Splid-Kvelertak

Splid – Kvelertak

Tras el lanzamiento de un congelado y descafeinado Nattesferd en 2016, que nos provocó un terrible sentimiento de inseguridad respecto a lo que estábamos escuchando (especialmente entre aquellos que llevamos siguiendo a los noruegos desde 2010), Kvelertak han tenido tiempo de dar unas cuantas vueltas y renovarse.

Incluyendo ahora a Ivar Nikolaisen al frente de la banda y a Håvard Takle Ohr a la batería, hemos encontrado con Splid un soplo de aire fresco. ¡Y menudo soplo!
Si bien lo primero que llama la atención es la pérdida de reminiscencias (no en todo el álbum pero sí en gran parte del mismo) de black metal, en seguida nos vamos a dar cuenta de que está compensado, de sobra, con nuestro aglomerado favorito de sonidos metálicos, distorsionados, densos, contundentes, ritmos de lo más pegadizo y por supuesto, con actitud. Mucha actitud. También podemos diferenciarlo claramente de sus obras anteriores por un sonido mucho más pulido y equilibrado: para la persona detrás de estas líneas es su mejor sonido hasta la fecha.

Desde el primer tema Rogaland nos van introduciendo poco a poco en esa atmósfera tan rage-friendly característica de los de Stavanger. A medida que el disco va avanzando podemos disfrutar otras canciones como la blackeada Necrosoft, el rock and roll sucio de Bråtebrann, los toques psicodélicos de Delirium tremens o las increíbles colaboraciones con el siempre a punto Troy Sanders de Mastodon en su single Crack of Doom o Nate Newton de Converge en Discord.

En este punto, ya te habrás dado cuenta de que muy probablemente hayas dado un par de saltos, te estén doliendo un poco las cervicales de mover la cabeza y, ¿por qué no? que también hayas ganado enemistades entre tus vecinos por pegar unas cuantas voces. Y que no te extrañe, porque las canciones te invitan a ello y la banda lo sabe. Si además sumamos otras como Uglas Hegemoni o el tema final Ved bredden av Nihil, el black and roll está servido y tú no dejarás de pensar en todos los empujones que vas a dar en la sala de conciertos cuando por fin se pueda.

“Born with a lack of PMA I got judgement day in my DNA!”

Esto es lo que despierta Splid: un álbum que nos asegura Kvelertak para rato, importantes y bienvenidos nuevos seguidores, y que también evoca recuerdos de ambientes cerrados y ruidosos, de quedarse afónico con los amigos, de despertarse al día siguiente con las rodillas y el cuello hechos polvo pero no tanto como para no querer repetir.
El cambio de dirección de Kvelertak les ha aportado un dinamismo que, si lo mantienen, les garantizará muchos, muchos éxitos.

Splid-Kvelertak