Crónica: Morphium y Docka Pussel en Sevilla

Morphium y Docka Pussel en Sevilla

El viernes 22 de octubre queda marcado en mi bitácora personal de metal como la noche del 2021. La escena sevillana respondió a un cartel bien pensado, por lo atractivo y singular, por lo profesional y underground a la vez. Docka Pussel y Morphium golpearon con salvajismo en una sala llena de gente ilusionada por dejar atrás, por fin, parece, la pandemia, las sillas, y regresar a los aquelarres típicos de nuestras viejas tribus.

El lanzamiento del show tardó un poco más de la cuenta, y cierta demora ayudó a ponernos al día con amigos y músicos; impresionante la cantidad de integrantes de bandas andaluzas que se hicieron presentes y fueron tirando noticias para un 2022 que viene repleto de lanzamientos que, poco a poco, os iremos informando en esta web.

En fin, que cuando la vocalista Zark soltó el primer growl, encendió un fuego que todos estábamos listos para mantener. Docka Pussel está de vuelta, y gozando de excelente salud. La apertura con las impresionantes Tear Me Apart y Zhora fue un primer golpe perfecto. Metal/Psyco/Groove indescriptible por su agilidad armónicamente compleja y brutal. Indefinible por el escaso lenguaje que manejo pero, además, piedra angular del metal local, respetados y apuesta segura para los oídos exigentes.

Docka Pussel

El ambiente de la sala desde primera hora se debía fundamentalmente a este grupo. Imprescindible para la playlist de los más inquietos a nivel cultural.
El tren había salido desde el primer acorde, y la presencia dinámica de la banda más su experiencia y visión particular de la Música los hace hipnóticos. Estrenando batería, lanzaron un arsenal de canciones como September Run, Dsm-5, Blood o The Gift.

Impecable show, profesionalidad y maestría a la hora de contactar con la gente. Su gente.
Recortaron setlist por esos retrasos del comienzo y prueba de sonido, pero tocaron 2 temas adelantando un nuevo disco para 2022. Curioso que hasta hace un tiempo poco y nada se sabía del grupo, hacer una metáfora con un volcán puede resultar cruel pero, me repito, mi vocabulario me resulta escaso para un proyecto con personalidad, perspectiva y, sobre todo, calidad. Mucho escribo acerca de la escena, de la cultura rock y sus exponentes. Bueno, Docka Pussel te arrastra con ellos a su propia esencia de locura, energía, dulzura e irracionalidad, tal y como ellos se describen. Imperdonable si no exploras su discografía.

Y luego llegó Morphium. ¿Qué esperar de una banda, de una entidad, que ha tocado en lugares como China, Rusia, México? Pues se espera todo… y eso es lo que dieron.
La sintonía con la gente se mantuvo, esa impresión que genera escucharlos, esa gravedad llena de moscas y dolor, de presión y asfixiante furia se hizo presente desde el minuto uno.

Dance of flies del tirón y a partir caras, a hacer un agujero en el suelo, a derribar la puta sala. El Señor Bace se empeña en vivir una sinergia con la gente. Y lo consigue. Me sigue maravillando una persona que te habla con claridad y calma en entrevistas y que en el escenario es un ser tan furioso, cabreado y oscuro. Ruge las sílabas, y se compenetra con cada tema. Las balas insurrectas de The Fall fueron saliendo con antiguas trallas: My apocalypse, Insorcism, Parasite o All you are, combinando a lo largo de la noche esa justificación de la existencia entre melódica y extrema. La implicación de cada instrumento replicaron en directo ese sonido propio de Morphium. Una base profunda que permitió apreciar las guitarras con toda su agresividad tanto en riff’s como en breakdown. Técnica y Groove. Perfecto.

El cierre fue de una apoteosis impresionante. Tanto la maravillosa Tired como la ya clásica (y con forma de himno) What lies behind words, con un Mosh con tintes de liberación. Un show que nos alejó de una realidad de ficción barata, y nos acercó a nuestro ritual más veraz y necesario. Ojo: la gente no se olvidó de la pandemia, ni de los cierres durante dos años, pero sí optaron por celebrar esta auténtica fiesta pagana, de rugidos y Metapoesía, de admiración de la claridad técnica de dos bandas ultra profesionales.

En Sevilla, de las garras de Morphium y Docka Pussel, la gente se subió a la propuesta de 2 bandas que están en un nivel altísimo… y con ese tino de no poner distancia con el público, por el contrario, hacerlos parte de una noche como hacía mucho no se vivía.

Namasté.