Crónica | Steven Wilson en Madrid: El genio indiscutible del progresivo del siglo XXI
Sin palabras.
El pasado viernes 14 de junio pude asistir en Madrid al que posiblemente y tras casi 30 años de mi vida viendo conciertos, sea uno de los mejores conciertos que he podido ver hasta la fecha.
No tiene nada que ver que quien os escribe, sea un fanático acerrimo del progresivo, ni que sea junto con el clásico, el rock y el jazz mi musica de referencia para componer, entender el lenguaje de la armonía, las estructuras o la complejidad en la musica que tanto me han apasionado todos estos años, o que Wilson haya sido una gran influencia para mí, para producir y componer mi musica.
Debo de decir que he presenciado decenas de conciertos de este género, incluyendo dos anteriores de nuestro protagonista de hoy, y sinceramente creo que no me quedo corto al decir que éste concierto estará siempre en el podio de uno de los más grandes conciertos que he presenciado en mi vida.
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Tengo que hacer un gran esfuerzo para defender mi teoría, resumir bien las casi tres horas de un impresionante directo de ensueño, psicodelia, caos, capas de sonido y ambientes únicos, osea que vamos a por ello.
Primer acto
El concierto empezó puntual a las 20.30 y tuvo una duración de aproximadamente 2 horas y 50 min (con un descanso de 20 min). La organización hacía tiempo que colgó un inevitable «sold out», con lo que conseguir un buen sitio para ver el concierto fue complicado. Lo primero que vemos en la Riviera es mucha gente impaciente, entusiasmados por saber que vamos a ver algo muy especial esa misma noche, y que verlo y escucharlo bien en buen sitio merece la pena para no perder detalles de un show único, lo cual no fue fácil de primeras.
También nos encontramos un anuncio donde Steven Wilson pedía y rogaba no hacer fotos ni videos durante el show para, según mi conclusión, no perder la atención ni el hilo, para que la gente vea un show de primeras, fresco y pueda disfrutarlo. Igualmente las anteriores veces que le he visto, lo ha pedido igual a la hora de presentar canciones nuevas, incluso canciones que ni siquiera habían salido aún, y serían publicadas en discos posteriores.
El grupo compuesto por cinco músicos sale a escena, Steven Wilson aparece de los primeros con una decisión y confianza que ya te deja en tu sitio. Agarra el micrófono y empieza a cantar las primeras notas de su última gran obra de arte, que se llama Objects Outlive Us de su último disco. Del griterío y la euforia por recibir a nuestro protagonista, pasamos al silencio absoluto y al impacto, escuchando la emotiva y profunda introducción de esta canción de 23:19 minutos de duración. Sintetizador de fondo a cargo de un impecable Adam Holzman a los teclados y el carismático bajista Nick Beggs con el contrabajo, llenando de graves y contundencia a cada nota que toca, acompañando a la voz de Steven y poniendo a todos los pelos de punta durante casi los dos minutos que dura la intro. Esta es la primera de las dos partes que componen The Overview, y a cada paso que transcurre nos vamos haciendo más y más pequeños ante lo que estamos presenciando.
El sonido es perfecto, los coros son perfectos, la interpretación es perfecta, está todo absolutamente pensado, producido y ejecutado a niveles que están en mi opinión en otra liga.
El sonido es perfecto, los coros son perfectos, la interpretación es perfecta, está todo absolutamente pensado, producido y ejecutado a niveles que están en mi opinión en otra liga. Hay momentos de caos, otros de paz, de electrónica, ambient, pop, rock, pasajes retorcidos y todos están controlados y sonando espectaculares gracias a un elenco de músicos que militan en otra órbita musical y profesional. Contundencia, groove y precisión de la mano del batería Craig Blundell.
Esta pieza épica y larga concluye con un solo de guitarra magistralmente interpretado por el guitarrista Randy Mcstine de quien tengo que hablar largo y tendido, ya que me pareció impresionante aparte de una gran opción para la banda de Wilson (que por cierto fue el guitarrista en la última gira de reunión de Porcupine Tree) y comienzan a sonar los violines aterradores con los que concluyen este tema, de menos a más, como si de un enjambre de abejas se tratara.
El aplauso es eterno, han pasado 24 minutos y ya nos han atrapado con una canción.
La segunda parte comienza con Wilson y un solo de sintetizador, le toca el turno a The Overview, como era de esperar que es la segunda mitad del disco, más ambient y electrónica que la anterior, con esa intro que te mete directamente en un mundo de ciencia ficción y dentro de la más pura A Space Odyssey – 2021 Odisea en el Espacio de Kubrick. Tenemos una pantalla de video donde se representan en movimiento todas las letras, música y diferentes atmósferas de las canciones. Aparece una imagen de Steven como astronauta frente a la tierra en el espacio exterior supongo que representando la temática del disco. The Overview trata del «efecto perspectiva» o «efecto overview» qué es la experiencia que tienen los astronautas al ver la tierra desde el espacio, y de cómo esta experiencia les afecta en pensamiento y en vida.
Este segundo corte pasa por el ambient, el pop, el rock y la épica al concluir sus 18:21 minutos de duración con otro impecable final ambient y conmovedor con Wilson al teclado junto al guitarrista (esta vez con slide) creando una atmosfera increible.
