Segundo trabajo de los madrileños Slowburn, Fire Starter, lanzado hace algo más de un mes, si no habías dado con él hasta ahora, vas tarde.
Mezcla de todo lo bueno del heavy metal de hace décadas, Jorge Serrano al bajo, Jorge Saez a la batería, Miguel Coello a las guitarras y Guillermo Muñoz a las voces son los creadores de este imponente trabajo.
Abren a grito con Psycho Wars mostrando lo que va a ser esto, heavy metal de vieja escuela, de calidad y nivel, mucho. Este tema es aura Judas Priest, culpables, las voces de Guillermo, sobresalientes.
El dibujo melódico de la guitarra en Exiled nos lleva a un puente en forma de eco que sin poder dejar atrás la apabullante batería confluye en un estribillo enmarcado entre los 70 y los 80.
Sigue en la brecha The Beast con unos agudos afilados y unas guitarras algo más oscuras, basada en el estribillo, es contundencia absoluta más allá de la NWOBHM todo menos simple.
Como single perfecto suena On Fire, ojo con las guitarras en este casi medio tiempo en el que Guillermo saca su lado más hard melódico, para dejar la dureza a los coros, se te queda a la primera.
Cepa de segura cosecha la base rítmica de I’m Revenge, con aires más actuales en la estructura del tema, sin dejar ese aroma lejano a clásico metal americano. Se nota que el creador de los temas le da sobre todo a bajos y batería, con esas duras pulsaciones.
La presurosa y divertida Two Years nos puede recordar a varias cosas, la especie de jam a mitad del tema es rompedora, una ráfaga de metal, un bajo brillante, primero cae el rayo, luego suena el verdadero trueno.
Touch The Sky pone la nota romántica acústica, hasta donde puede subir Guillermo, impresionante, no sólo saben darle caña estos chicos, si hay que frenar, se hace con estilo. Miguel se sale en este tema.
Me gusta que Last Chance siga la línea del anterior tema, hard cargado de melodías ochenteras de fuerza y pasión a partes iguales. Sin ser herederos de nada, porque su propia personalidad rezuma entre los temas, llevan el legado a otro nivel, el suyo.
Seguimos con temas repletos de riffs de lujo, Falling no iba a ser menos, categoría para formar parte de los festivales europeos que el próximo año llenarán recintos, de sobra.
Cerramos con la no menos currado The Price Of Liberty, brilla, trota y hace mover todo por dentro. El precio a pagar por esto chicos a este gran trabajo hecho en equipo, justo.
Pulcra producción, solos cuidados y unas nítidas bases rítmicas hacen de este segundo disco, una buena consolidación de la banda, lastima que el reconocimiento no vaya a la par, porque aquí hay nivel internacional a raudales.
Os adelantamos la fecha anunciada para Madrid, Slowburn descargarán junto con Hitten el día 13 de enero en la sala The Bassement Club, las entradas ya a la venta:
![]()


