Clásicos del metal y nuevas apuestas compartieron protagonismo en una jornada sin descanso.
Ya van tres días del Leyendas del Rock y el cansancio ni se asoma. El calor asfixiante volvía a apretar con fuerza a primera hora de la tarde, repitiendo la tónica de los días anteriores, pero el público festivalero ha demostrado que el termómetro no es rival para la pasión por el metal. Hoy nos deparan grandes bandas internacionales consagradas, baluartes de nuestra escena nacional y un puñado de bandas emergentes que saltan al escenario con el cuchillo entre los dientes, dispuestas a quemar los amplificadores y dejar una huella imborrable en el festival.
Crónica y fotos: Suso Pardal y Alfonso Rock Culture
Chez Kane
Un detalle a destacar de esta XX edición es la hora de comienzo de los conciertos, más aún el sofocante calor de Villena en agosto. Aún así, casi a las 17:00 el sol seguía quemando en el polideportivo, por lo que el público se agolpaba en las primeras filas del escenario en busca de sombra. Con estas, salió a escena Chez Kane.

Segunda vez que la veo en directo y, sin lugar a dudas, la artista va cogiendo tablas sobre el escenario, así como acumulando un buen repertorio de temas que viajan entre el AOR, el hard rock melódico e incluso el glam metal, que hicieron las delicias de un público huérfano de este estilo en el cartel.
El concierto estuvo centrado en gran parte en los temas de su último disco Reckless (2026), aunque también hubo tiempo para temas más antiguos como Too late for love o Rocket on the Radio entre otros.
Un buen concierto con un grupo muy cercano, enérgico y sonriente durante todo el show. No se me ocurre forma mejor de comenzar la jornada.
Future Palace
Los alemanes Future Palace aún no son demasiado conocidos por estas tierras; de hecho, nosotros solo habíamos tenido ocasión de verlos anteriormente en el Resurrection Fest 2024. A Villena llegaron con su nuevo disco, Resurgence, bajo el brazo y con una propuesta difícil de encasillar, como ocurre con buena parte de las bandas de la escena moderna. Ellos mismos se definen como post-hardcore, aunque en su sonido encontramos riffs pesados y numerosos toques electrónicos. Maria Lessing destaca especialmente a las voces, alternando guturales y voces limpias con mucha solvencia. Como único pero, la formación de tres miembros —voz, guitarra y batería— hace que tengan que apoyarse bastante en pistas pregrabadas; la incorporación de un bajista les vendría especialmente bien para ganar todavía más presencia sobre el escenario.

Comenzaron con Deep Blue, precisamente el primer tema de Resurgence, y poco a poco fueron ganándose al público del Dave Mustaine Stage. Los primeros pogos no tardaron en aparecer y, a medida que avanzaba el concierto, cada vez más gente se acercaba para descubrir qué tenían que ofrecer los berlineses. Future Palace fueron creciendo durante el bolo hasta terminar con Malphas, dejando una actuación sólida y demostrando que tienen argumentos de sobra para seguir creciendo y hacerse un nombre también en nuestro país.
The Baboon Show
Circle pits, crowdsurfing y saltos son algo bastante habitual en un festival como el Leyendas del Rock, pero lo que no me esperaba era ver a la propia cantante metida de lleno en el fregado. Cecilia Boström demostró ser una frontwoman descomunal, de esas que no paran quietas ni un segundo y que consiguen que el público forme parte del espectáculo. No sé qué desayuno ese día pero yo necesito lo mismo para aguantar 4 días de festival. Moviéndose por todo el escenario, animando y hasta enseñando a la gente cómo montar un circle pit, dejó claro desde el primer momento que The Baboon Show no habían venido a quedarse quietos. Be a Baboon fue su carta de presentación y, a partir de ahí, ya éramos todos babuinos.

Su punk rock pegadizo y explosivo funcionó a la perfección, con un público completamente entregado y una Cecilia que llevó la energía un paso más allá durante Radio Rebelde, cuando se lanzó al crowdsurfing sobre la gente. Una auténtica bestialidad de concierto y, probablemente, el mejor para mí de todo el festival precisamente por eso: no me esperaba semejante espectáculo y The Baboon Show terminaron superando todas las expectativas.
Wings of Steel
Turno para un poco de heavy metal clásico en el New Rock Stage. Wings of Steel, el grupo de Los Angeles (EEUU), volvían al sureste ibérico tras su actuación en el Rock Imperium unas semanas antes, allí triunfaron y en el Leyendas lo hicieron aún más.
El grupo dio un magnífico show de metal clásico, que hizo las delicias de los allí presentes, guitarras afiladas, pegada potente y agudos que nos hicieron viajar en el tiempo a los mejores momentos del heavy metal.

Temas como Wings of Steel, Fall in Line o Winds of Time hicieron que el grupo acabara con varios nuevos fans de esta nueva visita a España.
Employed to Serve
Si me preguntáis (aunque nadie lo ha hecho) una de las mejores cosas de los festivales es descubrir nuevos grupos; eso me pasó a mí en esta edición con los británicos Employed to Serve.

Una mezcla de metalcore, mathcore, hardcore punk, post-hardcore o death metal con una potente puesta en escena y buenos temas. Uno de esos grupos que no esperas y que finalmente acabas disfrutando.
Saratoga
Saratoga son uno de los grandes nombres nacionales que ha estado presente en varias ediciones del festival, por lo que su presencia en el XX aniversario era obligatoria.

