Vita Imana y Morphium ofrecieron una especial noche de metal el pasado viernes en la capital
MORPHIUM
Los chicos de Morphium salieron dispuestos a acelerarnos la caja torácica con su metal de músculo, gutural y oscuro, la sala, mejor de lo esperado.
Desde Everybody is Dead in This House, nos demostraron que son burros pero con una limpia musicalidad dentro de un estilo algo complicado de etiquetar, se agradece que la personalidad vaya por delante.
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Tuvieron tiempo de sobra, dentro de un set list variado y para nada escaso, para presentarnos temas de su último disco The Fall como The Truth, Parasite o el remate final de Tired y la siniestra Insorcism mezclados con temas de su disco anterior de The Blackout, como fueron All You Are, You´d Rather Be Blind y el tema con el que despidieron su currada actuación What Lies Behind Words.
Su imagen, agresiva, como sus bases rítmicas que son las que llevan el peso de la acción y de la actuación, a petición de un gran vocalista, capaz de moverse en varios y complicados registros sin problemas, botamos hasta abrir un agujero en el suelo y así calentar los sentidos para lo que se venía después.
VITA IMANA
Tres años sin pisar su casa, recuperados de todo, en plena forma, aparecían los madrileños Vita Imana en un escenario que se quedaba pequeño para tantas ganas. Abajo el espacio tampoco era muy sobrante. Íbamos a lo que íbamos, destrozarnos cuellos y gargantas al son del metal espiritual con esa percusión que les hace esenciales
El Caos cayó en tromba tras la intro, con todo a lo bestia. Buen sonido, destacar la batería de Dani iba como un tiro de precisión, aquello se quedaba pequeño para todos, desplegaron su saber hacer sin suspensión. Sobresalto metalero cuando Mero se tira a cantar el rap de la serie del principe de Bel-Air, cachondeo generalizado.
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No en mi Nombre, Desfiguradas, Seis Almas, un sin vivir para gargantas y vértebras entre las distorsiones de las cuerdas de Diego y David apoyando la fiesta, no hay nadie por encima, el equilibrio es la conjunción.
Ajustamos la sufrida batería y enganchamos con Un Nuevo Sol. Miriam, orgullo femenino, aporta el valor a la banda con su luz interior y su ritmo bestial más allá de hacer simples notas musicales, lo lleva todo mucho más arriba.
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Mero, en Animal y en todas, se dejó cada milímetro de sus cuerdas vocales, dando saltos por el escenario como si fuese la primera vez. La bestia de Pepe al bajo sin parar de maltratar su cuello, a los coros cuando los temas así lo requerían.
Al fin VI tuvo su presentación merecida y oficial, la canción de la bruja, el excepcional capricho especial de Miriam, Baba-Yagá sonó mejor que en aquella escucha en los estudios de Alex Cappa hace unos meses.
https://www.rockculture.es/vita-imana-nos-invita-a-la-escucha-de-su-nuevo-disco-vi/
Virtual, su crítica a esas redes sociales que nos tienen a todos atrapados fue otro de los temas de su último trabajo. Satanás significa Adversario fue la apertura de ese tema. Licántropo, por burra, es complicada de adaptar al directo, para eso está Mero, para hacernos mutar a lo que sea.
«Se nos va mazo la olla» confirmaba el vocalista antes de tirar con Paranoia que seguía maltratando cervicales por toda la sala, paramos un segundo para invitar a Korpa, amigo de la banda, sale a escena a darlo todo con El Mundo a mis Pies, una fiesta.
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Y aquello se desvaneció ante nuestros ojos que prácticamente no parpadearon, Romper con todo fue la elegida para rematar una gran vuelta a los escenarios madrileños, buen sonido, mejor ambiente y deseos de repetir cuanto antes.
De principio a fin el aplomo gutural y la contundencia melódica resonaron en el recinto. Vita Imana, da igual si es en festivales, en salas, caen en tromba, dejando huella a fuego metalero, volved cuando queráis, aquí estaremos.


