Crónica | Johnny Garso: Apisonadora Emocional

Crónica | Johnny Garso: Apisonadora Emocional

De niño, mi madre me dijo que cuando se entraba en una iglesia por primera vez se debía pedir un deseo, como si frotáramos una lámpara con un genio dentro… Pues algo así hice el sábado 30: asistía por primera vez a La Sala del Wizink, y deseé que el concierto de Johnny Garso fuera, al menos, como el de hace un año en la Nazca madrileña…, y se cumplió en gran medida!

He de decir que este tipo de salas, con un aforo más alejado del underground, me dan un poco de pereza… la seguridad es necesaria, pero a veces parece excesiva; de hecho, se produjo un hecho desagradable durante el concierto, ya que el personal de seguridad echó del concierto a uno de los asistentes (y otro se libró por los pelos!)… pero bueno, centrémonos en la música.

No hubo grupo telonero, y tardaban en subirse los Johnny Garso al escenario (con espada gigante y todo)… pero eso no hizo más que aumentar la expectación. Y empezó el concierto, con el bombazo Make punk rock great again. Estaban a tope, se les veía emocionados, lanzados. Continuaron desgranando su repertorio, agitando su coctelera de emo-pop-rock-punk, con deliciosos momentos acústicos. Y hacia la mitad del concierto llegó el momento de las colaboraciones, subiéndose al escenario artistas amigos: Luca Ching, Alberto, del grupo Biela (con el bombazo Todo va a ir a mejor), y Luis Fercán.

Esta noche también se anunció la inminente salida de un disco doble de Johnny Garso, Espada y rosa; lo estaremos esperando como agua de mayo.

El concierto avanzaba y el clímax total se produjo con el pogo global de Hijo del caos, hijo del rock and roll, con el mismísimo Juan, vocalista, en medio del mogollón. El broche final lo puso Espada y rosa, con La Sala (nunca mejor dicho) patas arriba.

Hubo algún problemilla técnico, pero fue un grandísimo concierto!