Frank Beard, baterista de ZZ Top, fallece a los 77 años de edad.

La muerte de Frank es de esas que, en lo personal, resultan dolorosísimas, pues ZZ Top es una de las bandas de mi vida. Tuve la suerte de ver la formación completa, luego les vi sin Dusty Hill, mi idolatrado y tristemente fallecido bajista de la banda. Y, recientemente, también sin Beard, que estaba muy enfermo.

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Frank es, posiblemente, uno de los bateristas más infravalorados del mundo. Vivimos momentos complicados para la música, la gente se empeña en «rizar el rizo» y cada vez vemos más compases raros, tiempos imposibles y técnicas en youtube a toda velocidad. Yo no digo que la cocina de autor con platos llenos de técnica estén mal, pero el problema es cuando no sabemos apreciar un buen cocido, a fuego lento, hecho en leña. Frank tenía mucho de esto último, Frank era la clase, el groove, seguramente el mejor tocando Texas Shuffle. Intentaré explicar esto para quien no lo conozca con la única intención de hacer justicia a un músico irrepetible:

El Texas Shuffle es un ritmo musical que se caracteriza por un patrón rítmico que se repite constantemente generando una sensación de empuje y generando groove. ¿Y que es el groove? El groove es algo así como la magia que te hace bailar aunque no quieras. El groove se tiene o no se tiene, y Frank tenía y derrochaba groove, y era un genio acentuando los tiempos de un compas de 4×4, enfatizando el tiempo 2 y el 4 ¿Y eso en que se traduce? En que cuando lo escuchas es imposible no llevar el tiempo con el pie, o dando golpecitos en la barra del bar con la mano, o moviendo la cabeza, aunque no quieras, es una fuerza que se apodera de ti.

Mejor ponemos unos videos que se explican solos. Intentad fijar vuestra atención sólo en el baterista:

 

¿Entonces que pasa con Frank Beard? Que era el jefe de esto, que los temas de ZZ Top son bailongos por Beard y Dusty. Que Beard era el motor y, pese a estar siempre a la sombra de Billy y Dusty, su aportación al sonido final de la banda era importantísimo.

Pero Beard iba mucho más allá, Beard fue quien metió en la banda a Dusty Hill y después de ese día la formación se mantuvo estable durante más de 50 años. Pocas bandas pueden decir algo así.

También tuvo su época oscura. En pleno auge de la carrera de ZZ Top, cuando hasta Gillette les ofreció 1 millón de dólares a cada uno por afeitarse la barba en un anuncio (y rechazaron la oferta), Frank sucumbió al consumo de alcohol y sustancias. Dice el rumor que se gastó un cheque de 80.000 dólares de la época en sustancias y desapareció un tiempo… Esto era algo que, por la época, estaba tristemente de moda. Tal era el auge del consumo en el mundillo que llegó hasta el punto en que en los 80 había línea directa entre Sunset Boulevard, el Whisky a GoGo y la Betty Ford Clinic y algunos músicos entraban en bucle pasando una temporada en cada sitio como si fuese un tiovivo.

El caso es que, por suerte,  Frank entró en rehabilitación y quedo limpio para siempre. Pero durante todo ese tiempo, cuando ZZ Top era de las bandas más importantes del mundo, ¿Qué hicieron sin él? Pues absolutamente nada. Dusty dijo que durante ese tiempo «se iría a pescar» y así lo hizo (una de sus pasiones).  Gibbons al ser preguntado por si iban a meter a otro baterista dijo «solo hay un baterista». Teniendo en cuenta que esto suponía pérdidas millonarias en contratos. Con esto queda dicho todo sobre la calidad de Frank.

Después de esto poco más puedo añadir. Igual algún día somos conscientes de lo que se está perdiendo. Yo no digo que no haya relevo, del mismo modo que se siguen fabricando coches siguen saliendo grupos y estilos nuevos, pero lo de ahora es otra cosa, posiblemente sean mejor técnicamente pero carecen de ese alma que tienen las cosas de antaño. Esto es como un Rolex o un smart watch, cosas distintas para usos distintos.

Si no sabes de lo que estoy hablando no importa, como casi todo en la vida, cada vez importa todo menos. Vivimos en la época de la inmediatez, de la búsqueda de la perfección, de las IA, del fast food, del postureo. Ya nadie escucha discos, la gente escucha singles en ese invento horrible llamado Spotify. Seguramente los que no somos así somos trogloditas, y no es fácil ser un troglodita porque ves apagarse a los grandes maestros de la música, como luces que se apagan en un palacio, una tras otra, hasta quedarte a oscuras, solo, dentro del palacio, y te acabas apagando tú, que no eras luz, pero te apagas igualmente.

Billy, esto va para ti: No te apagues todavía, ¡Ni se te ocurra! Erais Tres Hombres de una Pequeña Vieja Banda de Texas, ahora sólo quedas tú, El Reverendo Gibbons, y como reverendo que eres te toca seguir evangelizando con la maravillosa música que creasteis juntos. Tienes a Elwood a tu lado, buscad a alguien digno de ocupar el trono de Beard y cumplid las últimas voluntades de Dusty y Frank: La banda debe seguir.