Crónica: Bleed From Within + After the Burial + Great American Ghost sala Mon Live Madrid

El sábado 4 nos acercábamos a la sala Mon Live para asistir a uno de los conciertos más esperados del año. No es para menos: Bleed From Within anunció su Zenith Tour con casi un año de antelación. La fama cosechada en los últimos años y unos acompañantes a la altura eran los ingredientes perfectos para una noche inolvidable. Ah, se me olvidaba un pequeño detalle: con un sold out debajo del brazo.

Great American Ghost

Los primeros en salir fueron Great American Ghost y, seré directo, fueron una de las sorpresas más grandes que he vivido en directo. Que sigan creciendo es solo cuestión de tiempo: su sonido fue arrollador, su actitud sobre el escenario impecable y su manera de moverse, simplemente brutal.
Mención especial para su vocalista Ethan Harrison, que estaba completamente desatado: se tiró al público, hizo pogo con ellos… hasta se subió al balcón de la sala, un auténtico terremoto lleno de energía.
Temas como Altar of Snakes y Forsaken sonaron especialmente bien. Fue una pena que su set fuese tan corto, porque sinceramente me quedé con ganas de más.

After the Burial

Poco después les tocaba el turno a los ya míticos After the Burial. A pesar de que su bajista se había roto el brazo unos shows atrás, el guitarrista de Great American Ghost, Niko Gasparrini, ocupó su lugar de forma impecable.
Qué decir de ellos: son una banda con un buen puñado de años a sus espaldas y eso se nota sobre el escenario. Sin embargo, he de reconocer que los noté algo contenidos, quizás por no tener su formación completa. Técnicamente, como siempre, fueron impecables: el sonido fue nítido y contundente, y ofrecieron una actuación muy sólida.
Eso sí, me faltó un poco de esa chispa que convierte un buen concierto en algo memorable. Que no se me malinterprete: su actuación siguió siendo genial, y temas como Lost in the Static o Death Keeps Us From Living sonaron espectaculares.

Bleed From Within

Y llegó el plato fuerte de la noche. Bleed From Within salieron al escenario entre los acordes de Livin’ on a Prayer a modo de intro, con toda la sala coreando y expectante. En cuanto arrancaron con Violent Nature, barrieron con todo a su paso. No hubo ni un solo momento flojo ni un tema que sonara con menos fuerza: fue simplemente perfecto de principio a fin.

Su vocalista Scott Kennedy es, sin exagerar, uno de los mejores frontman que se pueden ver hoy en día. La temperatura en Madrid rondaba los 30 grados, la sala estaba hasta los topes… y, aun así, lo dio absolutamente todo. Hubo varios momentos en los que tuvo que sacudir el sudor del micrófono.

El resto de la banda no se quedó atrás: Craig Gowans se acercaba constantemente a la primera fila para ejecutar sus solos a escasos centímetros del público; Steven Jones y Davie Provan no paraban quietos, buscando miradas cómplices y animando a la gente.
Scott incluso robó algún móvil del público para grabarse interpretando canciones, dejando un recuerdo inolvidable a los fans. La interacción fue constante y natural, y la conexión entre banda y público, total.

A lo largo de los 15 temas que interpretaron, el concierto fue pura euforia. Voy a destacar algunos de ellos, aunque no hubo un solo momento que no me pareciese increíble:

  • I Am Damnation, con unos coros cantados por toda la sala que sonaron épicos.

  • Stand Down, cuyo estribillo rebotaba en las paredes de tantas personas que lo gritaban.

  • Levitate, con una introducción acústica que en directo fue especialmente emotiva.

  • Y, por supuesto, The End of All We Know, que desató la locura absoluta del público por todo lo alto. Si es que eso era posible, la banda derrochó aún más energía mientras todos la cantábamos a pleno pulmón.

Por supuesto, entre medias Ali Richardson nos dejó a todos atónitos con un solo de batería impecable.

Es emocionante ver la cara de felicidad genuina de una banda que hace sold out en una ciudad lejos de su hogar, y cómo eso los hace crecer aún más sobre el escenario. Se notaba que estaban disfrutando tanto como nosotros.

En definitiva, fue una noche redonda: tres bandas con personalidades distintas, un público entregado, un sonido impecable y una actuación de Bleed From Within que confirma lo que muchos ya intuíamos: están en su mejor momento, y su directo no solo respalda las expectativas, sino que las supera con creces.