Sara Paris Rosenthal Effect

¡Hola! Muchas gracias por dedicarnos tu tiempo. Antes de nada, me gustaría que nos contaras ¿Cómo han sido tus inicios en la industria musical? ¿De dónde nació el interés por este sector?

La verdad es que desde siempre he estado metida en el arte de una manera u otra y fue con 12 años, más o menos, empecé a darme cuenta de que también tenía un don con la voz.

Ahora con 19, me voy dando cuenta de los progresos técnicos que hago y la cosa es que no esperaba meterme en la industria, o al menos no en este momento, sino que fue el grupo del que soy vocalista ahora, Rosenthal Effect, el que me contactó a causa de unos vídeos que mi madre subió a Facebook en los que salía cantando durante la cuarentena. La verdad es que a mí me pareció surrealista la situación, pero estoy muy agradecida.

Cada vez podemos ver más la presencia de mujeres en carteles de festivales y otros eventos, pero aun así sigue predominando la presencia masculina en este ámbito ¿A qué crees que se debe?

Como feminista que soy, creo que debo señalar a la clara situación social en la que aún nos encontramos las mujeres. Aunque cada vez menos, de un modo u otro, se nos sigue infravalorando y hay algunos sectores en los que es incluso más latente este hecho quizá por la crueldad o dificultad que supone.

Dentro de la industria en el estilo de música rock, creo que encima tenemos el añadido de que es un estilo más agresivo que los más comerciales (con todas sus capas y niveles), y ahí entra ese cuestionamiento del papel de la mujer, porque es más delicada y hasta hace menos de 100 años se le tachaba de loca si dejaba ver su enfado, su inconformismo, su sexualidad y su poder; algo que a los hombres nunca se les ha negado.

Ahora hay muchos más miembros femeninos en la formación de bandas más conocidas,

¿Qué medidas piensas que deberían tomarse para ayudar a que esta situación cambie?

Como he dicho, cada vez se va a menos, y se han hecho muchos progresos, pero aún queda por liberar y aceptar a las mujeres completamente tal y como son, sin condiciones, dejando que saquen todas sus emociones y proporcionando medios sanos y seguros para ello, al igual que debería haberlos para hombres también.  

Esto se llama feminismo y seguiré repitiéndolo hasta que se me caiga la mandíbula si hace falta, pero es cierto.

¿Cuáles son las principales diferencias que encontraste a la hora de introducirte en el mundo musical siendo mujer?

Honestamente, quizá no fue tanto una diferencia de género, aunque inconscientemente lo haya, porque si reflexiono pues una se da cuenta de los pequeños detalles. En mi caso creo que fue más un tema de edad, porque soy bastante más joven que mis compañeros en el grupo, y admito que obviamente tengo menos experiencia dentro de la industria en sí, pero sí que tengo mucho aprendido dentro de mi propio arte y estoy orgullosa de decir que me he cultivado bastante intelectualmente también, pudiendo crearme mis propias opiniones.

Aún así, me he sentido muy acogida y creo que, llegado el momento, tendría los medios para lidiar y superar las trabas que se pudieran poner por delante por el hecho de ser mujer.

me haría ilusión colaborar con cualquier mujer con la que se alinearan mis ideales principales de empoderamiento e inconformismo.

¿Ves un crecimiento de presencia de miembros femeninos en esta industria en los últimos años? ¿En qué ves qué haya cambiado?

Desde luego, se puede ver la diferencia entre bandas de los 70 y 80, por ejemplo, y las bandas de ahora. Ahora hay muchos más miembros femeninos en la formación de  bandas más conocidas, véase Paramore, Evanescence o más recientemente Maneskin; en contraste con Pink Floyd o AC/DC.

¿Por qué mujeres te sientes inspirada? ¿Hay alguna con la que te haría especial ilusión trabajar?

Procuro vivir con una frase en la cabeza: una para todas y todas para una, todas somos mujeres y todas nos enfrentamos como dificultades tanto genéricas del ser humano como específicas del género femenino, por lo que creo que me haría ilusión colaborar con cualquier mujer con la que se alinearan mis ideales principales de empoderamiento e inconformismo.

Sobre mis referentes, del rock puedo destacar a Hayley Williams (Paramore) y me gusta mucho el estilo tan de ensueño/pesadilla de Florence and the machine. Por otro lado, mis antecedentes son mayormente del pop, soul, rapy en el momento estoy absolutamente obsesionada con Doja Cat.

¿Cuáles son las artistas que ves dentro del sector que sirven como referencia para nuevas generaciones?

