes como si tu apariencia tuviera la misma importancia que tu voz a pesar de que eres cantante y no modelo, como si debieras despuntar en ambas cosas para poder merecer reconocimiento.

¿Hay alguna situación que hayas vivido en esta industria por ser mujer que te haya marcado?

Sobre todo cuando era menor, debía estar siempre alerta. Ha ocurrido que hombres considerablemente mayores que yo se acercaran a mí con alegaciones diversas e intenciones difusas. Nunca ha ido más allá de eso, pero sigue siendo algo turbio.

¿Piensas que en este sector prevalece la sororidad ante la envidia o al contrario?

Creo que la sororidad gana, probablemente porque una mujer que ha alcanzado cierto reconocimiento sabe lo que cuesta y lo que se sufre. Una normalmente empatiza, son situaciones que unen.

Ha pasado ya bastante tiempo desde que comenzó la pandemia del Covid-19 y que tanto ha afectado a la cultura, especialmente a la música en directo. Poco a poco se van dando pasos hacia una vuelta a la normalidad, pero aún sigue habiendo riesgo. ¿Cómo lo has llevado todo? ¿De qué manera ha afectado a tu actividad y cómo has conseguido seguir adelante con tus proyectos?

Pues fíjate que la cuarentena a mí y a mi grupo nos vino hasta bien. Habíamos terminado de componer un EP que pretendíamos grabar (iba a ser nuestro primer lanzamiento), pero todo se paró en marzo de 2020. Para cuando pudimos volver a las andadas teníamos nuevas ideas y unos mejores medios para realizarlas. A pesar de la disminución de los conciertos y demás actividades creo que hemos sabido aprovecharlo a nuestro favor y estoy contenta con el resultado.

¿Qué opinas sobre esta sección de mujeres en la industria? ¿Piensas que ayuda a destacar la presencia de la mujer y sus circunstancias en el rock y el metal; ¿o, por el contrario, crees que puede transmitir algún mensaje negativo?

Me parece un buen espacio para concientizar y dar a conocer nuestras experiencias de manera más personal. Ojalá esto pronto pueda dejar de ser una sección aislada para convertirse en un tópico en más medios.

Para ir finalizando, ¿Te gustaría dejar algún mensaje a los lectores de Rock Culture?

Poco me queda por decir. Apoyad a las artistas indies que conozcáis, a vuestras amigas, a las amigas de vuestros amigos, a aquella que os salió en recomendaciones de Spotify y os gustó. No es necesario ningún trato especial, basta con escuchar a mujeres y a hombres por igual. Dicho esto, vuelvo a agradecer que me hayáis dado la oportunidad de participar en este espacio, me ha gustado mucho. Gracias también al lector que haya dedicado un poco de su tiempo en leerlo. ¡Un saludo!