Contexto histórico

En anteriores artículos hemos visto que el inicio del siglo XIX en España no fue un camino de rosas: la inestabilidad política derivó en la abdicación de los borbones, la guerra contra los franceses, la primera constitución de 1812 y el regreso del absolutismo monárquico con Fernando VII.

Mientras tanto, Francia también pasó un periodo bastante convulso que había comenzado a finales del siglo XVIII cuando la Revolución francesa terminó con los monarcas en la guillotina.

A partir de entonces, tuvieron una época de represión por parte de Robespierre, el auge de Napoleón Bonaparte, quien llegará a proclamarse Emperador y potenciará el expansionismo de Francia hasta su derrota en 1815 que levó a la restauración de la monarquía borbónica con Luis XVIII y su hijo, Carlos X. Este último, debido a sus ideas ultrarreaccionarias, a favor de la nobleza y la iglesia, hicieron que se ganase la enemistad de la burguesía, hasta que, en 1830, y debido a las ordenanzas del ministro Polignac contra la libertad de prensa y disolviendo la cámara de los diputados llegó a levantar al pueblo de nuevo.

Una burguesía indignada y excluida, junto a un proletariado empobrecido y con alta tasa de desempleo hiceron que durante 3 días, a finales de julio, convirtieran París en el escenario de una revolución tomando los principales edificios públicos, con más de 4000 barricadas en las calles y que confirmó la abdicación del rey, el 2 de agosto, y la designación del nuevo rey, Luis Felipe de Orleans, una semana después.

Delacroix y La libertad guiando al pueblo.

Este ambiente revolucionario fue perfectamente recogido en la obra del pintor romántico Eugène Delacroix, quien pintó La libertad guiando al pueblo, donde vemos la figura alegórica de la libertad, representada como una joven muy bella, llevando consigo la bandera francesa y marchando junto al pueblo, representado por la burguesía como un hombre más ricamente vestido y con sombrero de copa, y al andrajoso proletariado.

Delacroix Libertad guiando al pueblo

Caminan sobre los cadáveres que han dejado estos días de revueltas, donde hay un moribundo que mira fijamente a la libertad mostrando que ha valido la pena morir por su causa.

Al fondo, las calles de París aparecen entre humo y bruma, dando muestra de los restos de estas batallas.

Con claras influencias de las obras del 2 y 3 de Mayo en Madrid que había pintado Goya unos años antes, Delacroix hizo una escena mucho más épica, con una composición piramidal muy simbólica, donde los muertos son la base sobre la que se alza el triunfo de la nación, representada por la bandera.

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Coldplay y Viva la vida

No es de extrañar que este icónico cuadro representando la revolución hacia a libertad fuera el elegido por la banda británica, Coldplay, para que fuera la portada de su cuarto album de estudio: Viva la Vida or Death and All His Friends, publicado en el año 2008

Coldplay viva la vida

La banda, formada en 1996, ya venía cosechando ciertos éxitos con discos como Parachutes en 2000, o A Rush of Blood to the Head en 2002, para este Viva la vida or Death and All His Friends confiaron plenamente en la producción de Brian Eno y supuso un récord histórico en ventas digitales, con más de 6,6 millones de copias en su primer año.

El tema Viva la vida,que da nombre al disco se convirtió en uno de los himnos más reconocidos de la banda, con un videoclip en el que emulan el craquelado de la pintura al óleo con imágenes de la obra de fondo.

No exento de polémica ya que tuvo acusaciones de plagio por parte de la banda Creaky Boards, y por el guitarrista Joe Satriani, ya que tiene un mas que evidente parecido con su tema If I Could Fly del año 2004.