Crónica | James Blunt en Las Noches del Botánico: Canciones tristes que roban sonrisas
Anoche en Madrid James Blunt derrochó simpatía y carisma. Está claro que tiene una legión de fans pero su actuación fue profesional y llena de conversaciones con gracia y trasfondo.
James habla castellano muy bien, lo utilizó mezclado con el inglés de forma tan natural que dudo sea la primera vez que lo hace. Arrancó los dos primeros temas sin mediar palabra, Beside you y Saving a life pasaron fugaces y más cuando tienes que hacer fotos y sabes que no podrás alargarte. Se hizo lo que se pudo y el resultado espero que esté a la altura del concierto y la trayectoria del artista.
Antes de arrancar la tercera canción de la noche, Wisemen James soltó un «¡¡¡Madrid!!!» que fue devuelto con una ovación estruendosa. Nada sorprendente con el lleno total pero sí por lo enérgico y sincero del grito generalizado, se palpaban las ganas de disfrutar.
![]()
James contó que tenía preparado un gran show, un show lleno de novedades, como sus pantalones y sus zapatos, no así como su banda que es la misma desde siempre… primera «gracieta» de las muchas que nos soltaría.
Con esto empieza a sonar Carry you home y queda claro que el sonido es tan bueno como siempre en el Botánico, voz clara y bien separada de los instrumentos que puedes escucharse también con claridad sin perder la personalidad de cada músico. La luz por su parte estuvo toda la noche correcta, sin grandes alardes y más funcional para acompañar que otra cosa, destacando los cañones frontales que seguían a Blunt.
![]()
Con All the love pudimos ver también otro fondo personalizado con la canción que fue la nota dominante durante todo el setlist, muy profesionales los videos con una producción excelente. Hablando del setlist creo que no se dejó ningún tema importante de su carrera. James bromeó sobre esto también diciendo que solo tocaría temas de su último disco, instantáneamente un abucheo recorrió la pista, «da igual lo que digáis ya tengo vuestro dinero…»
![]()
Siguieron Darkthought, Goodbye my love y The girl that never was, las dos últimas al piano donde también hubo algo de parloteo. James pidió silencio y recriminó a su mamá tanto grito (lo hizo con mucha naturalidad, me hizo dudar, ¿estará su mamá en las primeras filas de cada show?), sorprendió diciendo que está cansado de escribir canciones tristes y cansado de cantarlas en los shows, que lo que realmente le gustaría es formar parte de un grupo de rock tocando la guitarra eléctrica, pero que para eso hay que tener amigos y claro, él solo tiene a su banda… y tiene que pagarles… además lo que lleva a la gente a sus conciertos son las canciones tristes, él debe pensar en su familia y en ganarse los cuartos… Sincero, irónico y a la vez certero.
![]()
Dedicó un tema a Carrie Fisher para ovación generalizada y con High, primer tema de su primer álbum Back to bedland de 2005, (según sus propias palabras, de nuevo llenas de sarcasmo, el único disco que realmente compramos), presumió de voz aguda, diciendo incluso que supera a la mismísima Mariah Carey en ese registro. Cerrando con un: «no soy un cantante, en realidad soy un delfín…». La calificó como una canción para las chicas y pidió una ola del público que acompañara al estribillo. Quedó muy bien y el personal, que ya estaba pasando una noche genial, lo gozó levantando los brazos y conectando con el artista.
Para las siguientes canciones como Love under presure y I won’t be with you también tenía algo preparado, sacando jugo de todos los recursos que se suelen mostrar en los conciertos, luces apagas y móviles con linterna (con foto incluida para Instagram) un «crowd surfing» durante Cuz I luv you, muy cortito pero intenso, como mojarte los pies en la playa y retroceder por el frío… durante Postcards aparecieron dos ukeleles que le dan el punto de originalidad al tema, que además tuvo unos fondos muy dinámicos con las letras de la canción, un vídeo en la línea de alta calidad de postproducción y gusto artístico que imperó durante todo el concierto.
![]()
Con You are beautiful tuve sentimientos encontrados, excelente interpretación, me llegó el tema, sentí la energía de una canción espectacular pero… ¿Qué le pasa al ser humano que necesita grabar todo con su móvil por encima de la cabeza y fastidiar visión al resto? ¡qué mar de móviles!, nunca he visto tantos. Algo muy loco y muy incómodo, cada persona sacó el suyo…, hasta había un señor con un aplique para grabar con dos a la vez, uno horizontal y otro vertical, ¿pero que hace con eso luego…? Al terminar la canción James cerró con un certero What a beautiful song, se lo dice él mismo todo.
Desde este punto hasta el cierre se interpretaron 6 canciones más (Same mistake, Stay the night, OK, Monster, Bonfire Heart y 1973) en un «in crescendo» que cerró una noche espectacular, repaso de grandes temas, un artista humano y cercano, lleno de personalidad y sarcasmo (un humor incisivo que me llegó) acompañado de una gran banda y en un escenario de diez. Muchas canciones tristes pero más personas sonrientes.
![]()