Voy a repetirme, pero exactamente esas que son más visibles, que nos dan una meta a la que aspirar, como una estrella polar entre el rock femenino; Hayley Williams(Paramore), Amy Lee (Evanescence), Victoria de Angelis (bajista en Maneskin) Y también las artistas que no son de rock, pero que están triunfando y están rompiendo barreras de una manera brutal y sin tapujos, abriendo las puertas a muchas más mujeres que antes ni podían soñar con dedicarse a esta industria, ya digamos a Rihanna o a Cynthia Erivo, otra mujer negra con un talento asombroso y un poder emotivo que levanta el tejado.

Siendo mujer siempre se juzga más la apariencia, algo que en los hombres parece no ser tan relevante ¿Ha influido tu aspecto físico en algún sentido a la hora de trabajar en este sector?

Como he dicho, de momento soy bastante joven y no he tenido demasiada experiencia, pero sí que temo en cierto modo ese doble estándar y que en algún momento pueda ser parte en la decisión del público sobre si quiere apoyarme o no, lo que me parece radicalmente injusto y desconsiderado.

Al final del día, soy optimista y espero que mi amor por lo que hago, el talento y el esfuerzo que le pongo sean suficientes para que el público aprecie nuestro trabajo.

¿Hay alguna situación que hayas vivido en esta industria por ser mujer que te haya marcado?

Afortunadamente, no, por lo menos por ahora. Pero sí que se me ha cuestionado de cierta manera por ser tan joven, lo que si lo piensas quizá no pasaría si fuera hombre; la verdad es que no me quiero meter más en ese berenjenal y deprimirme.

¿Piensas que en este sector prevalece la sororidad ante la envidia o al contrario?

Sinceramente, espero que sí, y por lo poco que he visto hasta el momento, sí que prevalece. Es señal de buen camino es pero que solo vaya a mejor desde aquí. Debemos apoyarnos y elevarnos entre nosotras, no pisotearnos como si el público no fuera suficiente.

Ha pasado ya bastante tiempo desde que comenzó la pandemia del Covid-19 y que tanto ha afectado a la cultura, especialmente a la música en directo. Poco a poco se van dando pasos hacia una vuelta a la normalidad, pero aún sigue habiendo riesgo. ¿Cómo lo has llevado todo? ¿De qué manera ha afectado a tu actividad y cómo has conseguido seguir adelante con tus proyectos?

Aún no tengo experiencia actuado en directo dentro de este sector, en el rock, porque no es mi ambiente habitual, pero sé que muchos artistas menores han sufrido bastante y se han visto afectados por la falta de interacción con la música en directo, que muchas veces es de las pocas fuentes de ingresos que tienen.

Sin embargo, y mirando un poco el lado positivo, han surgido muchos medios, y se agudizado el ingenio para innovar y continuar avanzando dentro de las posibilidades que ha habido.

Cuéntanos con más detalle, ¿en qué andas inmersa actualmente? ¿La situación actual influye de alguna manera en cómo lo estás enfocando a corto y medio plazo?

Pues este año he empezado la universidad en Madrid. Se hace más difícil ensayar todo el grupo junto, pero mientras estemos ensayando, aunque haya gente que no pueda por cualquier razón, pues avanzar se avanza y el arte sigue fluyendo. Por ejemplo, quedar presencialmente para ensayar yo solo puedo los fines de semana, pero eso no quita que ensaye y repase por mi cuenta o que le ponga la letra a una canción.

Es cuestión de buscarse las mañas. Por otro lado, estoy estudiando técnica vocal en la universidad y pronto espero en una escuela especializada en solo la voz, por lo que puedo ir introduciendo las técnicas que voy aprendiendo para crear efectos y disponer de más recursos a la hora de cantar e interpretar.


No tengo un plan definido a parte de que voy a terminar mi carrera universitaria y pretendo seguir en el grupo. Por lo demás, voy adaptándome como puedo y procurando sacar lo mejor de cada momento. 

 

¿Qué opinas sobre esta sección de mujeres en la industria? ¿Piensas que ayuda a destacar la presencia de la mujer y sus circunstancias en el rock y el metal; ¿o, por el contrario, crees que puede transmitir algún mensaje negativo?

La única parte negativa que le veo sería hacia el machismo, así que estoy totalmente abordo de darle una bofetada en toda la cara a este pensamiento tan retrógrado y anticuado.

En mi humilde opinión, esta sección solo puede ayudar a dar visibilidad y a decirle a más mujeres “no estás solay tienes una base de apoyo. Independientemente del tamaño de la plataforma, un granito de arena siempre hace más cuando lo echas que cuando lo arrastras con el cepillo de barrer.

Para ir finalizando, ¿Te gustaría dejar algún mensaje a los lectores de Rock Culture?

Todos los objetivos que te puedas llegar a proponer son válidos, y mi lógica es: apunta MUY alto, porque si apuntas al Sol, pero te quedas a medias, sigues habiéndote quedado más alto que si hubieras apuntado a la Luna. Así que yo diría que todo el mundo tirando para adelante y ¡ya veremos qué sale! ¿No?

Firmado gratamente,

Sara París