RESURRECTION FEST 2019: Crónica y fotos Warm-up Party

Como es habitual, supuso un día de reencuentros, de llegar y volver a quedar encantados con Viveiro, su entorno y clima, su gente y, por supuesto, con la Resurrection Fest City.

                                                       Crónica y fotos: Melanie Silva y Manu Hernández

Decimocuarta edición del festival Resurrection Fest que ha tenido lugar entre los días 03 y 06 de julio en Viveiro (Lugo), batiendo todos los records de venta anticipada y asistencia de pasadas ediciones con un total 102.053 asistentes según la organización.

Una edición que venía precedida por la gran expectación levantada tras las confirmaciones de los cabezas de cartel: los muy demandados Slipknot y Parkway Drive, así como los veteranos Slayer y King Diamond. Como siempre el cartel estaba repleto de otros grandes nombres y bandas de culto junto con varias decenas de bandas nacionales (lo cual es de agradecer) que en conjunto representaron fielmente la actual idiosincrasia musical del festival.

El pistoletazo de salida lo daba su Warm-up Party, primera jornada que sirvió de bienvenida y calentamiento para lo que estaría por llegar en los días venideros. Tuvo lugar el miércoles día 03 de julio, comenzando a las 17:00 hrs. y teniendo lugar todos los conciertos en el Ritual Stage, segundo escenario principal del festival.

Como es habitual, supuso un día de reencuentros, de llegar y volver a quedar encantados con Viveiro, su entorno y clima, su gente y, por supuesto, con la Resurrection Fest City. Es un día en el que todo arranca con más pausa, sin prisas y con ganas de saborear cada minuto y así llegamos nosotros allí tras el ritual de haber degustado unas frescas Estrellas de Galicia al solecito de una terraza en el puerto de Celeiro.

Para entonces ya terminaba la actuación de Back In Town, banda local que nos cuentan hizo un concierto con covers de algunas bandas que han pasado por diversas ediciones del festival. A nosotros tan sólo nos dio tiempo a escuchar de lejos la famosa Killing In The Name de RATM, pero a buen seguro el público que ya estaba allí debió hacer los primeros pogos, una de las señas de identidad de este festival con un público en su mayoría más joven que la media en los festivales nacionales de Rock o Metal.

ARCHIVO ADXUNTO

Tras haber hecho reconocimiento del terreno y tomado posiciones, dio comienzo la actuación de Archivo Adxunto, trío gallego de estilo Rock Punk que transmite mucha energía y es algo que se notó en el directo donde superaron las expectativas que se podría tener. Hace un par de meses les hicimos una entrevista que puedes leer aquí. Comenzaron el concierto tocando Dictablanda que hizo que todo el mundo comenzara a prestarles atención. El cantante se mostró muy cercano al público animándolo en todo momento.

Uno de los temas que más enloqueció a los asistentes fue Cuando salga el sol de Desakato, ahí comenzaron a verse más pogos, la gente se animó a hacer crowd surfing y terminaron con un gran aplauso. Además de este cover también tocaron otros de grupos como Boikot o Gatillazo.

A partir de ahí la gente no paraba de volcarse con ellos y algunos de los asistentes hasta parecía quedársele corto el concierto. Como no podría ser de otra manera terminaron el concierto con un himno del punk conocido por la mayoría que es Txus de La Polla Records.

DEVIL IN ME

A media tarde salían al escenario los portugueses Devil In Me. Después de mucho tiempo sin sacar un nuevo disco alguna gente podría haberles perdido la pista, pero tras este directo seguro que mucha gente les habrá descubierto y otros tantos nos quedamos con las ganas de que vuelvan con nuevo material. Nos dieron un pequeño adelanto en este concierto ya que presentaron una canción Celebration que formará parte de su próximo disco.