En esta ocasión, el grupo traía novedades por partida doble, por un lado, presentaban en el festival a Charlie Parra, su nuevo guitarrista, que hizo una gran actuación, algo a destacar teniendo en cuenta que la sombra de Jero Ramiro es muy alargada. Pero, sin lugar a dudas, estuvo más que a la altura de las circunstancias. Por otro lado, el grupo traía nuevo disco bajo el brazo: En estado puro; cuyo diseño fue auténtico protagonista sobre el escenario.
El grupo hizo un buen repaso a su discografía, comenzando con dos trallazos como Resurrección y A Morir, del mítico Agotarás, y con momentos destacados como la dupla Lejos de ti / Si amaneciera, con Tete cantando desde la barrera del foso. Por desgracia, el grupo tuvo algunos problemas de sonido que empañaron en cierto modo su actuación.
Stratovarius
Los finlandeses llegaban al festival con la promesa de un setlist especial centrado en su época dorada, podríamos decir también la época dorada del Power Metal, finales de los 90 y principios de la década de los 2.000; donde el grupo se coronó como uno de los estandartes más importantes del estilo.
Kotipelto y cía salieron a escena sobre las 21:20, con el sol ya escondido. Una puesta en escena bastante sobria sobre el escenario dio la bienvenida al grupo que comenzó con Destiny de su disco homónimo de 1998. A partir de ahí, el grupo continuó descargando clásicos de sus discos más famosos: Episode (1996), Visions (1997), Destiny (1998) e Infinite (2.000).
He de reconocer que, aunque fui un firme defensor del estilo durante muchos años, nunca terminé de conectar con Stratovarius, y tampoco conseguí hacerlo en esta ocasión. Aun así, he de decir, que para muchas personas fue uno de los conciertos más destacables de esta edición del festival.
Daeria
Tocaba ver un ratillo a Daeria, una de las cosas malas de los festivales: muchas veces tienes que dejar los conciertos a medias para poder llegar al siguiente grupo. Los catalanes tenían además una papeleta complicada, tocar entre dos pesos pesados como Stratovarius e In Flames, pero aun así merecía la pena acercarse a verlos. Arrancaron con Furia, cuyo estribillo pegadizo no tardó en enganchar al público, y su mezcla de heavy metal melódico y toques de power metal funcionó muy bien en directo.

Sonaron realmente bien y, aunque solo pudimos disfrutar de unos cuantos temas antes de tener que salir hacia el siguiente concierto, lo cierto es que me estaban gustando. Una pena no haber podido verlos enteros, porque me quedé con ganas de más. Pero así son los festivales: eliges un escenario y mientras estás disfrutando del concierto, ya estás pensando en el siguiente.
In Flames
Y llegó, por fin, uno de los grupos más esperados de esta tercera jornada los suecos In Flames. Uno de los máximos exponentes del sonido de Gotemburgo, junto a sus coetáneos Dark Tranquillity que actuaron en el festival el día anterior. Aún teníamos fresca su actuación en el Rock Imperium de 2025 donde fueron unos de los grandes vencedores y en el Leyendas, sin lugar a dudas, era uno de los grupos que más expectación generaba.

Probablemente la gran mayoría de asistentes hubiera preferido un concierto centrado en sus primeros discos, aquellos que publicaron a finales de los 90 con joyas como Whoracle, Colony o Clayman; pero el grupo ya no está ahí, son muchos los discos que han publicado después y, aunque con un importante cambio de estilo, siguen teniendo un buen puñado de temazos.

Una magnífica puesta en escena, un potente y atronador sonido y temas como Cloud Connected, Only for the Weak, I Am Above o Take this life, hicieron de este uno de los conciertos más destacados del festival.
Mind Driller
Tenía muchas ganas de ver a Mind Driller. Los alicantinos hacen metal industrial y son de esas bandas que llaman la atención tanto por su música como por una estética muy marcada. El problema, una vez más, fueron los malditos solapes: coincidían con In Flames, así que tocó ver unas cuantas canciones y volver a salir corriendo hacia el otro escenario. Una pena, porque la verdad es que tenía ganas de disfrutar del concierto con más calma.

Además, era la primera vez que los veía con Gaia a las voces, y la puesta en escena no decepcionó. Cambios de máscaras, luces, movimiento y un escenario lleno de estímulos hicieron que visualmente fuese un concierto muy potente. Aunque para el fotógrafo aquello era casi un caos: había tantas cosas pasando al mismo tiempo que por momentos no sabías ni hacia dónde disparar. Me quedé con ganas de verlos enteros, pero los malditos solapes volvieron a hacer de las suyas.
Saurom
Pasada la medianoche salían a escena Saurom con una potente puesta en escena, quizás la mayor de su historia. Los gaditanos son otro de esos grupos que forman parte de la familia leyendera y que no podían faltar en este aniversario. El grupo planteó un espectáculo repleto de invitados: saltimbanquis, un gran coro y un sinfín de atrezzo.

“El Principito” su último trabajo de estudio fue el gran protagonista del show con temas como Baobabs, El Principito, El mordisco de la serpiente, El rey que no sabía mandar o Todo en mi vida. Además, el grupo contó con el apoyo de varios amigos como Isra Ramos, Jorge Berceo, José Mancheno, Elizabeth Amoedo o Gazel.
Llegando al final, los regalaron su Círculo Juglar, y con algo de Fuego nos llevaron hasta La Taberna donde disfrutamos de un fin de fiesta para el recuerdo.
Con los últimos ecos de la noche aún retumbando en los escenarios de Villena, la tercera jornada del Leyendas del Rock echa el cierre dejando claro por qué esta cita es un templo para la comunidad metalera. Superado el ecuador del festival y habiendo sobrevivido a otra tarde de calor extremo, las fuerzas siguen intactas para lo que queda por delante. La combinación de leyendas consagradas y savia nueva ha vuelto a ser la fórmula ganadora de un día memorable. ¡A descansar brevemente, porque el rugido del Leyendas todavía tiene mucha guerra que dar!

















































































