En pleno año 2022 puedes esperar que sucedan muchas cosas, y la mayoría que se te pueden ocurrir seguro que no tienen buena pinta viendo los tiempos que corren. Por eso el pasado viernes 20 de Mayo fue una sorpresa llegar al Poble Espanyol en una soleada tarde y encontrarte un recinto hasta arriba que tenía colgado el cartel de “entradas agotadas” desde hacía semanas.

Al entrar era como volver a 1995, todos 25 años más viejos pero con el mismo espíritu del punk de los 90.

Allá donde miraras se veían caras de alegría por reencontrase con la música en directo, ya sin restricciones, y con el buen rollo de ver a 5000 punk rockers con ganas de fiesta dispuestos a disfrutar sobre todo de dos míticas bandas punk.

Blowfuse y Pulley arrancan motores ante un público entregado.

Los catalanes Blowfuse fueron los encargados de romper el hielo. Jugaban en casa y se dejó notar con unas primeras filas de fans entregados y mucha complicidad entre banda y público, algo de lo que carecieron Pulley. Los estadounidenses tuvieron un sonido con un volumen insuficiente que les perjudicó durante su actuación, aunque no les faltaron ganas de agradar.

 

Los suecos Millencolin y su Punk melódico encienden la noche Barcelonesa.

Los que tuvieron una mejor noche fueron Millencolin, veteranos del Punk melódico con un buen puñado de discos a sus espaldas. Había ganas de ver a una banda muy querida en la escena y enseguida se vio en las primeras filas donde comenzaron los pogos. Los suecos dieron un acertado repaso de sus mejores discos con temas tan esperados como Penguins & Polarbears o No cigar de su álbum Pennybridge Pioneers. También sonaron Twenty-two o Nothing, justo antes de dejar paso a una apisonadora venida desde California.

 

Suicidal Tendencies desata la locura.

Los Suicidal Tendencies son una de esas raras bandas que cuentan con el respeto de las comunidades metal y punk a partes iguales, y así lo escenifico el público presente en Barcelona, con muchos imitando el inigualable look de Mike Muir y multitud de camisetas del grupo allá por donde miraras.

Los shows de Suicidal son cortos pero van directos a la yugular, comienzan con un tema como You can’t bring me down que ya desearían tener muchas bandas como final de show. Con solo 8 canciones son capaces de demostrar que siguen en un gran estado de forma, y aunque el público se quedó con ganas de más pudimos disfrutar del sonido arrollador de clásicos como Cyco Vision o Subliminal, hasta llegar al final con Pledge your alliegancie que desató la locura.

Destacar el buen estado de forma de Mike sobre el escenario y la vuelta del apellido Trujillo a la banda, esta vez a través de Tye Trujillo, el hijo de Robert.

 

 

La esencia del punk rock de los 90 de la mano de Bad Religion.

Y puntuales salieron a escena Bad Religion, una de las bandas fundamentales para entender la historia del Punk Rock. Los de Los Angeles han pasado por muchas fases, pero si hay algo han conseguido durante todos estos años de carrera es tener suficientes buenos discos con una extensa lista de hits, que harán que estes saltando desde el primero hasta el último tema en sus conciertos.

Y eso fue lo que nos regalaron durante su paso por Barcelona en la gira de celebración de sus 40 años como banda.

Arrancaron la noche con una bomba atómica, Generator, uno de sus temas más redondos y potentes, un aviso del Doctor Graffin y los suyos de lo que estaba por llegar.

Durante la primera parte del concierto se fueron intercalando algunas de sus canciones más recientes con grandes clásicos conocidos por todos. Así pudimos disfrutar de Punk Rock song, Suffer, We’re only gonna die o Do what you want, reflejo de un pasado donde Bad Religion establecieron la mezcla perfecta entre agudas letras llenas de compromiso social, con un sonido impregnado de grandes melodías que reflejaba el optimismo de su soleada Los Angeles. Y si a eso le sumas una banda coherente a sus ideales y con los pies en la tierra, se puede entender la gran conexión que ha existido siempre entre Bad Religion y sus fans.

Anesthesia, No control, You y Atomic Garden se sucedieron a una velocidad de vértigo haciéndote creer por un momento que estabas de vuelta en los 90’s. Se nota que Jay Bentley y Brian Baker se compenetran de maravilla a la base rítmica.

Y así llegamos a Infected, un tema de 1994 perteneciente a Stranger than fiction que se acerca más al rock alternativo que al sonido punk, pero que emociona con la misma intensidad que algunos de los himnos de la época grunge.

Antes de llegar a los bises con la esperada 21st Century digital boy nos regalaron uno de sus mejores temas ochenteros, I want to conquer the world, canción con un sonido crudo que tiene una irónica letra contra la sociedad occidental moderna y sus grandes pecados. Igual de critica que Digital boy, siendo este un tema más vigente que nunca pero que fue escrito hace 30 años, y donde ya nos avisaban de lo que se nos venía encima con las redes sociales.

Después de un breve descanso volvieron a escena con American Jesus y Fuck Armagedon, donde se montaron los últimos pogos de la noche, con un público entregado que terminó dándolo todo.

Si por algo son tan queridos Bad Religion después de 40 años es porque saben conectar con su público, creando a la vez una atmósfera muy especial de hermandad entre sus fans. ¡¡Grandes!!

Crónica: Gustavo López
Fotos: Jaume Estrada