Nada más y nada menos que 45 años de historia están celebrando este año uno de los grupos más importantes del rock en España. Casi medio siglo llevan Asfalto sobre los escenario, con algún altibajo en su historia, igual que ocurrió a otros grupos de la época que siguen aún activos como Obús o Barón Rojo, debidos mayormente a cambios en los intereses de las nuevas generaciones. Sólo Julio Castejón queda de aquel grupo que se creara allá por 1972, pero un miembro que mantiene el nombre del grupo bien alto, así como la ilusión y las ganas por seguir adelante.
La gira de celebración debía estar a la altura de tan destacado aniversario y evento principal de la misma se celebraría el pasado 04 de febrero en la sala La Riviera de Madrid, con un concierto repleto de invitados que quedaría inmortalizado gracias a la grabación de un CD y DVD en directo.
Con el cartel de «entradas agotadas» nos presentábamos en la sala con algo de tiempo tal y como había aconsejado el propio grupo, que saldría a escena a la hora prevista. Julio Castejón fue el primero en dejarse ver para, visiblemente emocionado, darnos las gracias por estar allí. Me llamó la atención y agradecí, que un artista con tantos años de carrera se conmueva de esta manera a estas alturas, lo que denota, desde mi punto de vista, una pasión y amor por la música que mucho otros quisieran.
Tras esta calurosa bienvenida, salía a escena el resto del grupo Paul Castejón (guitarra), Nacho de Lucas (teclados), Arturo Garcia (batería) y Pablo Ruiz (bajo) para ofrecernos los primeros compases de Déjalo Así. La primera parte del concierto se centró en presentar alguno de los temas de su nuevo álbum, Crónicas de un tiempo raro, que salió a la venta justamente un día antes del concierto. Así, pudimos disfrutar del tema que da nombre al disco y Lluvia de Abril; entre las cuales sonó uno de los grandes himnos del grupo: Más que una intención que supuso el primer gran momento de la noche.
Un ex-Asfalto fue el primer invitado de la noche y el único antiguo componente del mismo que (según Julio) nunca había vuelto al grupo, Richie Benítez, vocalista del grupo en 1985 y 1986, puso las voces a Es Solo Amor y Prisionera Enmarcada. Un lujo poder escuchar esos temas con la voz original con la que fueron grabados, y menuda voz!! No estás solo y Molinos de viento dan paso a a una nueva colaboración Mario del Olmo, miembro de la formación original del grupo y quién los bautizara como Asfalto allá por 1972 el grupo. Primer Baile, la cara b del primer single del grupo fue la canción elegida para este momento, con un Mario cuyo tono de voz me recordaba bastante al de Serrat. Siguiendo con las melodías cercanas al pop, llegaba el turno de la colaboración de Cánovas, Adolfo y Guzmán; miembros de Crag (Cánovas, Rodrigo, Adolfo y Guzmán), grupo de pop contemporáneo de Julio Castejón y compañía. Juntos interpretaron Señora Azul, tema de 1974 perteneciente al primer trabajo de Crag y No se puede volar, canción que parecían no conocer los invitados ya que alguno de ellos necesitó de una chuleta para seguir la letra.
Momento para la colaboración internacional de la noche, John Helliwel de Supertramp y su saxofón no se quisieron perder una noche tan especial e interpretaron Melani, al igual que en el nuevo disco del grupo, con Ángel de Dry River a los coros. Tras La batalla comenzó una impresionante lluvia de clásicos de la historia del rock patrio. Todos los días con Manolo García, quien se quedaría en el escenario para interpretar Días de escuela, uno de los mejores temas del grupo, junto a Aurora Beltrán. Rocinante, otro tema mítico, fue interpretado por Enrique Villarreal, El Drogas; para mí, de lo mejor de la noche. Y finalmente, Jose Carlos Molina de Ñu, para Capitán Trueno.
Así, los músicos abandonaron el escenario mientras recibían un sonoro aplauso por parte del público que continuaba expectante ante el más asegurado retorno del grupo. Como era de esperar, no tardaron en volver a escena con un Julio Castejón de nuevo emocionado que volvió a darnos las gracias por permanecer 45 años con ellos y reivindicar el buen estado del grupo, interpretando con fuerza Es nuestro momento.
Ahora sí, el final estaba cerca y, aunque el tiempo había pasado volando, ya llevábamos dos horas y medio de concierto. Como no podía ser de otra manera, todos los invitados salieron a escena para interpretar Ser Urbano, incluido un invitado de última hora, Enrique Castejón, hijo de Julio. Un momento emotivo y un fin de fiesta a la altura del grupo y de la gran noche que nos acababan de ofrecer.
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