1991 fue un año en el que se publicaron discos muy especiales en casi todos los estilos musicales y particularmente en los que engloba el Rock. Algunos de ellos marcaron una época, otros comenzaron una trayectoria y también los hubo que supusieron el fin de otra. «30 años de…» es nuestra manera de rendir homenaje a esas obras musicales compartiendo con nuestros lectores y lectoras la huella que han dejado en nuestro equipo de redacción. Y ya de paso, recordar tiempos en los que la música que nos mueve a formar parte de esto ocupaba el lugar que se merece. 

Un ejercicio de nostalgia, reconocimiento y celebración. Y para ti que nos lees, ¿qué supuso ese disco en tu vida?

Hoy se cumplen 30 años del lanzamiento de Sigh No More, segundo álbum de Gamma Ray, la banda alemana liderada por el guitarrista y vocalista Kai Hansen tras su salida de Helloween (ver aquí reseña de Pink Bubbles Go Ape, primer disco de las calabazas sin él). En este Sigh No More lanzado por Noise Records entraría oficialmente Dirk Schlächter como guitarrista (ya que en el disco debut tocó el bajo en un par de temas y más adelante volvió a pasarse a las 4 cuerdas) y Uli Kusch como batería (que unos años después se uniría a Helloween). Comercialmente este es un disco sin demasiada relevancia en general, un paso más para el crecimiento de una banda que estaba haciéndose un hueco entre los principales exponentes del Power Metal, sin embargo hemos querido homenajearlo y en esta ocasión nuestro compañero Antonio J. Blázquez es quien se encarga de acercarnos esta obra 30 años después:

Siempre se ha dicho que los genios han estado un poco locos. El punto de insatisfacción sufrido tras haber hecho historia con los tres primeros discos de Helloween, hizo que un genio como Kai Hansen abandonara la banda de la calabaza para crear un proyecto propio como fue Gamma Ray. Después del primer lanzamiento Heading for Tomorrow en 1990, que a la postre se ha convertido imprescindible en la historia del power metal, y una gira que incluso les llevó a grabar su primer VHS en directo Heading for the East con un memorable concierto en Japón (los nipones demostrando que son unos excelentes consumidores de power metal), el bueno de Kai tenía material suficiente para no esperar demasiado en publicar un segundo disco.

Así en septiembre de 1991 se publicó Sigh No More, un segundo trabajo continuación del sonido del primero pero algo más flojo que éste, a pesar de las incorporaciones arriba comentadas. Y es que partiendo de una portada horrenda, la banda bajó un escalón respecto al disco debut, centrándose en temas más melódicos, pero a la vez variado en cuanto a estilos, y con un trasfondo bélico en cuanto a sus letras debido a la Guerra del Golfo que había tenido lugar a comienzos de ese año. Se trata de un trabajo muy currado en sus composiciones pero que después del éxito de su ópera prima se quedó un poco blando.

Manteniendo toques happy heavy como Rich and Famous, As Times Goes By o Start Running, aparecen temas como Changes, One with the World, Countdown o The Spirit que rompen con el ritmo power de las bandas alemanas de la época. Si bien esa mezcla suena bien a modo de canciones sueltas, escucharlas de continuo en un disco es ir dando saltos entre estilos, descolocando al oyente y creando esa duda de lo que podía haber sido y al final no fue. Salvamos de la posible quema también a Dream Healer por sus cambios rítmicos y guitarreos tan característicos de Hansen acompañado de una excelente guitarra rítmica.

Con un precedente tan exitoso como Heading for Tomorrow era muy difícil mejorar lo que había, pero este trabajo sirvió de continuidad a la banda mostrando a un genial Ralf Scheepers a la voz y que ya sonaba como sustituto de Rob Halford en los Judas Priest. Hansen bajó revoluciones en este trabajo buscando todavía un punto de inflexión a lo que había realizado en años anteriores, buscando la tecla perfecta para Gamma Ray, aunque a ésta todavía le quedaban unos años por llegar con Land of the Free.

Una reedición llevada a cabo en 2002 nos hizo despertar de nuevo la añoranza a ese sonido de comienzos de los 90. Con una producción decente y unos mejores músicos se podría haber esperado más de este disco, pero aún así no deja de ser de los más entrañables que tengo en mi estantería y de los más queridos de aquella época. Era la génesis de lo que estaba por llegar para los buenos de los alemanes.

Formación:

Lista de Temas:

1. Changes

2. Rich & Famous

3. As Time Goes By

4. (We Won’t) Stop The War

5. Father And Son

6. One With The World

7. Start Running

8. Countdown

9. Dream Healer

10. The Spirit