Reseña: Persefone – Aathma

Los andorranos Persefone se marcaban uno de los discos de progresivo del año 2017 con su 5º larga duración Aathma. La banda liderada por Marc Martins volvía a la carga con un disco repleto de innovación y locura dentro de su ya marcado estilo: un Death Metal Progresivo con transiciones maravillosas y un sinfín de melodías y cambios de estructura que han dado al disco una personalidad diferente al resto, el cual marca también un punto y seguido en sus formas, no sin notarse una mayor madurez y compostura a la hora de afrontar nuevas composiciones. 4 años y una campaña de crowfunding realizada con éxito han hecho falta para volver a ver a uno de los grupos más interesantes y con más proyección de esta parte del mundo. También ha habido cambios en la formación (Felipe Baldaia y Sergi Verdeguer sustituían a Marc Mas y Jordi Gorgues) así como en la producción, de la cual se encargó el ya conocido Jens Bogren que ha trabajado con grandes del género como Opeth, Devin Townsend o Ihsanh. Siendo gran fan de este género y sintiendo una especial debilidad hacia la música que hace este grupo, procedo a desentrañar esta pieza de poco más de una hora de duración:

El disco abre con An Infinitesimal Spark que, junto a Living Waves (la cual analizaré detenidamente en un rato) conforman las dos colaboraciones de Paul Masvidal (Cynic), hacia el cual siento una devoción infinita, siendo una de mis voces favoritas del panorama musical. Al minuto y cincuenta segundos nos encontramos una especie de interludio instrumental llamado One of Many, en el cual se empieza a vislumbrar lo que nos vamos a encontrar a lo largo del plástico: mucho progresivo, mucha locura en la estructura y muchas melodías y solos que conseguirán perdernos en este océano infinito de música. Prison Skin es el 3er corte y, para mí, uno de los temas imprescindibles y mejores del disco. Un solo de teclado y una estructura comandada por la batería desembocan en unas líneas de voz frenéticas, mezclando guturales (Marc Martins) y limpios (Miguel Espinoza, también encargado de teclados y atmósferas) que siguen y dejan de seguir los golpes de la canción, causando una sensación de locura controlada y fantástica que nos sumerge de lleno en el trabajo de los andorranos. Recuerdan ciertos desarrollos de riffs a bandas ya consolidadas y famosísimas del género como Gojira, Dream Theater o Between The Buried And Me; la mezcla ya lo dice todo.

La 4ª canción Spirals Within Thy Being viene a continuar lo que estamos escuchando: locura muy bien compactada y madurada. Quizá aquí se notan más los constantes juegos de dinámica de los andorranos puesto que los riffs contienen muchos silencios y breaks en la batería pero, no por ello, poco acertados. Especial mención al guiñito que le hacen al Djent poco antes de llegar al ecuador de la canción. Quizá la parte de los solos de esta canción sea mi favorita. 10/10. Le sigue Comsic Walkers que se ofrece como una especie de interludio de casi 3 minutos y medio de duración. Destacar el trabajo de Miguel Espinoza en prácticamente todo el disco, pero especialmente en este corte, el cual es capaz de hipnotizarte con sus 88 teclas, acompañando a una base no tan complicada que va cogiendo fuerza conforme avanza (en esto también son especialistas Persefone), desembocando en una atmósfera que da lugar a No Faced Mindless, la cual comienza con una potencia inusitada, volviéndonos a meter en la música hasta lo más profundo y haciéndonos menear la melena al viento.

Potentes dosis de Death Metal se dan en ésta canción; guturales y doble pedal se alían para darnos en la cara de forma continua y sin ninguna piedad. Uno de los mejores cortes sin lugar a dudas. Así pues pasamos a la que ha sido una de mis canciones favoritas de 2017, por la cual me tendrían que premiar (o, más bien, a ellos) de tantas veces que ha sonado en mi reproductor: Living Waves. Se trata de la canción más elaborada e intensa, la cual es complementada por una voz sobre la cual, como he mencionado antes, siento una especial debilidad. Los constantes cambios de partes y una estructura que no llega a resultar compleja hacen de esta canción una de las más variadas y ricas, una explosión constante de sensaciones que se mezclan, se juntan y separan y te hacen estallar la cabeza. Podría hablar páginas y páginas de lo perfecta que me parece esta canción. Vacuum es el siguiente interludio, breve e instrumental, que da paso al tema más largo de este magnífico trabajo: Stillness is Timeless.

La potencia y madurez de Persefone se refleja perfectamente en esta canción; volvemos a las potentes y continuas dosis de Death Metal, guturales, cambios y locura continua; volvemos a experimentar de nuevo esa sensación de no saber exactamente qué está pasando pero deseamos por todos los medios que no termine. El trabajo vocal de esta canción es, simplemente, sublime. Guturales y voces limpias se cogen de la mano en absoluta armonía y las partes parecen escogidas con tanto mimo que es imposible no perderse en el mar de música en que nos sumergen. Los solos se intercambian como si estuviésemos presenciando una jam session, solos consistentes para pasar, de nuevo, a las atmósferas tranquilas. Breve momento de paz perfectamente enlazado para volver a los riffs endiablados y a menear la cabeza hasta quedarnos sin cervicales. Llegamos a la parte final del disco, dividida en 4 partes y siendo homónima al título del álbum. Universal Oneness, Spiritual Bliss, One With de Light y Many of One conforman este cierre de disco. Un broche de oro haciendo lo que ellos mejor saben; Death Metal a raudales con su toque especial, estructuras que te vuelan la sesera en mil pedazos, voces perfectamente compactadas y un sinfín de detallitos en los que fijarse (y los cuales muestran su verdadera maduración) completan un plástico del cual, al menos servidor, no esperaba menos.

Es indudable que Persefone forman parte y están consolidados en la escena del progresivo mundial. Este disco no es sino la perfecta muestra de ello. Tras 4 LPs (de los cuales siento especial predilección por Spiritual Migration que me parece, directamente, de 10) Persefone han mostrado al mundo de lo que son capaces: como una mezcla potente de grupos que hemos mencionado antes en la reseña y un sonido y forma de encajar partes totalmente peculiar y única forman un disco compacto (ardua tarea, y más cuando se trata de un disco de más de una hora de duración, factor que siempre me tira para atrás a la hora de escuchar música) y de una madurez exquisita y envidiable. Destacar también la parte cantada por Merethe Soldtvedt en el último tramo del disco y un solo final ejecutado por Oystein Landsverk (Leprous). Por ponerle algún pero (y es una opinión totalmente subjetiva), bien es cierto que echo de menos a Marc Mas a las baquetas. La técnica y forma de tocar de ese hombre me encantan y considero que le daba a las composiciones de Persefone un plus, cosa que me ha flojeado un poco en este último disco. No pretendo desmerecer ni por un segundo a Sergi Verdeguer (batería de los también andorranos NAMI), del cual también aprecio su trabajo en este disco y sus líneas me parecen, por lo general, bastante acertadas y bien encajadas a la composición pero, como ya he dicho, el anterior batería (que, además, tuvo gran parte de culpa de engancharme a este grupo) me llegaba mejor. Aún con todo, este disco se me queda muy cerquita del 10 redondo y mis ganas de verlos en directo (de nuevo) y que sigan sacando discos y evolucionando son gigantes.

Persefone-Aathma

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