Llega el momento del descanso y Steven nos promete seguir con un buen puñado de canciones después de 20 minutos.
Segundo Acto
El segundo acto comienza con The Harmony Codex siguiendo con el tono space ambient electrónico, esta canción es un bucle de la misma rueda de acordes que dura casi 10 minutos con «voces en off» de mujer que tan presentes están en las canciones de Wilson. La tocan Steven y el teclista Adam con, quién sabe, cuántas capas de sintetizadores y diferentes sonidos de teclado, acompañados por una sucesión de impresionantes imágenes de fondo, una serie de secuencias donde se propone un viaje a través de diferentes escenarios, como son los interiores del metro de Londres, interiores de vagones que viajan por túneles a alta velocidad, campos abiertos, diferentes planetas…que te meten dentro de una película de ciencia ficción o lo que tu mente quiera imaginar.
Llega el turno de una de las favoritas del repertorio de Steven Wilson en directo y que normalmente siempre están incluidas, Home Invasion/Regret #9 de su discazo Hand Cannot Erase, tremenda, espectacular el groove y la ejecución, prog caótico y oscuro, solos de Regret#9 de cátedra, tanto el solo de MiniMoog del teclista como el solo final de guitarra de Randy Mcstine, sublimes los dos.
Steven es un tipo que ama la música, no se rige por clichés y se nota que es un melómano y sabe mutar al estilo que desee
Randy Mcstine no es Guthrie Govan, ni es el guitar hero shredder que acostumbran a acompañar a Wilson, pero encaja en la banda con maestría, sin pasajes técnicos complejos, metiéndose en la canción y en la intención de la música, con un tono majestuoso y aportando frescura y buen rollo a la banda.
Siguiendo con la intención de hacer un repertorio variado, le toca al turno, como él explica, a la música pop. Steven es un tipo que ama la música, no se rige por clichés y se nota que es un melómano y sabe mutar al estilo que desee, como acostumbra a hacer en sus discos, diferentes ambientes y géneros, diferentes colores y estilos, conceptos distintos de banda dentro de una amalgama de rock progresivo, fusión, pop, electrónica, ambient y del rock clásico al rock más pesado, pero lo que me asombra de él y sobre todo admiro, es que siempre tiene su sello, parece que pudiera ser él en el estilo que se proponga, y su sello está siempre presente. Amo a los músicos que arriesgan, que no se encasillan, y Steven Wilson es un gran ejemplo de ese talento.
Presenta What Life Brings, y habla de cómo sus fans y amigos puretas progresivos le crucifican por ser fan de Abba o por componer canciones pop de 4 minutos, y habla de esos «snobs musicales» que parecen no encajar demasiado con su filosofía. El pop bien hecho que expone con esta canción es una lección de como hacer bien un tema.
Llega el turno de dos cortes de Porcupine Tree que serían Voyage 34 (Phase I) y Dislocated Day muy bien recibidos y sonando a cañón.
Ahora va a ser protagonista Insurgentes, su primer disco en solitario del 2008 con la canción Abandonner, un viaje al pasado mezclando la electrónica con el caos post rock y la tensión que solo él sabe crear.
El momento que yo estaba deseando llega por fín, con una obra de arte progresiva instrumental como es Impossible Tightrope del The Harmony Codex. Solo por haber visto esta canción para mi mereció la pena ver este concierto; la bordan, con todos esos diferentes cambios que tiene este tema de 10 minutos, desde la psicodelia Pink Floydiana hasta la fusión y el ambient con esas partes de piano emotivas, esperanzadoras que solo puedes emocionarte con ellas. Excelente.
En este momento Steven presenta a su banda, quienes uno a uno reciben una ovación interminable de aplausos, y habla de la suerte que él tiene al rodearse siempre de músicos que en su opinión son mejores que él y de lo mucho que aprende teniendo una banda así. No me extraña en absoluto.
Continua con Harmony Korine de Insurgentes, y Vermillioncore (4 1/2) magistrales las dos.
Llega el momento del final. Madrid es el último show de Wilson en su gira Europea y quiere agradecer a todas las personas que han estado con la banda, técnicos, sonido, luces, video, catering, etc…y lo hace con cariño y dedicación. Se nota que están cansados, llevan meses de gira tocando un repertorio que exige un nivel mastodóntico, pero cumplen por supuesto y nos dejan con una sonrisa de oreja a oreja.
Bises
Nuestros protagonistas salen de nuevo para hacer las dos últimas canciones de la noche, y si el concierto ya ha sido apoteósico, tocando estos dos himnos nos llevan ya al clímax y a la incontenible emoción de escuchar dos canciones como Ancestral, (siempre será uno de mis cortes favoritos y supongo que de todos sus fans) y The Raven That Refused to Sing, dos obras de arte que nos llenan de lágrimas y euforia.
En fin, poco más puedo añadir. Un concierto sublime e inolvidable, que cuesta creer y cuesta explicar. Una gran oportunidad de ver a una de las mejores bandas que existen actualmente en el género del progresivo, una gran oportunidad también de ver su último disco The Overview tocado de principio a fin, un show de calidad indescriptible, y por supuesto, el regalo que todos tuvimos de ver al gran genio actual del progresivo.


