Reseña de «Worship» de Hypocrisy

Peter Tägtgren es un tipo inquieto y heterogéneo a la hora de componer tanto con Hypocrisy como Pain, lo lleva demostrando mucho tiempo. Worship es su decimocuarto álbum y el sexto con la actual formación que mantienen estable desde 2004. Ocho años han pasado desde End Of Disclosure y al igual que este también es respaldado por el sello Nuclear Blast Records. Tanto la narrativa como la portada mantienen esa relación entre humanos y alienígenas que sigue vigente en la banda. 

«Those black empty eyes is haunting me.
Hate and sorrow builds up inside
I must take my life to be free.
This will be my final chapter»

Hypocrisy más allá del metal extremo…

Según han ido pasando los años se alejaron de la norma de la temática tradicional del Death Metal y han optado por escribir sobre lo paranormal, las conspiraciones y los extraterrestres. A pesar de haber podido funcionar por aquel entonces, sus letras son las divagaciones de una mente creativa y crispada.

En el tema que da inicio al disco también titulado Worship tiene un corte que no queda muy bien que digamos y no sabes si está hecho a propósito o no. Creo que es un detalle que no se le debería escapar a una banda profesional. Aún así, es buen tema para empezar el disco.

El caso de Chemical Whore en el que el riff principal predomina a lo largo del tema que trata la adicción dentro de la industria farmacéutica. Permiten salirse del Death metal en  We Are The Walking Dead o Greedy Bastards con guiños a otros estilos y demostrando la versatilidad de la banda una vez más. 

Dead World es mi tema favorito del disco porque son constantes cambios de ritmo y el frenetismo que siempre me ha gustado de la banda. Podría decir lo mismo de Another Day, dos temas interesantes y sobretodo memorables.

Es un trabajo gradual, a caballo entre melodía y saber llevar los tiempos sumado a las pinceladas de ingenio que demuestran en Children of the Gray o They Will Arrive nos deja claro cual es su visión y porque siguen siendo relevantes. 

El equilibrio de los Hypocrisy contemporáneos de 2004 hasta hoy y la contundencia de los de comienzos de los 90’s siempre estuvo ahí. Quizá los dos últimos temas sean los más tibios del conjunto del disco y hacen que se haga un poco largo.

Muy buen disco en líneas generales, implacable y despiadado. Muestra las aptitudes musicales de sus miembros que mantiene su vertiente melódica y a excepción de momentos puntuales estamos frente a un trabajo muy equilibrado; moderno y orgánico.