Su estilo hardcore es perfecto para hacer que la gente se mueva en los conciertos y así fue, su carismático vocalista Poli no dejó de interactuar con el público en todo momento haciéndoles corear “Resurrection Hardcore”, tanto fue así que al tocar uno de sus temas más conocidos Soul Rebel se lanzó al público, también aprovechó para hacer referencia a otros grupos de hardcore  portugueses como For The Glory. El público disfrutó tanto con el concierto que terminaron pidiendo que tocaran tres temas más y el tema elegido para finalizar el concierto como no podría ser de otra manera fue el famoso Knowledge Is Power.

BURY TOMORROW

La primera sensación de que sobre el Ritual Stage había una banda de cierto calibre llegó con el caluroso recibimiento del público de Viveiro a los metalcoreros británicos Bury Tomorrow. Su fórmula algo repetida dentro del estilo de Metalcore Melódico de combinar vocalista gutural con voz melódica de otro miembro, en este caso el guitarra, les funciona de maravilla. Su concierto empezó como suele empezar con bandas de este estilo, mucha energía pero con paciencia para ir afinando el sonido que haga brillar los matices que suelen proponer. Armónicas guitarras alternadas con riffs metaleros y una base rítmica contundente sin duda lucen más cuando están ecualizados. Tras escuchar No Less Violent y Earthbound, temas iniciales, nos alejamos un poco más del escenario para poder disfrutar de grandes temas de su discografía hasta el momento, que ya se compone de cinco álbumes.

Esto sin duda hizo que pudieran escoger lo mejor de cada uno, a diferencia de la anterior ocasión que los pude ver en un ya lejano Festival Costa de Fuego en 2012, aún con su guitarra fundador Mehdi Vismara y presentando su segundo trabajo The Union Of Crowns. De este álbum en Viveiro pudimos disfrutar tan sólo del single Lionheart, que persiste en sus setlists y fue el penúltimo tema antes de cerrar el concierto con Black Flame, que da título a su último trabajo de 2018. Sin duda en todo este tiempo la banda se ha consolidado como un referente en su estilo y en directo demostraron que saben defenderlo con calidad e intensidad, destacando en este sentido el incansable bajista Davyd Winter-Bates, hermano del vocalista principal, que no paró de hacer headbanging en todo el concierto. La verdad es que se nos hizo corto y echamos de menos algún tema más, como An Honourable Reign.

MUNICIPAL WASTE

A las 22h la Resurrection Fest City estaba ya con una buena entrada de público y el calentamiento previo ya estaba más que hecho. Mejor momento imposible para que los thrashers de Virgina Municipal Waste vinieran a ponerlo todo patas arriba. Con un estilo tanto musical como estético muy en la línea del Crossover Thrash, una actitud gamberra, con letras sobre alcohol y desmadre, me hicieron gracia ciertos guiños al lado más macarra del Heavy en ciertas poses e incluso en riffs y punteos de guitarra.

Se marcaron un concierto a base de temas cortos y directos al hígado, como Mind Eraser, Wolves Of Chernobyl, Sadistic Magician o The Art of Partying, con su frontman Tony Foresta incitando constantemente al público a hacer circle pits y con los constantes crowd surfing marca del Resu. Incansable actitud la del vocalista que también tuvo el detalle de mandar al público aproximarse hacia adelante para agradecer al personal de seguridad que estaba en el foso su trabajo, detalle que a la postre fue más que merecido a tenor de lo que veríamos en el festival. Desde mi punto de vista y mis gustos musicales, me parecieron la banda triunfadora de la jornada, por cercanía con la filosofía del festival, calidad de sonido y actitud sobre las tablas.

BANDERA NEGRA DJs

Nos escapamos un rato para reponer fuerzas en la zona de restauración del festival, denominada CIRCLE MEAL, y mientras degustábamos una hamburguesa que nos supo a gloria, pudimos disfrutar un rato de la pinchada de Bandera Negra DJs en la carpa del Chaos Stage.

A los platos estaba Ramiro McTersse, alias Ramiroquai, Director del programa Bandera Negra en Radio3, que estuvo pinchando entre concierto y concierto los mejores temazos del Rock, Metal, Punk, Hardcore, Grunge, etc… y conforme avanzaba la noche su parroquia se hizo mayor. Un detalle más de la variada oferta musical y de ocio que ofrece el festival.

IGNITE

De los últimos grupos que pudimos disfrutar antes de terminar esta warm up fue Ignite, los cuales venían dispuestos a darlo todo con su Hardcore Punk. Los californianos llenaron el recinto, cuando el público todavía se mostraba enérgico y dispuesto a darlo todo con ellos. Sin embargo, esta vez el concierto fue más tranquilo que los anteriores, ya que los espectadores estaban atentos al show de la banda, pero a pesar de ello algunos no pudieron evitar terminar haciendo crowd surfing. Lo curioso de esta banda veterana es que en sus 25 años de carrera sólo han lanzado 5 álbumes y 2 EPs, y de ellos tan sólo un trabajo en toda esta década. Abrieron con su clásico Veteran, para seguir con Poverty For All y Let It Burn, temas también habituales en su repertorio. Mantuvieron el ritmo durante la hora que duró el concierto, incluyendo un par de versiones: We’re Only Gonna Die de Bad Religion y Sunday Bloody Sunday de U2.

 

Fue en los temas más rápidos, como Embrace, los que fueron aprovechados por el público para enloquecer nuevamente.

Su guitarrista Brian Balchack alentó al público en todo momento y su vocalista Zoli Teglas nos regaló algún momento gracioso como cuando se puso a grabar un vídeo para su madre que terminó siendo un selfie.

También tuvo algún momento emotivo recordando a su abuela y recordándonos que la vida es muy corta como para no decir las cosas que se sienten.

En definitiva, un gran concierto con momentos que recordar a la altura de lo que podría esperarse de un grupo ya veterano como ellos, se nota que al no ser la primera vez que tocan en el festival se sienten muy cómodos haciéndolo.

KVELERTAK

A la 1:00 de la madrugada llegaba la última banda del día, los noruegos Kvelertak. Precedidos por su fama de auténticos alborotadores entre sus fans acérrimos, lo demostraron nada más salir a escena su vocalista Ivar Nikolaisen a cantar las primeras estrofas de Åpenbaring, tras una intro guitarrera que fue caldeando el ambiente. Recordamos que justo hace un año su cantante fundador Erlend Hjelvik abandonó las filas de la banda para dar paso Nikolaisen que ya tenía una relación estrecha con la banda desde sus inicios. Quienes les siguen dicen que el cambio apenas se ha notado y los compañeros de banda afirman que les ha revitalizado. Desde luego que, si tenemos que atenernos a la energía que transmite, puedo decir, sin haberlos visto antes en ninguna ocasión, que funcionan juntos a la perfección.

Lo que pudimos disfrutar en Viveiro fue un show de Rock sucio cargado de adrenalina y actitud Punk, donde las llamaradas de fuego hicieron acto de presencia en el escenario por primera y única vez en todo el día. Si la banda cantase en castellano, habría sido de esos conciertos en los que se oye más cantar al público que al propio vocalista. Himnos como Bruane Brenn y 1985 sonaron para deleite de los crowd surfers que iban a terminar la jornada como más les gusta, a lo que Ivar se sumó encantado en varias ocasiones.

También pudimos degustar los matices, a veces evidentes, de Black Metal que impregnan temas como Nekroskop o Fossegrim, aunque el brutal volumen de graves no nos dejase apreciar de la mejor manera las tres guitarras que se gastan los de Stavanger/Oslo. Guitarristas, por cierto, que también se sumaron al crowd surfing, que ya es conocido por ser el deporte oficial del festival. Fue altamente adictivo sentir en directo un temazo como Berserkr y finalmente con el tema homónimo que cerraron su concierto ganaron un fan más. La única pega es que si hubiesen tocado un par de horas antes, mis viejos huesos lo hubiesen agradecido.

En fin, punto y final redondo a una jornada inaugural que nos dejó con un excelente sabor de boca por la asistencia, el nivel demostrado por las bandas y la variedad de estilos.

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